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El comercio ya busca alternativas

El sector trata de adentrarse en nuevos mercados y reclama más implicación en la toma de decisiones que afectan al turismo
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El sector comercial ha dedicado en los últimos años grandes esfuerzos en atender la demanda del cliente ruso. Apareció como un mercado emergente y atractivo, que llamaba la atención por su elevado poder adquisitivo y su interés en los productos de calidad. Pero ahora, la situación que atraviesa Rusia ha sorprendido a los empresarios del sector, que deben buscar otros mercados potenciales.

«Estamos preocupados. En la Costa Daurada nos hemos centrado demasiado en los rusos y ahora corremos a buscar alternativas», afirma Ernest Juncosa, presidente de la Unió de Botiguers de Reus y vicepresidente de la Confederació de Comerç de Catalunya. Pero Juncosa también se muestra moderadamente optimista y lo ve como una oportunidad. Cree que debería aprovecharse la situación para cambiar de modelo. «Habría que adecuarlo al territorio que tenemos y a la oferta, que es espectacular. El turismo, con nuestro clima, debería funcionar todo el año. Y sería imprescindible trabajar en esta línea, dando importancia a todos los elementos de los que disponemos, desde la playa hasta la montaña o la oferta vitivinícola», insiste.

El representante del sector comercial también puntualiza que, en los últimos años, el perfil de cliente procedente de Rusia ha cambiado. «Años atrás sí que se trataba de visitantes de elevado poder adquisitivo. Pero últimamente ya era turisme d’espardenya. Llegaban con paquetes de pensión completa y no revertían tanto en el territorio, aunque se trataba de un volumen más elevado y casi masificado». Juncosa, además, hace un guiño a las administraciones: «Reivindicamos nuestro papel. Queremos que nos tengan más en cuenta para tomar decisiones y vender el producto Costa Daurada».

‘No son buenas noticias’

Por su parte, desde la Cambra de Comerç de Reus afirman que «es evidente que no son buenas noticias, teniendo en cuenta la dependencia que la ciudad y toda la Costa Daurada tiene del turismo ruso». Y añaden: «Había sido una apuesta estratégica del sector en los últimos años. Y había dado óptimos resultados».

Pero el ente lamenta que la situación económica «lo condiciona absolutamente todo». Recuerda que hay que tener en cuenta que, con la caída del rublo, un paquete turístico se encarecerá de media un 50% respecto a lo que costaba hasta ahora. «Es evidente que, si tiene que priorizar precio, ahora le costará mucho más apostar por nuestro territorio», putnualiza.

Consciente de que en la última temporada ya se había percibido el descenso del turista procedente de Rusia, que apostaba por destinos más asequibles como Grecia o Turquía, la Cambra explica que «los que venían ya no tenían el mismo poder adquisitivo ni realizaban el mismo volumen de gasto que sus antecesores». Y añade: «Es evidente que mientras el rublo siga tan débil, afectará a la llegada de turistas y difícilmente se recuperará a corto o medio plazo». Y es que el sector ya trabaja a fondo en la búsqueda de otros mercados estratégicos para paliar esta «más que previsible caída del turismo ruso», señala el ente cameral, destacando que deberán acelerarse los contactos.

A la expectativa

El Corte Inglés se muestra a la expectativa. Fuentes de la cadena comercial explican que «ya veremos cómo evoluciona en los próximos mesos, aunque es evidente que no son buenas noticias». Llevan trabajando con el mercado ruso desde los años noventa, cuando apenas se hablaba de él. Y en 2010, cuando El Corte Inglés llegó a Tarragona, ya tenía empleados que hablaban ruso. Ahora se mantiene a la espera de ver qué puede ocurrir.

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