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Cambrils apuesta por el aceite

La sociedad Cooperativa Agrícola disolverá antes de fin de año la sección de crédito para concentrarse en la producción con su marca Mestral y la actividad en la ´agrobotiga´.
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De izquierda a derecha: Xavier Mas, Fernando Sarasa y Jaume Baiges con las diferentes muestras de las botellas de aceite.  Foto: Pere Ferré

De izquierda a derecha: Xavier Mas, Fernando Sarasa y Jaume Baiges con las diferentes muestras de las botellas de aceite. Foto: Pere Ferré

Llegan cambios a la Cooperativa Agrícola de Cambrils. Este organismo, con más de ciento diez años de trayectoria, está a punto de iniciar una nueva etapa en la que el aceite Mestral será el gran protagonista. El objetivo es ambicioso: doblar las ventas actuales en un periodo de tres años, y esto supondrá prescindir de algunos servicios que no están tan vinculados con la actividad propiamente agrícola.

El proceso de expansión de la producción llega tras años en los que las distinciones a la calidad del aceite cambrilense no han dejado de llover. En estos últimos ocho años, Mestral ha obtenido en cuatro ocasiones el premio al mejor aceite español, que concede el Ministerio de Agricultura. Unos reconocimientos que han hecho que la demanda acabe sobrepasando a la disponibilidad.

Con una producción de entre 3.500 y 4.000 toneladas de olivas, este año por primera vez se envasará la totalidad del producto. Esto supone unos 800.000 litros, que en una tercera parte se venderán en la agrobotiga, la otra tercera parte a nivel estatal y el tercio restante se exportarán. Este último porcentaje ha incrementado considerablemente, multiplicándose por cuatro este fragmento de negocio recientemente. Y esto ha sido posible gracias a la apertura de mercados como China, sobre el que cada vez hay más expectativas de crecimiento. «Debemos incrementar producción porque es obligación de mercado», afirma Xavier Mas, responsable del plan estratégico que ha impulsado este organismo.

 

Suficiente espacio

La cooperativa dispone del espacio y la capacidad para embotellar el doble de unidades. Por ello, el primer paso será hablar con otras cooperativas del entorno para comprarles su producción. «Nos es indiferente si quieren que se embotelle bajo nuestra marca o no. Solo queremos vender un aceite de calidad», añade Fernando Sarasa, director de la cooperativa.

Precisamente una de las estrategias que quiere favorecerse es el establecimiento de acuerdos con otras cooperativas. «La tendencia es que cada vez más, cada uno de nosotros busque sus especificidades. A lo mejor nosotros hacemos aceite, mientras que otros apuestan por el vino o los frutos secos», describe Mas.

Y los responsables de la Cooperativa Agrícola de Cambrils quieren que el aceite sea su producto estrella. Su comercialización, junto con las ventas en agrobotiga, representan el 90% de la facturación. Esta sociedad cerró el último ejercicio con un volumen de negocio por valor de ocho millones de euros, y un crecimiento anual del orden del 10%.

Aunque la apuesta por esta línea de negocio va ligada a un proyecto con cambios más profundos. Y esto pasa por la desaparición de la sección de crédito.

 

Sin vocación de banco

El consejo de administración de la Cooperativa de Cambrils ha establecido contactos con tres entidades financieras, antes de tomar una decisión sobre quién finalmente se quedará con los depósitos. La decisión ya se ha comunicado a los socios, que deberán pronunciarse sobre si quieren que la propuesta siga adelante.

El objetivo es que como muy tarde en octubre ya esté todo alineado para hacer el traspaso. «Estamos hablando para que la entidad que se quede con la sección de crédito ofrezca a los socios las mismas ventajas que tienen ahora», describe Mas.

La sección de crédito de la Cooperativa de Cambrils dispone de oficinas en Vinyols, la zona del Port y la Vila. El pasivo de este organismo asciende a 60 millones de euros, un capital que básicamente procede de los 6.500 socios de la entidad, ya sean colaboradores o productores.

 

Reordenar recursos

En este departamento trabajan nueve de los sesenta empleados de la cooperativa. «La idea es que el crecimiento de la producción de aceite sea rápido y que las personas que trabajan en la sección de crédito sean reubicados para mantener los puestos de trabajo», describe el presidente, Jaume Baiges.

Sarasa lo corrobora: «El objetivo es mover los recursos económicos y humanos para conseguir incrementar el volumen a partir de los mismos recursos».

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