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Sondas lambda de Bosch: 40 años supervisando los gases de escape

En 1976, Volvo lanzó por primera vez un coche equipado de serie con una sonda lambda. Las últimas sondas lambda de Bosch permiten el "downsizing". Bosch ofrece, en su programa de recambios, sondas lambda con la calidad de equipo original para casi cualquier vehículo.

Redacción

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Mil millones de sensores lambda producidos en cuatro décadas.

Mil millones de sensores lambda producidos en cuatro décadas.

Las sondas lambda funcionan como una regulación inteligente dentro del sistema de gases de escape del motor, midiendo la composición de los mismos. Esta tecnología permitió, por primera vez, la dosificación exacta de la cantidad de combustible inyectado y, por lo tanto, un funcionamiento altamente eficiente y limpio del motor. Pero aún hay más. En los motores de combustión, tanto el ahorro de combustible como el tratamiento de los gases de escape, no serían posibles sin la presencia de las actuales sondas lambda. De momento, han pasado ya 40 años desde que Bosch comenzase su producción en serie. En estos días, la sonda lambda de Bosch número mil millones ha salido de fábrica. "Las sondas lambda son y seguirán siendo un elemento clave para garantizar un funcionamiento limpio y eficiente de los motores de combustión", asegura Uwe Thomas, presidente de la división Bosch Automotive Aftermarket.

Las cifras de producción de Bosch muestran claramente el aumento significativo de la demanda de esta sonda a lo largo de los últimos 40 años. Tardó 32 años, desde 1976 hasta 2008, en alcanzar la producción récord de 500 millones de unidades fabricadas, pero sólo ocho años, entre 2008 y 2016 en duplicar las cifras de producción hasta los mil millones de sondas.

Exitoso inicio de la producción en los EE.UU.

En 1976, comenzó en los EE.UU. la historia de éxito de esta sonda: El Volvo 240/260 fue el primer vehículo turismo en equipar de serie una sonda lambda Bosch, erigiéndose como estándar para el mercado estadounidense. Ya entonces, las regulaciones de emisiones en los EE.UU. eran relativamente estrictas. Al mismo tiempo, el sensor de Bosch demostró el rendimiento que la tecnología de los modernos motores podía llegar a alcanzar. A menudo, los valores de emisiones fueron aún mucho más bajos que los legalmente permitidos, gracias al control preciso de la sonda lambda. A estas alturas, los sensores lambda se han convertido en una pieza fundamental de los automóviles modernos.

Por razones técnicas, cada vez más vehículos con motor de gasolina utilizan dos sensores lambda para el sistema de gases de escape. La tendencia a utilizar este elemento continuará a medida que los límites legales de emisiones para los vehículos de combustión de nueva matriculación sean cada vez sean más estrictos, puesto que sólo pueden ser alcanzados por medio de un tratamiento altamente eficaz de los gases de escape.

El mercado del recambio se beneficia del know-how de 40 años de producción

Como el principal proveedor de equipo original, Bosch ofrece también una gama de piezas de recambio para los talleres de automóviles, incluyendo la sonda lambda adecuada para casi cualquier vehículo equipado con un motor de combustión interna. Esto hace que Bosch sea el líder mundial del mercado de recambios – sólo en Europa, tiene una cuota del 85 por ciento. La gama de productos incluye cientos de versiones disponibles para su entrega inmediata.

Diagnosis y sustitución de las sondas lambda

En caso de una sonda lambda defectuosa, los conductores deben sustituirla tan pronto como sea posible. Sin una correcta medición de los valores proporcionados por el sensor, la combustión pierde su eficacia y aumenta el consumo de combustible. Adicionalmente, una sonda defectuosa provocará daños en el catalizador, llevará a que el vehículo incumpla las normativas de emisiones de gases y, por lo tanto, no supere las inspecciones técnicas, contaminará el medio ambiente y proporcionará irregularidades en otros componentes de la gestión del motor. Por todo esto, una sonda lambda debería de ser revisada cada 30.000 km.

Una diagnosis On-Board (OBD) realizada en el taller puede proporcionar de forma fiable información sobre si un sensor lambda necesita ser reemplazado o no. A través de los comprobadores de la serie KTS y de los analizadores de gases de escape, Bosch ofrece equipos de diagnosis que permiten una evaluación rápida y fiable del funcionamiento de la sonda. En la mayoría de los casos, los talleres encontrarán fácilmente la sonda lambda adecuada con la calidad de equipo original, dentro de una gama de recambios Bosch de más de 1.200 referencias de sondas lambda. Como socio competente de los talleres, Bosch ofrece equipos de diagnosis, piezas de recambio y los servicios relacionados, todo de una misma fuente.

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