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De la investigación al mercado

La empresa se encarga de reproducir polluelos de tres razas catalanas mejoradas genéticamente y los suministra a los avicultores que crían y venden esta carne al consumidor
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Amadeu Francesch, creador de AVIRAUT e investigador del IRTA, con un gallo Penedesenc.  Foto: Ò. Bricollé

Amadeu Francesch, creador de AVIRAUT e investigador del IRTA, con un gallo Penedesenc. Foto: Ò. Bricollé

Reproducir y suministrar razas de gallinas autóctonas es la actividad a la que se dedica la empresa AVIRAUT, ubicada en Cambrils. Se trata de una experiencia impulsada, en el año 2000 por el investigador del Institut de Recerca i Tecnologia Alimentàries (IRTA) Amadeu Francesch para trasladar al mercado los trabajos de recuperación y mejora genética que realizó a caballo de los años 80 y 90 en el centro Mas de Bover con el objetivo de obtener unos pollos que dieran una carne de calidad y con una buena adaptación al medio. La Unidad de Genética Avícola del IRTA en Mas de Bover trabajó para recuperar las razas autóctonas catalanas y mejorarlas genéticamente. Tres fueron finalmente las razas que se mejoraron y que pueden encontrarse en la granja: Penedesenca, Empordanesa y Prat.

De la investigación al mercado había una brecha que debía ser cerrada para que los avances llegaran a la población, de forma que Francesch decidió crear AVIRAUT para que ejerciera de «intermediario entre el trabajo realizado en el IRTA y el usuario final», explica. En esta empresa, siempre en convenio con el IRTA, se reproducen tanto los tipos mejorados, que son los que se proporcionan a los criadores y que, al término del ciclo, llegarán al consumidor final, y los tipos tradicionales de los que se partió, que no tienen un interés tan productivo como de preservación del patrimonio catalán. No obstante existe, un conjunto no pequeño de criadores que usa estos tipos tradicionales para producción doméstica de huevos, que en las razas Penedesenca y Empordanesa tienen la particularidad de tener la cáscara de un color marrón rojizo muy oscuro, que los hace atractivos.

El día de nacimiento de los polluelos es el de más ajetreo en las instalaciones, ya que se deben sexar rápidamente, clasificar y repartir a los avicultores, sus principales clientes, quienes finalmente se encargarán del crecimiento y venta de los pollos.

 

Leve aumento de consumo

Actualmente hay unos diez criadores en Catalunya que utilizan las razas autóctonas mejoradas con finalidades productivas de forma habitual, y más de una treintena que son criadores más puntuales. De hecho, afirma Francesch, «existe una pequeña, pero positiva tendencia de consumo» de este tipo de aves. Y del total de criadores, una cuarta parte utiliza la producción ecológica, una tendencia también al alza. El porqué está en las características de la carne de estos animales: «son de crecimiento más lento que los pollos convencionales, lo que da como resultado una carne más sabrosa porque ha estado más tiempo criándose, tiene menos contenido en grasa, de forma sustancial, y no es tan compacta como otras». Además, se trata de animales rústicos y de crianza «más fácil en nuestras condiciones medioambientales; son más resistentes y pueden criarse fácilmente al aire libre», añade Amadeu Francesch.

De los tipos mejorados de las tres razas que reproducen en la granja cambrilense, la más numerosa es la Penedesenca negra, con unos 60.000 polluelos nacidos al año, siendo el 70% vendidos anualmente, seguida de la raza Prat leonada, con 15.000 polluelos al año, y finalmente la Empordanesa roja con 3.000 polluelos. Si bien la mayor parte de avicultores de este tipo de aves se encuentran en Catalunya, hay aproximadamente un 10% de la producción de la empresa que tiene como destino otros puntos de la geografía española.

Esta empresa, con cuatro trabajadores, tiene vocación de preservación de las especies autóctonas, por lo que también trabaja en programas de conservación de los tipos tradicionales de las razas in situ y dan apoyo a las asociaciones de criadores que las conservan, como la Associació de Criadors de la Raça Prat y la Associació de Criadors de la Raça Penedesenca. La afición por la cría de gallinas de los tipos tradicionales, sin finalidades comerciales, se extiende más allá de las fronteras hasta el punto de que «en Alemania existe una asociación de criadores de razas de los tipos tradicionales catalanes, Katalanisher Hühnerrassen, y en California, Estados Unidos, están Breeders of Penedesenca», dos destinos a los que AVIRAUT también ha suministrado crías.

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