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Berlín aumenta la presión a Draghi para que suba los tipos de interés

El alza de la inflación resucita la reclamación germana de poner fin a los estímulos, en un año electoral en Alemania

Adolfo Lorente

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Un hombre cambia dinero en una oficina de cambio de divisas en Estambul. FOTO:SEDAT SUNA/EFE

Un hombre cambia dinero en una oficina de cambio de divisas en Estambul. FOTO:SEDAT SUNA/EFE

Berlín, que ha moldeado a su gusto la Europa de la Gran Recesión, se ha topado con un presidente del BCE a quien no ha logrado domar pese a la enorme presión ejercida por su temible aparato. El bombardeo, con distintas fases de intensidad, ha sido una constante desde hace dos años y medio, con nefastos resultados, eso sí. Mario Draghi nunca ha dejado de sonreír para exasperación de los ahorradores alemanes, indignados con una política de tipos cero que les está empobreciendo. Pero si algo define a los alemanes es su tenacidad, así que el asedio se ha recrudecido en los últimos días exigiendo una subida inmediata de los tipos de interés y el fin de los históricos estímulos. ¿Aguantará Draghi? «Sin duda», destacan al unísono las fuentes consultados.

El jueves, el Consejo de Gobierno del BCE celebrará en Fráncfort su primera reunión de 2017. La comparecencia de Super Mario ha cobrado un inesperado protagonismo tras los últimos datos sobre la evolución de la inflación.

La ira germana cobró renovados bríos el pasado día 3, cuando Eurostat publicó que diciembre, y debido al alza del petróleo, había cerrado en el 1,1% en el conjunto de la Eurozona, el mayor nivel desde 2013 y cinco décimas más que el mes anterior. En España se elevó hasta el 1,6% y en Alemania se disparó al 1,7%, provocando sudores fríos en un país paranoico con la inflación.


Pendientes de EEUU
«Pese al rifirrafe, no veo un cambio de actitud de Draghi ni una subida de tipos este año, aunque habrá que esperar a ver cómo evoluciona la Reserva Federal o cuáles son los efectos de las políticas de Donald Trump cuando empiece a cortar el trigo en lugar de tuitear», explica desde Reino Unido Santiago Carbó, catedrático de Economía y Finanzas de la Bangor University e investigador de Funcas. No obstante, asegura tajante que la Eurozona no está para muchas alegrías y que «países como Italia no podrían soportar una finalización brusca del programa de estímulos». No hay que olvidar que durante 2016, el BCE compró casi 100.000 millones de la deuda emitido por el Reino de España, casi la mitad del total.

¿Por qué está aversión alemana al presidente del Eurobanco? Por varios motivos. Primero, por razones geoestratégicas: Alemania no soporta que en la UE alguien haga lo contrario de lo que quieren. «Deben entender que la Eurozona está formada por 19 países y no por uno», ha señalado Draghi en varias ocasiones. Y segundo, por cuestiones estrictamente materiales. Su política es incompatible con el país donde la mayoría de la gente no se hipoteca para comprar una vivienda (prima el alquiler) y aparca sus ahorros en plazos fijos y planes de pensiones con el menor riesgo.


El teatrillo germano
Todavía se recuerda el durísimo ataque lanzado en primavera por el ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schauble, acusando al banquero italiano de ser el culpable del 50% de los votos que está logrando la radical Alternativa por Alemania (AfD), formación de extrema derecha contraria al euro que en las elecciones de septiembre podría lograr un resultado histórico.

He aquí parte del porqué del recrudecimiento del asedio alemán a Mario Draghi, de «ese teatrillo del que también forma parte el Bundesbank y en el que la canciller Angela Merkel ha jugado un papel clave apoyando en última instancia las políticas de Draghi», explica Miguel Otero, del Real Instituto Elcano.

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