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A juicio el crimen de la peregrina Denise que movilizó hasta al FBI

La Audiencia de León juzga desde hoy a Miguel �ngel Muñoz por robo con violencia y el asesinato de la estadounidense

Mateo Balín

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La Catedral de Santiago acogió el funeral de Denise el 16 de septiembre de 2015. FOTO: XOAN REY/EFE

La Catedral de Santiago acogió el funeral de Denise el 16 de septiembre de 2015. FOTO: XOAN REY/EFE

Una uña, un gorro y 1.132 dólares cambiados en una sucursal local. Estas tres pistas construyeron la «compleja y dificultosa» investigación policial del asesinato de la ciudadana estadounidense Denise Pikka Thiem, ocurrido el 5 de abril de 2015 cerca de Castrillo de los Polvazares (León) mientras hacía en solitario el Camino de Santiago desde Pamplona. De 41 años y soltera, Denise tuvo la desgracia de toparse con Miguel �ngel Muñoz, asesino confeso, en una pista despejada y ascendente que cubre los 14 kilómetros de etapa que trascurren entre Astorga y el pequeño pueblo de El Ganso, de apenas 50 habitantes.

Fue en un cruce de caminos, a una hora indeterminada, cuando Denise cayó en la trampa de Miguel �ngel, de 39 años entonces. Se cree que éste cambió la orientación de los carteles para atrapar a la presa. Sus vecinos lo definieron como un tipo huraño, solitario y de difícil trato, que vivía en una casa prefabricada de madera próxima al lugar donde se perdió la pista de la mujer.

Los antecedentes de Miguel �ngel por causar «molestias» a otras peregrinas llamaron la atención desde un primer momento a la Guardia Civil. La unidad cinológica mandó perros de rastreo que llegaron a marcar la finca del acusado 23 días después de la desaparición. Sin embargo, los agentes que patrullaron esa zona rural fueron desplazados en favor de la Policía Nacional, cuyo comisario en Astorga les informó de que era una demarcación de su competencia, según denunció en su momento la Asociación Unificada de la Guardia Civil: «Tuvieron que retirarse de la zona para evitar un conflicto mayor».

Este celo policial demoró algunos meses el resultado de las pesquisas. Cinco en concreto. Esta circunstancia, unida a la dimensión no solo mediática que adquirió la desaparición de Denise –ya que el asunto llegó a la vía diplomática al tratarse de una ciudadana estadounidense desaparecida en el Camino de Santiago, principal activo del turismo rural nacional–, provocó un importante despliegue de medios policiales y militares, efectivos de la UME de León, para buscar a la peregrina.

Las pocas noticias del caso y la presión de la familia de Denise en Estados Unidos, con cartas a senadores y congresistas e incluso al propio expresidente Barack Obama, tuvieron eco. El senador republicano John McCain ofreció a Mariano Rajoy por carta la colaboración de agentes de enlace del FBI en España para agilizar las pesquisas. Más de 200 personas de 20 nacionalidades llegaron a ser interrogadas.

La Fiscalía solicita una pena de 20 años de prisión y cinco más por el de robo con violencia. Primero se elegirá al jurado popular y mañana martes declarará el acusado. Comparecerán un centenar de testigos.

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