Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

Retorno a la Edad Media de Tarragona

La ruta 'Perseguits' nos ofrece las historias oscuras de la Tarragona medieval. Los protagonistas son cuatro personajes fugitivos del poder
Whatsapp
El maestro Jaume Cascalls y su esclavo, Jordi de Déu, trabajando en la Catedral de Tarragona. Foto: Gabriela Nonino

El maestro Jaume Cascalls y su esclavo, Jordi de Déu, trabajando en la Catedral de Tarragona. Foto: Gabriela Nonino

Tarragona es conocida sobre todo por su pasado romano pero la ciudad no es únicamente eso. En la Tarragona actual también quedan vestigios de la Edad Media. De este período se conservan en la ciudad las murallas, por ejemplo. Para dar a conocer más de la vida de Terragona, el nombre con el que se conocía el municipio en aquella época, la empresa Argos Serveis Culturals realiza una ruta llamada Perseguits por diferentes sitios de la Part Alta. En el recorrido se explican cuatro historias sobre diferentes personajes perseguidos por el poder establecido.

 

LAS ‘MALVADAS’ BRUJAS

El primer escenario de la ruta es el Camp de Mart, fuera de las murallas de la ciudad. En este tramo se explica que en esa época en Tarragona mucha de la población decidió vivir en el campo y, gracias a esto, se extendió la medicina natural, aquella que se hacía con todo tipo de hierbas encontradas en la naturaleza. Según se relata, las mujeres eran las que realizaban estos remedios caseros, cosa que las llevó a ser perseguidas por ser consideradas brujas. En la provincia eran acosadas por Joan Malet, un morisco de Flix, que se convirtió en perseguidor de brujas profesional y se dedicó a denunciar a aquellas mujeres que él creía que eran brujas. Malet acusó a mujeres de Alcover, Reus, Montblanc y Tarragona. De esta última ciudad fueron dos brujas: Magdalena Reinera y Tecla Prats. Además, el guía también nos explica que la quema de brujas era un acto público al que los ciudadanos asistían.

 

LOS GUERREROS TEMPLARIOS

La siguiente parada en el recorrido es la parte de atrás de la Catedral, cerca de la Torre del Arzobispo, que era la casa de un templario. En esta parte se incide en la figura de los templarios, que eran monjes guerreros que conquistaron y cristianizaron Tierra Santa. Garantizaban una manera segura de hacer la ruta Santa y se hicieron con un gran poder económico. Gracias a sus innovaciones sobre guardar y sacar dinero en cualquier casa templaria que encontraras por el camino hacia Tierra Santa (que son las obligaciones de un banco actual), fueron acusados de herejía y perseguidos por la Iglesia y algunas monarquías europeas con el objetivo de hacerse con su poder económico.

En Tarragona, los templarios pudieron salvar su vida después de los concilios –reunión de autoridades religiosas– provinciales del siglo XIV celebrados en la Catedral en los que se tomaron posiciones favorables con respecto a ellos. Aunque la historia de su persecución en la ciudad queda en el nombre con el que la Torre del Arzobispo fue llamada durante muchos años: Torre de los Herejes.

 

EL PUEBLO JUDÍO

La tercera parada de la visita es en la actual Plaza de los Ángeles, cerca de donde están los restos de los arcos de la entrada del Call, donde vivían los judíos. El Call era como una ciudad paralela dentro de la propia ciudad y se encontraba entre la muralla y la actual calle Santa Anna. Por lo tanto, las huellas del pueblo judío están presentes en la Parte Alta.

Uno de los judíos más importantes que vivió en Tarragona fue Samuel Benvenist, que era el médico del hermano del rey Pere el Ceremoniós; aunque estar en la corte no le quitaba de ir marcado como cualquier otro judío de la ciudad y sufrir el mismo destino. Eso sí, Benvenist sobrevivió a la peste en Tarragona, justamente la enfermedad que les provocó la ruina a los judíos porque ellos envenenaron los pozos del pueblo, ya que no bebían de estos. Vivieron en Tarragona hasta 1492, cuando se les expulsó de la ciudad.

 

LA LUCHA DE LOS ESCLAVOS

La última parada es en la entrada de la Catedral de Tarragona, que fue construida y ornamentada en el siglo XIV por Jaume Cascalls. Este maestro trabajó en muchos sitios de Catalunya de manera simultánea gracias a sus esclavos.

El siervo más importante de Cascalls fue Jordi –nombre de esclavo en aquella época– de Déu.

Este esclavo aprendió el oficio de su amo y cuando murió Cascalls, pasó a ser maestro escultor para acabar el mausoleo de Poblet, una obra inacabada que había dejado Jaume Cascalls.

Además, el visitante puede ver como se esculpe una pieza de alabastro que realizó Jesús Mendiola, escultor profesional del taller MV Arte, restauradores y profesionales de las Bellas Artes.

 

RESERVA PREVIA

La ruta tiene un precio de 10 euros por persona y dura poco más de una hora. Perseguits se lleva a cabo un domingo de cada mes por la noche. La visita guiada es con reserva previa enviando un correo a la dirección reservas@argostarragona.com indicando el nombre, el número de personas que asistirán y el teléfono de contacto.

Perseguits recorre diferentes espacios de la ciudad para dar a conocer historias de la Tarragona medieval. La visita es una propuesta interesante para que los visitantes se adentren en las historias «oscuras» de los antecesores de los actuales tarraconenses.

Temas

  • DVerano

Comentarios

Lea También