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Adiós a la laca que huele a laca

Silva Estilistes, en Tarragona, es una peluquería que ha decidido utilizar sólo productos ecológicos

Rafael Servent

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Raquel (de pie) y su hermana Mari Carmen en la peluquería ecológica que tienen en Tarragona. Foto: lluís milián

Raquel (de pie) y su hermana Mari Carmen en la peluquería ecológica que tienen en Tarragona. Foto: lluís milián

Las hermanas Raquel y Mari Carmen Silva llevan trabajando de peluqueras desde los 16 años. Con 41 y 52 años, respectivamente, estas profesionales nacidas en Tarragona acumulan muchas sesiones de tinte y laca. Hasta decir basta. Tras años y años de exposición a determinados productos, Mari Carmen empezó a padecer problemas respiratorios.

También Raquel comenzó a manifestar algunos síntomas. «Después de ocho horas respirando las partículas que dejaba el espray de la laca –cuenta Raquel– volvía a casa todos los días con la garganta seca». Resignadas a que eso fuese una parte más del oficio, su perspectiva cambió cuando la peluquería de Reus en la que trabajaba Raquel empezó a incorporar una línea de productos (tintes, champús, lacas...) ecológicos e indicados para personas con alergias.

Cuando su hermana Mari Carmen le propuso asumir juntas el traspaso de la peluquería de Tarragona donde trabajaba (la peluquería Elisa, una de las más antiguas de la ciudad), tuvieron claro que su nuevo proyecto tomaría ese camino. En el número 10 de la plaza Jacint Verdaguer, en Tarragona, abrieron ambas hermanas el pasado mes de agosto Silva Estilistes, que definen como una peluquería «cien por cien ecológica».

Ni son las primeras ni pretenden serlo. Simplemente, han visto claro un segmento de mercado con una demanda creciente. Personas con alergias, pero también concienciadas con el medio ambiente o el respeto a los animales. En los productos que utilizan –cuentan– no hay derivados del petróleo ni experimentación con animales de laboratorio. Todos los aceites esenciales que conforman la base de los tintes, jabones y cremas que utilizan (su proyecto, donde trabajan cuatro personas, cuenta con una cabina de estética) parten de cultivos que siguen las pautas de la agricultura ecológica y donde la energía que se emplea es renovable.

Para su proyecto han cogido los mismos productos que Raquel había visto en la peluquería de Reus en la que trabajaba (de hecho, esa peluquería es hoy distribuidora de esa marca), procedentes de la región italiana de la Toscana. Cuenta Raquel que el impulsor de estos productos es también un peluquero que, tras años de oficio, terminó por desarrollar una serie de alergias a los tintes y jabones que había estado utilizando. Por necesidad primero, y acto seguido por una nueva sensibilidad hacia la sostenibilidad y el respeto a nuestro entorno, se decidió a trabajar en esta línea.

Vegetarianos y veganos son algunos de los nuevos clientes que se están incorporando a la clientela que las hermanas Silva heredaron de la antigua peluquería Elisa, donde en un tiempo no tan lejano la laca reinaba a diestro y siniestro (como en el resto del sector). ¿Se acabó la laca? ¿No más peinados endurecidos a prueba de torbellinos? De ninguna manera. Quien quiere su ración de laca, difícilmente está dispuesto a renunciar a ella. En Silva Estilistes hay laca, pero ni huele a laca, ni flota todo el día en el aire.

Los botes de laca que utilizan no llevan gas, pero el líquido que sale de sus boquillas endurece igual. ¿Cómo se lo toman esas clientas de toda la vida, que ya tienen su edad y que dicen no estar para muchos cambios? Sus dudas duran –cuentan– lo que tarda la demostración.

Lo cuenta Raquel. «Cuando ven que no sale gas, me dicen: ‘¿Ya me aguantará?’ Y les aguanta igual. Y ya no preguntan más».

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