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El primer año de cercanías obliga a reflexionar sobre horarios y paradas

Un total de 142.000 usuarios han utilizado el servicio desde su puesta en funcionamiento. La línea entre L'Arboç y L'Hospitalet de l\'Infant registra el 63% de la actividad
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Cuando hoy se cumple un año de la puesta en funcionamiento del servicio de cercanías de Tarragona, las cifras certifican que es necesario abordar algunos cambios para incrementar los usuarios. Según datos de la Generalitat facilitados por el operador Renfe, en estos doce meses un total de 142.000 personas han utilizado este servicio, lo que supone una media de 666 viajeros diarios.

Tal y como ya apareció en el primer balance, la línea RT2 –entre L’Arboç y L’Hospitalet de l’Infant– es la más utilizada. Un total de 89.500 personas , lo que representa el 63% de los pasajeros de cercanías, utilizaron esta conexión, que antes no existía, y recorre la línea de costa con cinco servicios por sentido.

Por su parte, la RT1 –entre Tarragona y Reus–, que suma un total de 55 frecuencias diarias, ha transportado a un total de 52.500 viajeros.

El balance desde el territorio es que, después de este tiempo prudencial, ha llegado el momento de estudiar e introducir cambios para incrementar los usuarios y que nadie ponga en entredicho la continuidad de un servicio que cuesta 3 millones cada año.

Desde el Ayuntamiento de Reus, el concejal de Urbanisme, Miquel Domingo, apunta que ha llegado el momento de «aproximar las cercanías a la población». Por ello, desde el primer día, desde la capital del Baix Camp se ha insistido en la necesidad de que estas cercanías tengan también una parada en la zona de Bellissens, lo que facilitaría la movilidad con la parte sur de la ciudad, además de la universidad y el hospital de Sant Joan.

«Es evidente que falta una reflexión y poner orden, con unos horarios que realmente se adapten a las necesidades de la gente. Ahora estoy convencido de que la gente ve pasar el tren, pero no puede cogerlo», añade Domingo.

De hecho, desde el departament de Territori i Sostenibilitat de la Generalitat ya se ha avanzado que a partir de este verano se pondrá en marcha un estudio de la demanda del corredor Reus- Tarragona, incluyendo todas las modalidades de transporte, y «con el objetivo de consensuar si es necesario aplicar una redefinición de los horarios y/o del servicio». Un estudio que se llevará a cabo cuando desde el Govern se prevé la implantación de la línea de bus exprés para este mismo año.

Más paradas

También el representante de la Associació Promoció de Transport Públic (PTP) en las comarcas de Tarragona, Daniel Pi, apunta que unas cercanías deben ir más allá de trenes lanzadera y, por tanto, es necesario plantearse nuevas paradas. Según Daniel Pi, la línea de costa tiene aún un largo recorrido con más paradas como en Vilafortuny. «No debemos ser triunfalistas. Un año es suficiente para ver las carencias», dice.

También el alcalde de L’Arboç, Joan Sans, ve muchas posibilidades en la RT2. «La asignatura pendiente son los fines de semana. Hay mucha gente que en lugar del coche cogería el tren para ir a Salou, PortAventura o Cambrils, pero no pueden», describe Sans. El alcalde de L’Arboç asegura que, gracias al tren, se está consiguiendo vertebrar un eje de comunicación entre el Baix Penedès y Tarragona, dos territorios que a pesar de la proximidad siempre han vivido de espaldas. «Hay muchos estudiante y gente que baja a trabajar desde L’Arboç a Tarragona. El efecto ha sido muy positivo, pero no es suficiente», argumenta Sans.

Coordinar horarios

Tanto desde la Plataforma per a la Defensa d’un Ferrocarril Públic i de Qualitat (Pdf.Camp) como desde la PTP coinciden en la necesidad de que estas cercanías se integren dentro de un sistema más amplio, enlazando también con los trenes del Ebre y las cercanías de Barcelona. «Sería importante que, poco a poco, pueda irse completando esta red, enlazando con los convoyes procedentes de Tortosa y, como mínimo, hasta Vilafranca», describe Carlos Montejano, representante de la Pdf.Camp.

Por ello, proponen una revisión completa de los horarios que, por otro lado, debe servir para intentar acabar con los retrasos en el servicio que hay en la línea costera. De hecho, el problema no está propiamente dicho en los trenes de cercanías, que son puntuales, sino en los convoyes que, viniendo desde la línea de Casp se desplazan a Barcelona, y que se integraron dentro de esta red. «Estamos hablando de unos trenes que, de media, suman veinte minutos de retraso, y si esto pasa sistemáticamente desincentiva a la gente», argumenta Daniel Pi.

En las últimas semanas el debate se ha centrado en qué pasará con estas cercanías entre L’Hospitalet de l’Infant y Salou, cuando entre en funcionamiento el desdoblamiento de la línea interior y, por tanto, se proceda al desmantelamiento de la vía actual. «El servicio seguirá.Es absurdo pensar que Cambrils perderá la línea. Se está haciendo una polémica artificial», asegura la responsable consistorial de este municipio, Mercè Dalmau.

Finalmente no ha sido posible conocer la valoración desde el Ayuntamiento de Tarragona porque su responsable de Mobilitat, Begoña Floría, no ha atendido a la petición de este rotativo.

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