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Educación aprueba un polémico nuevo currículo de la asignatura de religión

Los contenidos han sido elaborados por la Conferencia Episcopal, según el Concordato de 1979
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El ministerio de Educación aprobó ayer el nuevo currículo de la asignatura de Religión Católica para primaria, secundaria y bachillerato. Los contenidos, que elabora la Conferencia Episcopal a raíz del Concordato de 1979 entre España y la Santa Sede, conformarán el plan de estudios de los alumnos que opten por cursar esta materia a partir del curso que viene.

Tras la aprobación de la Ley Orgánica de Mejora de la Calidad Educativa (Lomce), las calificaciones que obtengan contarán para su nota media y, por tanto, para su capacidad de solicitar becas, ayudas o las pruebas de acceso para obtener una plaza en la universidad.

Algunos de los contenidos del nuevo currículo de religión han provocado críticas tanto de asociaciones de padres y madres como de sindicatos.

Entre los criterios de evaluación de la asignatura destinada a alumnos de segundo de primaria –siete y ocho años– se encuentra, por ejemplo, «reconocer la incapacidad de la persona para alcanzar por sí mismo la felicidad». «¿Realmente vamos a enseñarles eso a los alumnos de religión?», se cuestiona Montse Milán, secretaria de Política Educativa de CCOO.

«Entendemos que hay aspectos que se tienen que enseñar en la iglesia y no en la escuela», afirmó Enrique Víboras, profesor de religión y delegado sindical de ANPE, en alusión a algunos elementos del nuevo currículo

Su sindicato, explicó, aún no ha evaluado los nuevos documentos de forma definitiva, aunque consideran que la asignatura de Religión Católica es «fundamental». «El hecho religioso forma parte de la cultura que rodea nuestras vidas, y eliminarla tendría unas consecuencias nefastas para las próximas generaciones», aseguró Víboras.

Otra de las críticas de, que comparten ambos sindicatos, es el eliminación en el temario de las referencias a otras creencias. «Un alumno debe estar formado en otras religiones, sobre todo con las que convivimos», explicó el delegado sindical de ANPE. Que se supriman las comparaciones con otras confesiones «como el judaismo o el budismo, como si no existieran» es, según CCOO, «preocupante».

Optativa

Los alumnos de primaria, secundaria y bachillerato deben optar por estudiar la asignatura de Religión Católica o la de Valores Sociales y Cívicos –«una asignatura alternativa que no puede enseñar nada porque eso resultaría discriminatorio para los alumnos de religión», aseguran desde CCOO–.

Antes de la aprobación de la Lomce por parte del actual gobierno del Partido Popular, la asignatura de Religión Católica formaba parte del currículo pero no contaba para armar la nota media definitiva de los alumnos.

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