El móvil, un aliado para tomar el sol con seguridad

Protección. Existen aplicaciones que indican desde el índice de radiación hasta el tiempo para sintetizar la vitamina D

SÍLVIA FORNÓS

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El móvil, un aliado para tomar el sol con seguridad

El móvil, un aliado para tomar el sol con seguridad

Hábitos dermosaludables y tecnología se integran a la perfección si queremos protegernos de los efectos dañinos causados por el exceso de exposición al sol, especialmente durante los meses de verano. En las principales plataformas de descarga de aplicaciones existen una gran variedad de herramientas móviles que convierten cualquier Smartphone en un aliado para tomar el sol con seguridad. 

Rosa Taberner, especialista en Dermatología Médica y Quirúrgica y Venereología, destaca la aplicación ‘UV-DERMA: Fotoprotección en tu Smartphone’. «Está avalada por la Fundación Piel Sana de la Academia Española de Dermatología y Venereología y ha sido desarrollada por la Universidad de Málaga y el doctor José Aguilera, experto en Fotobiología», explica la especialista.

El funcionamiento es muy sencillo, ya que lo primero es configurar el perfil de usuario en función de las características de cada piel y su grado de sensibilidad al sol. «Luego, como la mayoría de aplicaciones de estas características, te geolocaliza y según parámetros meteorológicos, así como la latitud y la hora, calcula el tiempo que la piel tardaría en quemarse al tomar el sol en ese momento», explica Rosa Taberner y añade que «también indica una serie de recomendaciones generales para tener unos hábitos saludables de exposición al sol». La última versión de la app –actualizada en mayo de este año– incluye un nuevo cálculo del tiempo que necesitamos para recibir la cantidad recomendada diaria de vitamina D. 

Otras aplicaciones similares son SunQuiet, que cuida la salud dermatológica desde cualquier lugar; Indice UV Rastreador y Pronóstico, que precisa en un plazo de seis horas el índice UV, o FotoSkin. 

El límite

En cualquier caso, la especialista en Dermatología Médica y Quirúrgica y Venereología pone en valor que «lo que resulta interesante de muchas de las aplicaciones disponibles es «el cálculo del tiempo que necesitamos para sintetizar la vitamina D». «Hay la creencia incorrecta que cuanto más tiempo bajo el sol más vitamina D sintetizamos, cuando en realidad nuestro cuerpo se satura y llega un punto en que, a pesar de estar bajo el sol, dejamos de fabricar vitamina D. Todo tiene un límite», confirma Rosa Taberner.

Paralelamente, destaca la especialista, «el daño que produce el sol en la piel se acumula a lo largo de los años, por lo que está muy bien tener una herramienta que nos indique el tiempo, para que seamos conscientes de si es necesario exponernos al sol más tiempo o no, pero siempre con la protección adecuada». Si una aplicación te dice que debes estar 15 minutos en lugar de dos horas, algunas personas le dan mayor credibilidad a su Smartphone. En este sentido, Rosa Taberner hace hincapié en que «las aplicaciones en sí mismas no protegen, pero nos ayudan a ser más conscientes de cuando el sol es excesivo, y si debemos protegernos más o menos». 

Otro de los valores añadidos de las aplicaciones es que indican el índice de exposición en función de la época del año y del tipo de piel «porque a una persona con la piel más oscura le costará más sintetizar la vitamina D necesaria». «La exposición necesaria no será la misma a las diez de la mañana que a las doce del mediodía, y no será la misma en invierno que en verano, o si está nublado o hace un sol radiante», explica la especialista en Dermatología Médica y Quirúrgica y Venereología, quien añade que «por esta razón, estas aplicaciones tienen sentido.

Porque en un día de invierno y nublado a una persona de piel oscura le indicará que necesita más tiempo, pero un día de verano si son las doce del mediodía y hace sol necesitará menor exposición». 

Fototipo de piel

Por todo ello, también es importante conocer el fototipo de piel y que se clasifica del 1 al 6, siendo el número 1 las personas que se queman con facilidad, no se broncean nunca y se enrojecen, y el número 6 quienes se queman muy raramente y son personas muy pigmentadas. «Los fototipos 2 y 3 son los más habituales en nuestro entorno, hablamos de personas que se queman fácilmente y brocean un poco, o que se queman moderadamente y broncean de forma progresiva, respectivamente», explica la especialista. Y si queremos conseguir una mayor protección, también existen weareables (dispositivos portátiles) que captan la radiación solar. 

En cualquier caso, Rosa Taberner recuerda que «por utilizar aplicaciones no debemos olvidar la importancia de reaplicar el fotoprotector con cierta frecuencia según la actividad que estemos realizando, lo que sudemos o el tiempo que estemos en remojo en la playa o la piscina».  

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