Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

‘Somos así’

Un experimento fotográfico de Meritxell Perpiñá busca retratar la belleza natural de más de setenta mujeres

Norian Muñoz

Whatsapp
Meritxell Perpiñá en el Bravium Teatre. Foto: Alfredo González

Meritxell Perpiñá en el Bravium Teatre. Foto: Alfredo González

Meritxell Perpiñá Masip decidió poner su cámara (es comerciante de profesión y fotógrafa de afición) al servicio de un tema que le indignaba: los estereotipos que impone la sociedad y que  han acabado por hacer pensar a las mujeres que hay  que cumplir unos requisitos inalcanzables para ser bellas.

Todo comienza muy pronto, relata. Ella, que tiene tiendas de ropa infantil, escucha comentarios de madres que recomiendan a sus niñas no ponerse un vestido porque «se les marca la barriguita, el culo...». No es de extrañar, teniendo en cuenta que «estamos invadidos por un incontable número de canales: internet, televisión, cine, publicidad... donde casi el 100% de las imágenes que vemos están retocadas digitalmente», dice.

Se le ocurrió entonces una idea sencilla: retratar a mujeres reales  sin artificios y, claro está, sin retocar la imagen. Para comenzar abrió un chat privado invitando a familiares, amigas y conocidas a posar para ella. «Se pasó 24 horas en silencio hasta que una amiga dijo ‘yo me apunto’». A partir de allí fue un suma y sigue; consiguió retratar a unas 70 mujeres, desde niñas hasta abuelas de más de ochenta años. El resultado se puede ver en la exposición ‘Som així! La bellesa natural de les dones reals’, que se inauguró ayer en el Bravium teatre (C. de la Presó 13, Reus).

Estudio en el salón

Para el proyecto, que nació con vocación digital (se puede ver en el blog somaixiblog.wordpress.com), las citó en el salón de su casa, que convertía en estudio de fotografía para cada sesión. La idea era que acudieran sin maquillaje y que posaran con la menor ropa posible o con prendas muy neutras. «Lo que quería era que se vieran tan guapas como yo las veo».

Reconoce que una de las cosas que peor llevaban las mujeres a la hora de posar es el paso del tiempo. Las huellas físicas de la maternidad también son otra constante. A final en las fotos  se ven arrugas, estrías, celulitis, marcas, lunares, pecas..., pero, sobre todo, una cosa: belleza.

A cambio de participar, Perpiñá regalaba a sus modelos las fotos que les había hecho, lo que le reportó más de una alegría. El resultado es que, aunque estaban resignadas a no gustarse cuando se vieran en la foto, al final sí que se encontraron guapas. Recuerda, por ejemplo, el emocionado abrazo de una señora mayor, una de las protagonistas, en la calle. Hoy muchas vecinas de Reus, de donde son la mayoría de las participantes, se podrán reconocer en las imágenes que estarán en el Bravium hasta el 31 de enero del año que viene.

Las protagonistas

Las participantes en el proyecto ‘Som així!’ escribieron sus reflexiones junto a las fotos. Estas son algunas:

Rosa Gomis Novell, arquitecta, 40 años: «Sin arrugas no tendría experiencia. Sin imperfecciones no tendría carácter. Sin las improntas del paso del tiempo no evolucionaría como madre. Por suerte, todo esto forma parte de mi naturaleza»

Núria Biosca Sardà, informática, 49 años: «En el cuerpo de una mujer se puede leer la historia de su vida. La parte heredada genéticamente no la elegimos, al menos hasta el día de hoy, pero explica cómo eran nuestros antepasados. La parte de las experiencias vividas, algunas escogidas y otras no, también están escritas y visibles. No es inteligente intentar borrar esta historia, forma parte de nosotros y nos hace únicas».

Fina Gil Muñoz, ama de casa, 57 años: «Nací para ser real no para ser perfecta y la vida me ha dado cinco hijos y cinco nietos. ¿Se puede ser mas perfecta?».

Temas

Comentarios

Lea También