Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

El gasto en protección social se desploma un 47% en la provincia

El dispendio en deuda pública dobla a lo social. Solivella es el pueblo que más dedica (1.082 euros por persona). El Vendrell lidera la lista de grandes municipios. Tarragona supera a Reus
Whatsapp
Los servicios sociales se han resentido tras los ajustes de los presupuestos municipales.  Foto: Lluís Milián

Los servicios sociales se han resentido tras los ajustes de los presupuestos municipales. Foto: Lluís Milián

La legislatura que finalizará en mayo ha estado marcada por la contención en los presupuestos de la administración pública. Uno de los aspectos en los que se ha reducido ha sido el dispendio en actuaciones de protección y promoción social, donde se incluyen programas como pensiones, prestaciones económicas a favor de trabajadores, servicios sociales y fomento del empleo.

Los últimos datos del Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas, relativos al ejercicio 2014, indican que la aportación en esos puntos ha descendido en un 47% en los últimos cinco años en Tarragona. Es decir, de los 109 millones que dedicaban los ayuntamientos de la provincia a la protección social en 2009 se ha pasado a los 56,9, según los presupuestos, aún sin liquidar, de 2014. El descenso ha sido progresivo. En 2010 el dato retrocedió a los 83,9 millones. En 2012, ya en plena crisis –mientras aumentaba sin parar el número de parados y urgía cada vez más la asistencia social– todo el conjunto de partidas destinadas a tal efecto padecieron un nuevo recorte de un 31%, hasta los 56,9 millones.

 

107 millones para la deuda

A pesar de que muchos consistorios admitieron que los servicios sociales iban a ser la prioridad en el actual mandato, los números muestran que sólo el 5,7% del gasto que realizan los ayuntamientos va destinado a esos efectos. Lo cierto es que el inmenso agujero económico que sufren las arcas municipales desde hace años continúa engullendo buena parte de los actuales presupuestos.

Según esos mismos datos de 2014, los consistorios dedicaron 107 millones a sufragar la deuda pública, más del doble que lo destinado a inversión social. Otro indicador ilustrativo es el del gasto en pasivos financieros, esto es, el dinero que va dirigido a la amortización y la devolución de préstamos contratados.


87 millones para préstamos

Según los presupuestos ya liquidados del ejercicio 2013, los ayuntamientos tarraconenses, de los 958 millones que se gastaron, 87,8 fueron para esos préstamos. Eso quiere decir que los consistorios dedican cada día unos 240.000 euros a devolver sus préstamos a las entidades bancarias.

En cuanto a los municipios, se impone la desigualdad. Solivella es la localidad tarraconense que, con diferencia, más ‘cuida’ a sus vecinos. Dedica, de media, 1.082 euros por habitante en gasto social, según los presupuestos liquidados de 2013. En segunda posición, aunque a gran distancia, figura Les Borges del Camp, con 340,96 euros. El tercer escalón del podio en este aspecto va para La Secuita, con 263,61 euros. En los siguientes dos casos se cumple esa máxima de que, a más ingresos por impuestos, mejores servicios se prestan. Ascó y Vandellòs-L’Hospitalet de l’Infant, las dos poblaciones tarraconenses con centrales nucleares en su término, destinan 262 y 188 euros respectivamente. Ascó está entre los municipios de España que más impuestos directos ingresan por habitante debido a la presencia de la central, que ‘marca’ esa cifra (7.144 euros). Ascó lidera el ranking provincial y L’Hospitalet ocupa el cuarto puesto.

Más allá de eso, la protección social sigue ofreciendo algunos datos curiosos en las comarcas tarraconenses. De entre los principales ayuntamientos, el Vendrell es quien más dinero invierte a lo social (148 euros), y eso a pesar de que la capital del Baix Penedès ocupa las primeras posiciones de la tabla en cuanto a deuda pública por habitante. Otra comparación: Tarragona, con 190 euros per cápita, supera ampliamente a Reus, con 62,45.

 

Centrales y parque eólicos

Los datos publicados por el Ministerio de Hacienda ofrecen algunos indicadores válidos para calibrar en qué gastan el dinero los ayuntamientos. Nuevamente, la instalación de una gran infraestructura –por definición una fuente de dinero– sigue condicionando. Así, Ascó, Forès, Vandellòs y Passanant i Belltall son los municipios que lideran la lista en gasto personal del ayuntamiento por habitante. Son localidades que cuentan con centrales nucleares y parques eólicos.

Esas instalaciones de envergadura también determinan el desembolso en bienes y servicios, un apartado en el que se incluye el gasto en conceptos como alumbrado, agua, limpieza, basuras, mantenimiento de colegios o cuidado de parques y jardines. Forès lidera esa tabla, por delante de Ascó. En estos bienes y servicios, Tarragona capital destina 464 euros por habitante, bastante más que lo que dedica Reus, 346 euros.

Temas

  • TEMA DEL DÍA

Comentarios

Lea También