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Naltros La costumbre estadounidensede comer porciones de pizzaen la calle se extiende por la céntrica Plaça dels Sedassos

Una estampa de Nueva York en Tarragona

Javier Díaz

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Dos jóvenes, frente a la Pizzeria Sedassos

Dos jóvenes, frente a la Pizzeria Sedassos

La Plaça dels Sedassos de Tarragona podría ser un rincón cualquiera de Nueva York los fines de semana por la noche. Sin rascacielos ni alcantarillas echando humo, pero con gente comiendo porciones de pizza en calle. La costumbre tan estadounidense de comer en la vía pública también ha llegado aquí. Importamos todo lo que viene de Norteamérica. Primero nos atiborramos de hamburguesas y ahora le damos a la cuatro quesos mientras paseamos por el casco antiguo. 

La Pizzeria Sedassos despacha los jueves, viernes y sábado por la noche en torno a cien pizzas. Sus clientes las prefieren a porciones. Echan un ojo al muestrario y en un par de minutos ya están cenando a la luz de la luna. Son de tres ingredientes mezclado al gusto del cocinero o del consumidor –también se hacen a demanda–: bacon, carne de barbacoa, atún, champiñones, calabacín, jamón, pepperoni, cebolla...

Los pizzeros preparan sus propuestas en un obrador situado  apenas cinco metros detrás del mostrador. «Las que más nos piden son la cuatro  quesos y la barbacoa», asegura una de las empleadas. Los comensales son sobre todo chavales jóvenes que salen de juerga. Pero también turistas y personas mayores que están de asueto. Los jueves, que son los nuevos viernes (juernes), abundan los estudiantes universitarios. Por 2,5 euros tienen al instante un buen trozo de pizza y por un euro más, también una bebida.

«Es un concepto muy extendido en Estados Unidos.La ventaja es que, por un precio económico, puedes comer sin perder  tiempo esperando a que te sirvan en un comedor. Es un tipo de comida rápida artesanal», afirma Pep, propietario de la Pizzeria Sedassos –la adquirió hace un año, aunque está abierta desde hace cinco– . Las porciones se sirven en unas bandejas pequeñas de cartón junto con una servilleta.

Las colas para pedir en la calle se forman a menudo cuando hay eventos festivos o conciertos por la zona. Los miembros de la Colla Jove y los Xiquets de Tarragona, dice Pep, son habituales los días que tienen ensayo –sus locales están en la Part Alta–. Se llevan la pizza a la calle o se la manducan en el salón o la terraza del establecimiento. Porque no es sólo para glotones callejeros, también dispone de un espacio para tomarse con calma una pizza entera.  O pedirla por encargo.

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