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Recta final de la muestra de jazz

Hoy el grupo Fundación Tony Manero y mañana Miss Mambo & The Mighty Might ponen punto y final al festival de jazz
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La CMQ Big Band versionando a Beny Moré. Foto: Marina Pallás

La CMQ Big Band versionando a Beny Moré. Foto: Marina Pallás

Después de cuatro noches de actuaciones, pianos y contrabajos, esta noche sigue el jazz en Tortosa. A las 20.30 horas habrá una actuación de Jazzman Jocker en la terraza Paiolet. El jazz indiscutiblemente se disfruta mejor un acompañamiento gastronómico. Por eso a las 21 horas, se podrá escoger entre un maridaje de vinos y tapas cajún y la actuación de Café Soul en la vinoteca Tanins o bien escuchar a Oscar Fernández-Pacheco en la terraza Monclús-Gotim.

El Espai Jazz Jove dels Països Catalans esta noche va a cargo de Merighi-Menrath jazz duo, en el restaurante la Torreta. Y en l’Assoc Banys Àrabs Vells tendrá lugar a las 23 horas la segunda Jam Session.

La actuación más destacada de hoy, sin embargo, será a partir de las 23.30 en el parque Teodor González, cuando el funky de Fundación Tony Manero, creadores de clásicos como Can’t nobody love me like you do, inunde la ciudad.

Para mañana, como concierto de cierre del festival, habrá la actuación de Miss Mambo & The Mighty Might, banda de soul formada por ex-miembros de The Pepper Pots. Será a las 23.30 en el parque Teodor González, con entrada libre.

No solo sonido de Nueva Orleans

El martes por la noche tuvo lugar una destacada actuación de la CMQ Big Band versionando a Beny Moré en el auditorio Felip Pedrell de Tortosa. La banda ofreció un lucido directo con clásicos de los años 50 de mambo, chachachá, son, guaracha y bolero, en un homenaje a Beny Moré, el James Brown cubano, según el crítico Diego A. Manrique.

La joven banda está formada por una quincena de músicos cubanos y españoles bajo la batuta de Luis Guerra, también al piano. El pianista e insólito director daba órdenes a las filas de viento con sólo una mirada, marcaba el compás chascando los dedos y, en las dos horas que duró la actuación, miró las teclas de su piano apenas tres segundos.

El cantante, con gruesa voz y carisma cubano, hizo vibrar al público, que se levantó de sus butacas, aplaudió con entusiasmo y pidió el bis en cuanto los músicos hicieron el amago de salir del escenario. Éste y el concierto que ofrecieron anoche Chris Mink Doky & The Nomads han sido los únicos dos actos con entrada de pago.

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