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"China es el gran problema: su economía está a punto de estallar"

Francesc Xavier Mena, profesor de Economía, Finanzas y Contabilidad en la escuela de negocios Esade, habla sobre los retos de este año 2017, con Trump, el Brexit y China como elementos destacados

Rafael Servent

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Francesc Xavier Mena, en el acto organizado por el Club Tarragona Esade Alumni. Foto: Pere Ferré

Francesc Xavier Mena, en el acto organizado por el Club Tarragona Esade Alumni. Foto: Pere Ferré

Profesor del departamento de Economía, Finanzas y Contabilidad de la escuela de negocios Esade y catedrático de la Universitat Ramon Llull (URL), Francesc Xavier Mena tiene experiencia tanto en el sector privado como en el público, donde en el año 2010 fue nombrado conseller de Empresa i Ocupació por el primer Govern presidido por Artur Mas. La semana pasada, Francesc Xavier Mena estuvo en la Cambra de Comerç de Tarragona, invitado por el Club Tarragona Esade Alumni, donde pronunció la conferencia Perspectivas económicas 2017, un año de incertidumbres: Administración Trump, Brexit y China.

 

¿Es el año de Donald Trump?

Este 2017 es un año de incertidumbres. Es el año de Trump, del Brexit y de China.

 

Empecemos por Trump.

Hay muchas áreas. Política comercial, energía... Seguramente, la más conocida hoy es su política comercial. Donald Trump quiere renegociar el NAFTA, el tratado de libre comercio entre los EEUU, Canadá y México.

 

A fabricar en los EEUU, ¿no?

Sí, pero lo que se está hablando tiene consecuencias muy importantes. A diferencia del tratado transpacífico (TPP), que apenas acababa de arrancar [y del que los EEUU se retiraron el pasado 23 de enero, en una de las primeras medidas tomadas por Donald Trump] o del TTIP con la Unión Europea, que ni siquiera llegó a entrar en vigor, el NAFTA es un tratado muy establecido [entró en vigor en enero de 1994], donde las empresas ya han construido las cadenas de valor a ambos lados de las fronteras.

 

¿Y qué sucede?

Que si ahora esa cadena de valor la rompen con un impuesto del 35% para las importaciones en la frontera, las empresas de EEUU tendrán un problema muy importante. Y eso repercute en Europa, porque hay empresas de automoción alemanas que han hecho lo mismo que las estadounidenses, y tienen la cadena de valor de su producción distribuida entre EEUU y México.

 

¿Y qué pasa si termina aplicándose ese impuesto en la frontera mejicana?

Pues que, en efecto, muchas empresas americanas que hoy fabrican componentes o ensamblan en México con componentes fabricados en los EEUU, acabarán fabricándolo todo en los EEUU. Pero entonces se encontrarán con que no podrán sustituir los salarios mejicanos. Replicarlos en los EEUU, con un mercado laboral que, entre otras cosas, tiene sindicatos, les será muy difícil. Así que la única opción será robotizar.

 

Hecho en América... por robots americanos. ¿Sería eso?

En efecto. Lo único que hará será acelerar la Industria 4.0.

 

¿Y no es consciente de eso?

Trump cree que tiene la fuerza para hacerlo, y lograr lo que se propone. Pero el problema es China. Si Trump empieza con las represalias y pone aranceles a las importaciones, eso sería lo peor, porque los otros países responderían con sus aranceles, entraríamos en una guerra comercial y todos saldríamos perjudicados. En el caso de China es especialmente arriesgado. La economía china está a punto de estallar. Y si estalla, quizás todo el dinero que invierte en bonos del Tesoro estadounidense no lo invertirá. Y si encima le pones aranceles...

 

¿Es un escenario probable?

Claramente, por los nombramientos que ha hecho Trump hasta ahora, China está en el punto de mira. Mucho más que Japón o Europa.

 

Pues Europa se ha quedado sin TTIP, y Japón sin TPP...

En relación con Trump, el tratado TTIP se ha ido al garete porque el gran defensor en Europa era el Reino Unido. Con el Brexit, se acaba el TTIP.

 

¿Veremos una nueva alianza entre EEUU y Rusia?

Donald Trump y Vladimir Putin tienen una relación muy buena, pero también la tiene Trump con Theresa May, primera ministra del Reino Unido. Y cuando May se vio con Trump, le dijo lo mismo que Obama: «Putin no juega en nuestro equipo». El Reino Unido ha dejado claro que las sanciones a Rusia seguirán vigentes.

 

¿Qué pasa con Irán? ¿Van a dejar que Israel les bombardee?

No, no, eso no. El de Irán es un acuerdo con bastantes países, es un acuerdo de desarme nuclear [con implicaciones en una apertura al comercio internacional], y pienso que seguirá. Ahora, desde el punto de vista de seguridad, defensa, etcétera, la Administración Trump es claramente contraria a dejar espacio a Irán. Y si encima quieren cambiar la embajada de EEUU desde Tel Aviv a Jerusalén, eso es algo muy complicado, que levantará muchas iras en el mundo árabe. No sé si serán capaces. Pero también es verdad que Trump rompió con un consenso diplomático entre los anteriores presidentes de EEUU, al hablar con la presidenta de Taiwán, molestando muchísimo al gobierno chino.

 

El petróleo vuelve a estar al mando. Hay quien lo ha descrito como el canto del cisne de la vieja economía. ¿Lo comparte?

En materia energética, esto va a ser un sálvese quien pueda. Los EEUU quieren ser independientes en gas y petróleo. En gas ya lo han conseguido, con el shale gas. Incluso después de la guerra de precios que abrió Arabia Saudí, han logrado volver a producir el mismo shale gas que producían antes, con precios de mercado. En petróleo están cerca. Trump ha autorizado prospecciones en parques naturales, en Alaska, ha reactivado los oleoductos que Obama paralizó porque pasaban por tierras sagradas de nativos americanos... Drill, baby, drill!

 

¿Qué pasa si consiguen esa independencia energética?

Pues que, para los EEUU, el tema de Oriente Medio deja de tener interés. ¿Quién cubrirá su función en seguridad?

 

¿Van a dejar solo a Israel?

Israel no se toca, en ningún caso. Muchos de quienes están ahora en el gobierno de EEUU son judíos. Cuando hablo de Oriente Medio me refiero a las monarquías del Golfo, como la saudí. Sin la protección de EEUU, se pueden exacerbar los enfrentamientos locales.

 

Tampoco los trata tan mal Trump. Arabia Saudí no está en la lista de países musulmanes a cuyos ciudadanos se ha prohibido entrar en EEUU, y eso que el 11-S...

Sí: 15 de los 19 terroristas del 11-S eran saudíes. Pero Trump no ha tocado a los saudíes, porque las relaciones con ese país son extraordinariamente profundas, con compra de armamento y fondos soberanos. Así que si Arabia Saudí no hace ninguna maldad... Otra cosa es que la familia Saud tenga el apoyo que ha tenido hasta ahora.

 

¿Qué pasa con Europa? ¿Qué pasa si Marine Le Pen gana las elecciones en Francia?

Podría suceder que pase a la segunda vuelta de las elecciones, sí.

 

¿Otra vez los franceses a votar con la pinza en la nariz y ya está?

Podría ser que esta vez no fuese suficiente. Podría ganar. Y si gana Le Pen, sería el final de Europa.

 

¿Una propuesta en positivo para Europa?

Como dijo el presidente de la Comisión Europea, Europa tiene una crisis existencial. El Brexit, cada día que pasa va a peor, y está cada vez más claro que será un Brexit duro. Este año es clave para ver qué queremos hacer en Europa. La Unión Bancaria es clave. Eso es un salto muy importante para las empresas, porque significa un solo sistema de crédito, sin depender de la prima de riesgo. El mismo tipo de interés para una empresa catalana que para una alemana.

 

¿Hay que empujar hacia la Unión Política?

Es el gran problema. Que cuando alguien quiere hablar con Europa, no sabe a quién tiene que llamar. La unión fiscal y política sería la forma lógica. La fiscal quizás la veremos en 2025. Pero la política la veo muy difícil.

 

¿Con dos velocidades, quizás?

Europa no puede tener dos velocidades, eso sería la dilución, no podemos.

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