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El despacho de Tarragona tras la sentencia de las subcontratas

AGL Advocats defendió a Altrad Rodisola en un fallo del Tribunal Supremo calificado como 'de gran calado'

Rafael Servent

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Ricardo López (izquierda) y Xavier López, socios del área Laboral de AGL Advocats, el despacho de Tarragona que litigó en el Supremo. FOTO: PERE FERRÉ

Ricardo López (izquierda) y Xavier López, socios del área Laboral de AGL Advocats, el despacho de Tarragona que litigó en el Supremo. FOTO: PERE FERRÉ

Una sentencia del Tribunal Supremo ha causado estos días un buen revuelo en círculos jurídicos, sindicales y empresariales. Se trata de la sentencia sobre la huelga de Altrad Rodisola, calificada de forma unánime por la comunidad de profesionales del Derecho Laboral como «de gran calado». Detrás de ella está un despacho de abogados de Tarragona con tres décadas de historia: AGL Advocats.

Han litigado en Madrid, junto a otros despachos de relumbrón, y no sólo han ganado, sino que han sentado una importante jurisprudencia. Ahora, reivindican la capacidad de los profesionales de este territorio para medirse sin complejos con los de ciudades con más aura. Lo resume Ricardo López, socio del área Laboral de AGL Advocats: «En esta ocasión hemos sido nosotros, pero hay varios despachos laboralistas de Tarragona con la misma capacidad. No es necesario ir a despachos de Barcelona o Madrid para encontrar buenos profesionales».

¿Qué dice la sentencia del Tribunal Supremo? En breve: si los trabajadores de una empresa convocan una jornada de huelga, las empresas afectadas de forma indirecta por esa huelga (porque por ejemplo habían contratado unos servicios que a causa del paro no se les prestarán) pueden acudir a otra empresa de la competencia para contratar esos servicios y minimizar los efectos de la huelga sobre su actividad.

La sentencia se basa en el caso de la huelga de los trabajadores de la empresa de andamios Altrad Rodisola, con sede en Tarragona (y representada legalmente por AGL Advocats), que en agosto de 2015 afectó a diversos trabajos contratados por empresas del polo petroquímico de Tarragona. Ante la imposibilidad de recibir el servicio, algunas de las empresas afectadas, como Dow Chemical o Basell, decidieron acudir a la competencia de Altrad para llevar a cabo esos trabajos. El Supremo no ve en esta práctica vulneración alguna del derecho a huelga de los trabajadores de Altrad.

Fallada en noviembre del año pasado, la sentencia ha saltado a la luz esta semana tras su publicación en un documento oficial del Gobierno. En ella, el Tribunal Supremo establece que «no existe una vinculación que justifique hacer responder a Altrad de una conducta en la que no ha participado y en la que no ha podido intervenir para tomar la decisión. La condición de clientes de Dow y Basell tampoco determina ninguna vinculación especial que pueda condicionar la decisión de dichos clientes de contratar trabajos con otras empresas de la competencia durante la huelga y tampoco los referidos clientes forman un grupo de empresas con Altrad».

Desde Tarragona

Es una sentencia que tendrá consecuencias importantes sobre las convocatorias de huelga en las empresas. Y se ha defendido desde Tarragona con profesionales de Tarragona. El grueso del caso ha recaído en el abogado Xavier López (Tarragona, 39 años), que ha tenido como cliente a Altrad Rodisola, denunciada por el sindicato CGT, que entendía que había actuado de acuerdo con sus competidores para vulnerar el derecho a huelga. En paralelo, el socio de AGL Ricardo López (Tarragona, 60 años) llevaba el caso de Dow Chemical, a la que se le exigía una indemnización.

Dow Chemical no fue la única empresa del polígono petroquímico de Tarragona a la que acusaban de haber perjudicado a los huelguistas. Pero sí que fue la única que decidió llevar su defensa con un despacho de abogados de Tarragona.

«Es algo muy de agradecer a Dow Chemical –señala Ricardo López, que lleva años llevando el área laboral del site de esta multinacional estadounidense en Tarragona–, el no haberse dejado deslumbrar por el nombre de otros despachos. Pero la verdad es que, en materia laboral, el terreno pesa mucho y se vive en la fábrica». Su caso, que está en estos momentos en el Tribunal Superior de Justícia de Catalunya, sin duda tendrá en cuenta la sentencia del Tribunal Supremo sobre Altrad Rodisola.

Consecuencias

¿Qué consecuencias tiene esta sentencia? En opinión de Xavier López, el abogado que ha llevado durante todo este tiempo el caso de Altrad Rodisola, pone ciertos obstáculos a una práctica habitual en las convocatorias de huelga en España, consistente en buscar el máximo perjuicio al destinatario de la huelga perjudicando a su vez a terceros. Sea el polo petroquímico de Tarragona, sea el Mobile World Congress.

Ahora, esos terceros tienen el aval del Supremo para buscar alternativas que mitiguen su perjuicio. Pero el derecho a huelga se mantiene intacto, en opinión de Xavier López, porque «el destinatario de la huelga sufre igual, ya que su cliente se encomienda a la competencia, y por lo tanto nunca cobrará por ese servicio. Pero si a ese cliente le impidiesen buscar una alternativa [como dictaba la anterior sentencia de la Audiencia Nacional ahora revocada por el Supremo], bastaría con que terminase la huelga para prestar ese servicio, con lo que, al final, el perjuicio sobre el destinatario de la huelga sería menor».

Lo remacha Ricardo López, que no quiere equívocos: «El Supremo no ha legitimado que las trampas sean legales. La trampa es ponerme de acuerdo con otra empresa para que me deje sus trabajadores cuando los míos convocan una huelga. Y en ese caso, la trampa continúa estando prohibida».

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