Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

El Govern paga con cinco años de retraso la ayuda por hijo a 44.000 familias

Tenían pendiente desde 2011 percibir los 640 euros por nacimiento, adopción, tutela o acogida en Tarragona. Aquel año la Generalitat suprimió la universalidad de la medida

Xavier Fernández

Whatsapp
Los requisitos para poder acceder a la ley de dependencia se han endurecido sobremanera. Los beneficiarios han caído en Tarragona mientras suben los solicitantes. Foto: Lluís Milián

Los requisitos para poder acceder a la ley de dependencia se han endurecido sobremanera. Los beneficiarios han caído en Tarragona mientras suben los solicitantes. Foto: Lluís Milián

La Generalitat se está poniendo al día lentamente de lo que debe a familias y entidades sociales. Está pagando tarde y ha reducido sensiblemente los posibles beneficiarios al incrementar las exigencias para percibir la correspondiente ayuda, pero las diversas entidades y colectivos se muestran satisfechos de la situación, más aún teniendo en cuenta que hace unos meses la situación era realmente angustiosa.

Esta misma semana el Departament de Treball, Afers Socials i Famílies ordenó el pago de 14,3 millones de euros que se les debía a las familias que entre 2010 y 2011 solicitaron la ayuda universal de 640 euros por nacimiento o adopción de un niño o por tutela o acogida. En el conjunto de Catalunya, había 89.946 familias que aún no habían percibido las ayudas del año 2010 y otras 282.608 a las que no le habían pagado el primer semestre de 2011.

Mas suprime la universalidad

Fue en junio de 2011 cuando la Generalitat, presidida por el convergente Artur Mas, decidió eliminar la universalidad de la ayuda –es decir que podía ser percibida por cualquier familia, independientemente de su renta–, que había establecido el Govern tripartito (PSC-ERC-ICV). CiU concentró la ayuda en las rentas más bajas, pero siguió debiendo las ayudas que no había pagado el gobierno tripartito.

En las comarcas del Camp de Tarragona y Terres de l’Ebre había 68.000 familias que tenían derecho a percibir la ayuda. A principios de 2016, aún no habían cobrado 44.000 familias. El conjunto de las prestaciones por hijo a cargo ha supuesto un desembolso de 21,8 millones de euros, según datos del Departament.

Tras el pago, la consellera, Dolors Bassa, sacó pecho y aseguró que «pese al retraso, podemos celebrar que con esta última orden de pago, el Govern ha dado respuesta a todas las familias que solicitaron la prestación. Esta fue una de las principales prioridades que nos fijamos para este 2016 y se ha liquidado tres meses antes de finalizar el plazo comprometido». Cierto. Tres meses antes porque en 2011 la Generalitat prometió que en 2016 habría pagado las mencionadas ayudas. Pero las familias han tenido que esperar cinco años para percibir lo que les correspondía.

La diputada delPSC en el Parlament por Tarragona Rosa Ibarra admitió esta semana que «más vale tarde que nunca» pero recordó que el retraso «demuestra cómo hace las cosas la Generalitat». Y repartió a diestro y siniestro: «Mientras se lanzan las banderas por la cabeza cada día, tanto el Govern de Catalunya como el Gobierno de España condenan a muchas familias a la exclusión social y la pobreza. La verdad es que no hay una auténtica política de apoyo a las familias más allá de la retórica. Hemos de volver a situar la solución a los problemas reales de las personas en el epicentro de la política. Esta es al menos la convicción íntima de los socialistas».

‘La familia no es prioritaria’

El responsable de la delegación Reus-Baix Camp de l’Associació de Famílies Nombroses de Catalunya (Fanoc), Pere Aluja, se felicita de que por fin, tras la presión de su entidad y otras similares, la Generalitat de Catalunya haya cumplido con los pagos. Pero lamenta que «da la sensación de que la familia no es una prioridad como haría falta».

El secretari general de Treball, Afers Socials i Famílies, Josep Ginesta, asegura que «hemos de definir qué prestaciones son necesarias» y advierte que «hasta que no volvamos a ser ricos», la prioridad ha de ser mejorar la cuantía de las prestaciones que perciben las personas en mayor situación de vulnerabilidad. Es decir, que mientras no se pueda dedicar más presupuesto a cuestiones sociales, hay que destinar el que haya a las rentas más bajas y no a ayudas universales como fue la de nacimiento hasta mediados de 2011.

Aluja defiende, sin embargo, que «hay que distinguir entre ayudar a familias necesitadas y sin recursos e invertir en familia. Lo primero se está haciendo, pero lo segundo no. Un país que no invierte en familia es un país sin futuro y no hacerlo traerá graves consecuencias. Consecuencias que ya estamos sufriendo en forma de una constante bajada de la natalidad. Es un lamentable retroceso no invertir en familia especialmente en una época donde no tenemos garantizadas las pensiones por la futura falta de cotizantes. Hay que cambiar el mensaje que los gobiernos dan a las familias. De hecho nuestro país fue el único de toda Europa que recortó prestaciones a las familias durante la crisis».

Aluja recuerda que «la prestación era de 640 euros por hijo de cero a tres años y en el caso de las familias numerosas de 720 euros por hijo de cero a seis años. La detuvieron en el año 2010 para suprimirla finalmente en el año 2011».

«Fue y sigue siendo una medida muy injusta, en un momento de crisis donde las familias sufrieron devaluaciones de precios de la vivienda, pérdida de puestos de trabajo, pérdida de otras ayudas, pérdida de poder adquisitivo, rebaja de baremos en ayudas como libros y comedor ... Era en ese momento cuando las familias necesitaban ayuda de verdad», lamenta Aluja.

Una de las ayudas básicas en plena crisis es la Renta Mínima de Inserción (RMI), que asciende a 426 euros al mes. Desde septiembre de 2005 al pasado septiembre, en el conjunto de la demarcación se ha triplicado el número de titulares (persona que hace la solicitud y la recibe) y crecido un 270% la cantidad de destinatarios (los familiares de la persona titular y que residen con ella). Han aumentado de 716 y 1.556 a 2.051 y 5.733, respectivamente. Las cifras se refieren a las diez comarcas del Camp de Tarragona y las Terres de l’Ebre.

Desde que una persona solicita la RMIhasta que la percibe pasan como mínimo cuatro meses, un tiempo que Ginesta admite que es excesivo. Un grave problema es el elevado nivel de exigencia para poder cobrarla lo que lleva a la Generalitat a rechazar el 60% de las peticiones.

«Es un porcentaje demasiado alto de rechazo –critica Ibarra–. La Renta Mínima de Inserción es una herramienta básica para muchas familias para poder sobrevivir. Y más cuando muchas familias no están notando las grandes cifras macroeconómicas. A esas familias vulnerables que la Generalitat no ayuda, las acaban sosteniendo los ayuntamientos».

La Ley de Dependencia es otro de los pilares del estado del bienestar que se encuentra en entredicho por la falta de fondos y el endurecimiento en los requisitos de valoración de manera que ahora no se conceden tantas ayudas como hace año. Por ejemplo, a 31 de diciembre de 2012 había 19.045 beneficiarios en el Camp de Tarragona y las Terres de l’Ebre. Ese mismo año, los solicitantes habían sido 49.714. El pasado 30 de junio, los beneficiarios habían caído a 17.518 mientras que las solicitudes se habían disparado hasta las 62.744.

Un sector que también estaba sufriendo la falta de pagos por era el de atención a las personas mayores. Según la patronal de residencias, la ACRA (Associació Catalana de Recursos Assistencials), el Govern ya está al corriente de pago. Eso sí no ha concertado una sola plaza desde 2010, lo que implica que crezcan las listas de espera para poder acceder a una residencia pública y que las residencias concertadas tengan plazas vacías porque el posible usuario no puede permitirse pagar todo su coste. Este verano había 2.000 tarraconenses en lista de espera y 8.500 plazas privadas sin llenar en toda Catalunya.

Temas

  • TEMA DEL DÍA

Comentarios

Lea También