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Un mirador a 30 metros de altura

El faro de Torredembarra ha permanecido cerrado al público durante muchos años. Este verano se abre y se ofrecen visitas guiadas de media hora para que el visitante pueda conocer su historia y disfrutar de la vista de la costa que se brinda desde el mirador
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Foto: Juli Nomdedeu

Foto: Juli Nomdedeu

Un mirador a 30 metros de altura

Un mirador a 30 metros de altura

Un mirador a 30 metros de altura

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Un mirador a 30 metros de altura

Un mirador a 30 metros de altura

Un mirador a 30 metros de altura

Un mirador a 30 metros de altura

Un mirador a 30 metros de altura

Un mirador a 30 metros de altura

Un mirador a 30 metros de altura

Torredembarra es la localidad con el faro más alto de toda Catalunya con un total de 58 metros de altura, contando la propia altura del acantilado donde se encuentra. Además, es el último faro que se construyó en España en el siglo XX y el primero de los encendidos en el siglo XXI.

El proyecto de apertura del faro al público es obra del Ayuntamiento de Torredembarra y del Puerto de Tarragona. La idea lleva años siendo barajada, pero no ha sido posible hasta este 2015. La Autoridad Portuaria de Tarragona (ATP) se ha encargado de realizar obras de adecuación para que sea una instalación apta para el público.

Situado entre la playa principal del municipio y la pequeña cala del Canyadell, el faro se asienta en un acantilado conocido con el nombre de Punta de Galera, donde desemboca la última playa. En un principio, el faro se iba a construir en esa cala pero se encontraron minas de guerra y por un posible riesgo, decidieron cambiar su ubicación.

 

Visitas guiadas

Se organizan con una capacidad de alrededor de 5 o 6 personas; es decir, un grupo reducido. Es una actividad abierta a todos los públicos, aunque es prudente que se abstengan mujeres embarazadas o personas que padezcan vértigo. Pese a que pueden subir si así lo desean, pero primero tienen que firmar un papel conforme han subido por iniciativa propia y se abstienen a las posibles consecuencias.

En todo momento tenemos a nuestra disposición a un guía, que nos explica la historia del faro y curiosidades acerca de este, como la grabación que protagonizaba Matías Prats para ING Direct y cuya localización era la Punta de la Galera.

El precio del acceso al faro es de 3 euros; excepto para menores de 18 años, jubilados, pensionistas o mayores de 60 años, que tienen una tarifa reducida de 1,5 euros. La visita dura media hora y los usuarios pueden disfrutar de las vistas que ofrece este faro desde cualquier posición del mirador durante esos minutos.

La reserva para visitar el faro se puede tramitar desde la página web del Patronat de Torredembarra o a través del teléfono 977 64 45 80. Se puede pagar el mismo día de la visita en el faro o hacerlo por adelantado en el Patronat de Turisme. Hay tres franjas horarias de visita: 20h., 20.30h., 21h.

 

Estructura del faro

La base del faro está pintada de un color grisáceo, que tapa los antiguos mensajes y grafitis que la decoraban tiempo atrás. Siguiendo con la estructura, encontramos seis hileras de altura de un total de 47 pequeñas ventanas en toda su largaría. Estas ventanas permiten que los visitantes no padezcan una sensación de claustrofobia a medida que suben hasta el mirador. Además, al lado de algunas de estas ventanas encontramos fotografías y una pequeña explicación de faros emblemáticos de toda España.

Un total de 217 escalones conforman el faro, desde el subterráneo hasta la cúspide; pero solo 189 de estos son utilizados por los usuarios para poder subir hasta el mirador. Para ascender, lo hacemos mediante una escalera de caracol, que nos deja ofrece una vista preciosa a medida que vamos subiendo o bajando por esta. El visitante solamente sube 30 metros de los 58 que tiene el faro respecto al suelo.

El mirador consta de 8 ventanales de aluminio, que se abren antes de la primera visita y se cierran después de la última. Justo en el medio de este espacio encontramos una pequeña plataforma a la que los visitantes se pueden subir para tener una mejor vista. En días con buen tiempo en los que no hay una niebla espesa, se pueden visualizar los cabos de Salou y de Vilanova i la Geltrú, los dos con faros propios.

El faro de Torredembarra, pese a su reciente construcción en comparación con otros faros catalanes, se ha convertido en una pieza emblemática de la localidad y en un atractivo turístico. Durante este verano y hasta el 13 de septiembre, cualquier persona puede disfrutar de las vistas que se ofrecen desde su mirador.

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