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¿El anonimato de los donantes de óvulos y esperma llega a su fin?

La petición del Comité de Bioética de España de que los donantes de gametos dejen de ser anónimos no es bien vista por las clínicas de fertilidad. El conflicto de derechos está servido

JOAN MORALES

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FOTO: DT

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La donación de óvulos y esperma en España podría dejar ser una actividad anónima. Esta es la principal conclusión de un informe que hace un par de semanas hizo público el Comité de Bioética de España -un órgano consultivo adscrito al Ministerio de Sanidad, donde se reconoce el «derecho a conocer su origen biológico del hijo nacido a través de las técnicas de reproducción humana asistida» por encima del anonimato del donante. El documento también contempla la creación de un Registro Nacional de Donantes, una medida prevista en la ley desde 1988 pero que nunca se ha puesto en marcha.

La actual ley sobre reproducción asistida garantiza el anonimato del donante, salvo dos excepciones: cuando exista un peligro para la vida o la salud o cuando sea necesario conocerlo en un proceso penal, sin que en ambos casos implique publicidad de esa identidad.

La propuesta del Comité Español de Bioética es la de levantar el anonimato en todos los casos para garantizar los derechos «del hijo de las técnicas de reproducción asistida», y éste sería quien decide «si quiere conocer o no y en qué medida» la identidad del donante. Países como el Reino Unido, Suecia , Holanda, Portugal o Alemania ya cuentan con esta normativa.

La medida que pretende implantar el CBE plantea directamente el conflicto entre dos derechos: el del dontante de preservar su identidad, y el del hijo o hija de conocer sus orígenes biológicos y genéticos.

Por ejemplo, el catedrático de Filosofía del Derecho en la Universidad de Valencia -y miembro del Comité Español de Bioética-, Vicente Bellver, en declaraciones a Televisión Española, defendía que «hay sobre todo un derecho de cualquier ser humano a a conocer su identidad y exige el conocimiento de sus orígenes biológicos. Por el contrario, no parece que un donante, cuando dona, tenga necesariamente que tener garantizado el anonimato de su identidad».

En contra

Entre las opiniones en contra de que el anonimato de los donantes desaparezca está la de Ignacio Mazzanti, director del Centro Procrear (con clínicas en Reus y Tarragona) y presidente de la Asociación Nacional de Clínicas de Reproducción Asistida. Mazzanti asegura que «es una propuesta realizada sin tener en cuenta la opinión de los profesionales del sector y, sobre todo, si ninguna base científica que la respalde. No aporta nada en positivo y nos parece, en el caso de España, fuera de lugar».

Para el presidente de Anacer «nuestro país tiene unas leyes excelentes en todo lo referente a la donación de órganos y gametos, lo que sitúa nuestros centros y hospitales como referentes a nivel mundial».

Según Mazzanti, si la propuesta del Comité de Bioética de España prospera «las personas que necesitan gametos donados (óvulos o semen) serán las grandes perjudicadas. Por ejemplo, mujeres enfermas de cáncer o que han decidido la maternidad a una edad tardía, parejas de lesbianas o mujeres que quieren ejercer el derecho a la maternidad en solitario».

Pero según el director de Procrear, la propuesta del Comité de Bioética de España podría acarrear más consecuencias. «Dismunirán los tratamientos (en España, el 20% de los tratamientos con gametos donados son de extranjeros), aumentarán los costes de los mismos (EEUU), disminuirán drásticamente los donantes y su calidad», explica Mazzanti, quien añade que «generaría un desequilibrio y la gente con dinero podría acudir a otros países a hacerse los tratamientos, que se encarecerían también aquí porque serían más largos al ser menos eficientes».

La solución, en un futuro

Por su parte, la directora de los laboratorios de reproducción asistida de Dexeus Dona, Montse Boada, reflexiona sobre el tema en declaraciones al Diari: «Creo que en un futuro el tema se solucionará simplemente porque la ciencia nos dará la solución. Por ejemplo, los óvulos o el esperma se obtendrán de células madre, por lo que no harán falta donantes. Será difícil que estos sean anónimos, porque los datos genéticos se podrán obtener a través de las nuevas tecnologías».

Pero mientras ese día no llega, Boada es partidaria de ir «paso a paso. Para empezar, no todas las familias que han tenido un hijo por reproducción asistida a través de una donación se lo explican a su hijo. A mi me parece, y a nivel de Dexeus también lo vemos así, que lo primero que hay que hacer es educar a la población para que todo el mundo vea que la donación no es un tema tabú y que no cuesta tanto explicar a los hijos. Después estos ya decidirán si quieren saber quien es su padre o su madre».

Más rechazos

Por su parte, el Grupo de Interés de Centro Públicos de la Sociedad Española de Fertilidad (SEF) ha expresado su «rechazo» al informe emitido por el Comité de Bioética de España. En primer lugar critican que conocer la identidad de los donantes «supondría una reducción» en el número de donaciones. «La prueba es que Reino Unido debe importar 7.000 dosis de semen de donante cada año, y centenares de parejas viajan a otros países de Europa para evitar la lista de espera de su sanidad y en busca de una donación anónima», argumenta.

La SEF explica que en 18 países europeos está vigente el anonimato estricto y en 13 un escenario mixto (con donaciones anónimas y no anónimas). «Solamente en seis países la donación es no anónima», insisten. Así, apuestan por la donación mixta en el caso de que se cambien la legislación.

«Existen planeamientos éticos que respetan a todas las personas implicadas en un proyecto reproductivo sin necesidad de resultar dañada ninguna de las partes. Son varios los países que permiten la donación mixta, siendo potestad de los implicacos en la donación y recepción de los gametos optar por una u otra. Esta recomendación permitirá a la sanidad pública española seguir atendiendo la creciente demanda médico y social de las técnicas de reproducción asistida con gametos donados», detallan.

La donación de óvulos y esperma en España podría dejar ser una actividad anónima. Esta es la principal conclusión de un informe que hace un par de semanas hizo público el Comité de Bioética de España -un órgano consultivo adscrito al Ministerio de Sanidad, donde se reconoce el «derecho a conocer su origen biológico del hijo nacido a través de las técnicas de reproducción humana asistida» por encima del anonimato del donante. El documento también contempla la creación de un Registro Nacional de Donantes, una medida prevista en la ley desde 1988 pero que nunca se ha puesto en marcha.

La actual ley sobre reproducción asistida garantiza el anonimato del donante, salvo en dos excepciones: cuando exista un peligro para la vida o la salud o cuando sea necesario conocerlo en un proceso penal, sin que en ambos casos implique publicidad de esa identidad.

La propuesta del Comité Español de Bioética es la de levantar el anonimato en todos los casos para garantizar los derechos «del hijo de las técnicas de reproducción asistida», y éste sería quien decide «si quiere conocer o no y en qué medida» la identidad del donante. Países como el Reino Unido, Suecia , Holanda, Portugal o Alemania ya cuentan con esta normativa.

La medida que pretende implantar el CBE plantea directamente el conflicto entre dos derechos: el del donante de preservar su identidad, y el del hijo o hija de conocer sus orígenes biológicos y genéticos.

Por ejemplo, el catedrático de Filosofía del Derecho en la Universidad de Valencia -y miembro del Comité Español de Bioética-, Vicente Bellver, en declaraciones a Televisión Española, defendía que «hay sobre todo un derecho de cualquier ser humano a a conocer su identidad y exige el conocimiento de sus orígenes biológicos. Por el contrario, no parece que un donante, cuando dona, tenga necesariamente que tener garantizado el anonimato de su identidad».

En contra

Entre las opiniones en contra de que el anonimato de los donantes desaparezca está la de Ignacio Mazzanti, director del Centro Procrear (con clínicas en Reus y Tarragona) y presidente de la Asociación Nacional de Clínicas de Reproducción Asistida. Mazzanti asegura que «es una propuesta realizada sin tener en cuenta la opinión de los profesionales del sector y, sobre todo, si ninguna base científica que la respalde. No aporta nada en positivo y nos parece, en el caso de España, fuera de lugar».

Para el presidente de Anacer «nuestro país tiene unas leyes excelentes en todo lo referente a la donación de órganos y gametos, lo que sitúa nuestros centros y hospitales como referentes a nivel mundial».

Según Mazzanti, si la propuesta del Comité de Bioética de España prospera, «las personas que necesitan gametos donados (óvulos o semen) serán las grandes perjudicadas. Por ejemplo, mujeres enfermas de cáncer o que han decidido la maternidad a una edad tardía, parejas de lesbianas o mujeres que quieren ejercer el derecho a la maternidad en solitario».

Pero según el director de Procrear, la propuesta del Comité de Bioética de España podría acarrear más consecuencias. «Disminuirán los tratamientos (en España, el 20% de los tratamientos con gametos donados son de extranjeros), aumentarán los costes de los mismos (EEUU), disminuirán drásticamente los donantes y su calidad», explica Mazzanti, quien añade que «generaría un desequilibrio y la gente con dinero podría acudir a otros países a hacerse los tratamientos, que se encarecerían también aquí porque serían más largos al ser menos eficientes».

Por su parte, la directora de los laboratorios de reproducción asistida de Dexeus Dona, Montse Boada, reflexiona sobre el tema en declaraciones al Diari: «Creo que en un futuro el tema se solucionará simplemente porque la ciencia nos dará la solución. Por ejemplo, los óvulos o el esperma se obtendrán de células madre, por lo que no harán falta donantes. Será difícil que estos sean anónimos, porque los datos genéticos se podrán obtener a través de las nuevas tecnologías».

Pero mientras ese día no llega, Boada es partidaria de ir «paso a paso. Para empezar, no todas las familias que han tenido un hijo por reproducción asistida a través de una donación se lo explican a su hijo. A mi me parece, y a nivel de Dexeus también lo vemos así, que lo primero que hay que hacer es educar a la población para que todo el mundo vea que la donación no es un tema tabú que no cuesta tanto explicar a los hijos. Después estos ya decidirán si quieren saber quien es su padre o su madre». Por eso, a Montse Boada no le parece bien «que se pase de golpe a que las donaciones dejen de ser anónimas. Si hay que hacerlo, que sea de forma gradual y con un sistema mixto, que las parejas lo decidan y que el hijo lo pueda pedir cuando sea mayor de edad. Ahora no es el momento».

Tanto Ignacio Mazzanti como Montse Boada coinciden en la necesidad de que se ponga en marcha el Sistema de Información y Reproducción Humana (actualmente en fase piloto) para controlar el número máximo de donaciones de un donante. «Estamos totalmente de acuerdo. Ya hay un sistema piloto en marcha, el SIRHA. Nuestro centro Procrear, así como muchos otros de Anacer y del resto de España, están cooperando de manera activa para la implantación y mejora de este registro a nivel estatal», explica Mazzanti. Boada recuerda que «la ley española de reproducción asistida de 1988 contemplaba este registro, pero nunca se ha llegado a hacer. Actualmente está el SIRHA que se está desarrollando y Dexeus fuimos de los primeros en hacer esta prueba piloto. Este registro es importante, porque es la única manera de controlar y conocer las donaciones. Es imprescindible».

Más rechazos

Por su parte, el Grupo de Interés de Centro Públicos de la Sociedad Española de Fertilidad (SEF) ha expresado su «rechazo» al informe emitido por el Comité de Bioética de España. En primer lugar critican que conocer la identidad de los donantes «supondría una reducción» en el número de donaciones. «La prueba es que Reino Unido debe importar 7.000 dosis de semen de donante cada año, y centenares de parejas viajan a otros países de Europa para evitar la lista de espera de su sanidad y en busca de una donación anónima», argumenta.

La SEF explica que en 18 países europeos está vigente el anonimato estricto y en 13 un escenario mixto (con donaciones anónimas y no anónimas). «Solamente en seis países la donación es no anónima», insisten. Así, apuestan por la donación mixta en el caso de que se cambien la legislación.

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