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Conectar con la naturaleza

«Si supiera que el mundo se ha de acabar mañana yo, hoy, todavía, plantaría un árbol». Esta célebre frase de Martin Luther King, Jr. se convirtió en una oda a la naturaleza. Hoy se celebra el Día Mundial del Medio Ambiente,  promovido por las Naciones Unidas con el lema Conectados con la Naturaleza. Anima a la ciudadanía a salir al aire libre y  a adentrarse en espacios naturales. A romper barreras. ¿Por qué celebrarlo? Ahí van diez razones que lo justifican

Diari de Tarragona

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Preservar el medio ambiente es clave para 'salvar' el mundo

Preservar el medio ambiente es clave para 'salvar' el mundo

1 Frenar la desertificación. Cada año se pierden 12 millones de hectáreas (23 hectáreas por minuto) como consecuencia de la sequía y la desertificación, en las que podrían cultivarse 20 millones de toneladas de cereales. La ONU plantea rehabilitar las tierras y los suelos degradados, incluidas las tierras afectadas por la desertificación, la sequía y las inundaciones, y procurar lograr un mundo con efecto neutro en la degradación de las tierras.

2 El desarrollo sostenible y los bosques. Con la mirada puesta en 2020, la idea es asegurar la conservación, el restablecimiento y el uso sostenible de los ecosistemas terrestres y los interiores de agua dulce y sus servicios, en particular los bosques, los humedales, las montañas y las zonas áridas, en consonancia con las obligaciones contraídas en acuerdos internacionales.

3 Minimizar los efectos del cambio climático y el calentamiento de la atmósfera. La ONU plantea la importancia de mejorar la educación, la sensibilización y la capacidad humana e institucional respecto de la mitigación del cambio climático, la adaptación a él, la reducción de sus efectos y la alerta temprana, promoviendo mecanismos para aumentar la capacidad para la planificación y gestión eficaces en relación con el cambio climático en los países menos adelantados y los pequeños Estados insulares en desarrollo.

4 Combatir la escasez del agua. Millones de habitantes de zonas rurales en todo el mundo pasan su jornada diaria, precisamente, en conexión con la naturaleza. Son plenamente conscientes de que dependen del suministro de agua natural y de que la naturaleza les brinda su modo de subsistencia gracias a la fertilidad del suelo. Estas personas son quienes sufren primero las amenazas que los ecosistemas afrontan, se trate de la contaminación, del cambio climático o de la sobreexplotación, como pone de manifiesto la propia Organización de las Naciones Unidas (ONU).

5 Mejorar la nutrición y promover la agricultura sostenible. La ONU se fija como objetivo poner fin al hambre y asegurar el acceso a una alimentación sana, nutritiva y suficiente durante todo el año a todas las personas. En particular, se fija en las que tienen menos recursos y están en situaciones de vulnerabilidad, incluidos los niños menores de un año. Por ello, insiste en la importancia de asegurar la sostenibilidad de los sistemas de producción de alimentos y aplicar prácticas agrícolas que aumenten la productividad y la producción, contribuyan al mantenimiento de los ecosistemas, fortalezcan la capacidad de adaptación al cambio climático, los fenómenos meteorológicos extremos, las sequías, las inundaciones y otros desastres, y mejoren progresivamente la calidad de la tierra y el suelo.

6 Garantizar modalidades de consumo y producción sostenibles. Trabajar para reducir el impacto ambiental negativo per cápita de las ciudades, incluso prestando especial atención a la calidad del aire y la gestión de los desechos municipales y de otro tipo. De aquí a 2020, la ONU se fija entre sus principales objetivos el de aumentar considerablemente el número de ciudades y asentamientos humanos que adoptan e implementan políticas y planes integrados para promover la inclusión, el uso eficiente de los recursos, la mitigación del cambio climático y la adaptación a él y la resiliencia ante los desastres.

7 Preservar el medio marino. Los océanos del mundo – su temperatura, química, corrientes y vida – mueven sistemas mundiales que hacen que la Tierra sea habitable para la humanidad. Las precipitaciones, el agua potable, el clima, el tiempo, las costas, gran parte de nuestros alimentos e incluso el oxígeno del aire que respiramos provienen, en última instancia, del mar y son regulados por este. De aquí a 2025, la idea es reducir significativamente la contaminación marina de todo tipo, en particular la producida por actividades realizadas en tierra, incluidos los detritos marinos y la polución por nutrientes.

8 Matener la biodiversidad. La pérdida y deterioro de los hábitats es la principal causa de pérdida de biodiversidad. Al transformar selvas, bosques, matorrales, pastizales, manglares, lagunas, y arrecifes en campos agrícolas, ganaderos, granjas camaroneras, presas, carreteras y zonas urbanas destruimos el hábitat de miles de especies. De las 8.300 razas animales que se conocen, el 8% está compuesto por especies extinguidas y el 22% por especies en peligro de extinción.

9  Fomentar el acceso universal a una energía asequible, fiable, sostenible. En los próximos años, la previsión de las Naciones Unidas es trabajar para  aumentar considerablemente la proporción de energía renovable en el conjunto de fuentes energéticas, de modo que, sobre el año 2030, se haya podido duplicar la tasa mundial de mejora de la eficiencia energética.

10 Potenciar la cooperación internacional. Aumentar las acciones de cooperación internacional para facilitar el acceso a la investigación y la tecnología relativas a la energía limpia, incluidas las fuentes renovables, la eficiencia energética y las tecnologías avanzadas y menos contaminantes de combustibles fósiles, y promover la inversión en infraestructura energética y tecnologías limpias.

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