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El modo de vida tendrá que cambiar para conservar el planeta

El profesor de Ecología de la UAB, Josep Peñuelas, ha expresado su sorpresa porque haya todavía personas, como el presidente de EE.UU., Donald Trump, que pongan en duda el calentamiento global.

EFE

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Josep Peñuelas. FOTO: UAB.CAT

Josep Peñuelas. FOTO: UAB.CAT

El profesor de Ecología de la UAB, Josep Peñuelas, ganador del Premio Ramon Margalef de Ecología 2016, uno de más importantes en este ámbito, está "muy preocupado por el comportamiento humano" y ha avisado que, en las próximas décadas, el mundo "tendrá que cambiar su modo de vida" para conservar el planeta.

En una entrevista con Efe, Peñuelas, que lleva 30 años investigando el cambio climático, ha expresado su sorpresa porque haya todavía personas, como el presidente de EE.UU., Donald Trump, que pongan en duda el calentamiento global.

"El cambio climático está provocando graves alteraciones del medio ambiente que cada vez son más evidentes", ha asegurado el científico, que ha advertido que los efectos del cambio climático pueden alterar las corrientes marítimas y llegar a secar los bosques tropicales, "aunque sería un caso extremo".

Peñuelas, que también es investigador del Centro de Investigaciones y Aplicaciones Forestales (CREAF), ha insistido en que hay suficientes evidencias científicas que indican que "los gases que producimos los humanos están provocando un calentamiento global".

El investigador señala que, para revertir los efectos del cambio climático, sería necesario utilizar menos recursos o utilizarlos de manera racional, "pensando más en el mundo que encontrarán las generaciones futuras. Si podemos ir con dos pares de zapatos, pues mejor que con seis".

"No todos los conflictos que han surgido por el cambio del clima son tan evidentes", ha comentado Peñuelas, que pone como ejemplo la incidencia del calentamiento global en la guerra de Siria, ya que la sequía de los años anteriores al conflicto armado provocó una disminución de los cultivos y favoreció el surgimiento de las desigualdades.

Pese a que el aumento de las temperaturas y el incremento del dióxido de carbono haya provocado sequías y problemas para la salud de los humanos, no todos los efectos del cambio climático se perciben como negativos a corto plazo.

Peñuelas indica que las plantas son las que más se han beneficiado de este aumento de las temperaturas, ya que han prolongado el período de crecimiento y, en consecuencia, "el mundo es ahora más verde".

"Gracias a que las plantas han aprovechado el dióxido de carbono que producimos los humanos para su propio crecimiento, el cambio climático no ha sido tan impactante", ha señalado el ecólogo.

En Cataluña, por ejemplo, los cambios en el medio ambiente también son evidentes según el ecólogo, que afirma que las estaciones están alteradas, la calidad del aire ha disminuido y la floración se ha adelantado.

Peñuelas ha constatado que algunos animales han alterado su comportamiento, como ciertas aves que antes habitaban en el Montseny y que desde hace un tiempo se han desplazado a zonas más frías, como los Pirineos.

El experto en medio ambiente, biología vegetal animal y ciencias agrícolas ha indicado que la capacidad de las plantas para adaptarse al cambio climático tiene un límite, ya que, "cuando la sequía se prolonga, las plantas no pueden resistir y acaban muriendo".

Tanto el cambio climático como los efectos causados por la actividad humana han hecho que en Cataluña existan más de un centenar de conflictos ambientales, como la contaminación del aire en el área metropolitana, la contaminación por nitratos del subsuelo en la plana de Vic o la especulación urbanística en zonas rurales como la Vallfosca (Lleida), recogidos en un informe de Ecologistas en Acción.

El investigador del CREAF ha mostrado su preocupación especialmente por el caso de la contaminación del agua por purines en la zona del Lluçanès, en la comarca de Osona (Barcelona).

El aumento del nivel del mar también es un tema a tener en cuenta en las costas catalanas, igual que la escasez de agua en las cuencas y su calidad, ya que, según Peñuelas, "es un recurso limitado que tenemos que proteger y evitar que el beneficio de unos cuantos pueda dañar las zonas verdes que permiten a la sociedad tener una vida de calidad".

"El cambio climático hace aumentar la contaminación y daña la salud de las personas, originando problemas respiratorios o inmunológicos. Y puede ir a peor", ha concluido Peñuelas.

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