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Orquestas: la banda sonora de las fiestas mayores

En verano Hotel Cochambre, Taxman Band y Cimarron viven en la carretera para ir de pueblo en pueblo y actuar en los festejos populares

Sílvia Fornós

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Imagen de una de las actuaciones de la orquesta Taxman Band. FOTO: CEDIDA

Imagen de una de las actuaciones de la orquesta Taxman Band. FOTO: CEDIDA

Un tour de pueblo en pueblo. Las orquestas se pasan el verano en la carretera. Son la banda sonora de las fiestas mayores. Que sería del verano y los festejos populares sin el baile de noche. Recuerdo plantarme con mis amigas delante del escenario, y de esto hace más de dos décadas, y mover el esqueleto hasta que nuestros padres no obligaban a ir a dormir. A altas horas de la madrugada la fiesta continuaba. 
Hace 40 años nació la Taxman Band. Por aquel entonces el espíritu era el de una orquesta de versiones. A los 26 años de trayectoria dieron el saltó como orquesta. «Somos una orquesta 4x4, podemos ofrecer desde un concierto con clásicos de la música catalana hasta bandas sonoras de musicales como Los Miserables o El Fantasma de la Ópera», explica Lara, cantante de Taxman Band.  

Con una solera de 46 años, la Orquesta Cimarron (Tortosa) se ha convertido en una imprescindible de las fiestas mayores. «El verano significa calor, actuaciones y muchos kilómetros», destaca Toni Espinós, socio fundador. Él mismo lamenta que los contratos ‘flaquean’ desde la crisis. «La poca faena que tenemos las orquestas hoy en día se concentra en los meses de julio y agosto», asegura. Esto no les exime de hacer miles de kilómetros para ir de pueblo en pueblo. «No llevamos la cuenta de cuantos kilómetros podemos recorrer en verano. Cada día son un promedio de 400, multiplicados por los aproximadamente 25 días que actuamos entre julio y agosto», calcula Toni Espinós.

Orquesta Cimarron
Imagen de uno de los conciertos de la orquesta Cimarron. Foto: cedida

Nostálgico se pondrá al recordar Paquito el Chocolatero; Mi tierra de Gloria Estefan; María de Ricky Martín o Torero de Chayanne. Son éxitos veraniegos y que, quien más o quien menos, seguro ha bailado alguna vez en su vida. La magia de las orquestas es que son capaces de entretener a tres generaciones diferentes. «Desde pasodobles a cumbias, sin olvidar la canción del verano forman parte del repertorio de Taxman Band», asegura Lara. 
Pero hoy en día no es suficiente. Las orquestas se están transformando. 20.000 vatios de sonido, 60.000 vatios de luz y una pantalla gigante es parte del montaje del Tour Neón 2017 de Taxman Band. «Nuestro vestuario brilla bajo la luz. Tenemos la ambiciosa idea de cambiar el concepto de orquesta y ello pasa por tener un punto de performance», detalla la cantante. 

Para Hotel Cochambre cada concierto es una locura y una experiencia

Renovarse o morir
Estar delante del micro y cantar ha pasado de moda. La orquesta Hotel Cochambre lo sabe muy bien. Los cinco músicos de la banda están en continuo movimiento encima del escenario. «Para nosotros cada concierto es una locura y una experiencia diferente. En julio, agosto y septiembre se concentran casi todos los conciertos del año. Es una vorágine maravillosa que desde la orquesta afrontamos cada año con mucha alegría», explica Beni, cantante de Hotel Cochambre.
La trayectoria de la orquesta suma 17 años y su vocación es aportar alegría a las fiestas mayores. Un guiño teatral y desenfadado es, en resumen, su clave del éxito. «Parece que ha funcionado y gracias a ello continuamos rodando por la carretera», afirma el cantante. 
Emocionar. Es lo que consiguen en cada espectáculo. Para la orquesta es lo más importante. «Aunque los chavales de hoy en día escuchan otro tipo de música debemos adaptarnos, aceptarla y cantar lo que les gusta, porque la vocación de la orquesta es de servicio público», añade. 

Orquesta Hotel Cochambre
Imagen de una de las actuaciones de Hotel Cochambre. FOTO: CEDIDA


No tienen nada que envidiar a artistas de renombre. Hotel Cochambre también hace enloquecer a sus fans. Según el cantante, la orquesta «despierta la simpatía de mucha gente que está pendiente de qué hacemos hoy y lo qué haremos mañana». 
Razón de más para imaginarse un futuro prometedor. «Ahora tengo 50 años, todavía soy joven incluso para tener hijos. Continuo fresco. Dentro de diez años me veo atrapado en un mundo adolescente maravilloso que me hará sentir muy joven», confiesa Beni. 

Las orquestas aprovechan el invierno para formarse y aprender

Aprovechar el invierno
El verano pasa volando y el invierno es temporada baja para las orquestas. Aprovechan esta tregua para seguir formándose y aprender. «Debemos estar a la orden del día, tanto en canto como en escenografía», afirma la cantante de la orquesta Taxman Band.
No hay que bajar la guardia. «El éxito es un préstamo que hace el público, el día que decida irse con otra orquesta tendremos que aceptarlo», afirma el cantante de Hotel Cochambre. Hasta entonces larga vida a las orquestas y a las fiestas mayores. 

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