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El soberanismo se cuela en el acto sobre la reivindicación de infraestructuras

Las infraestructuras y el precio de la energía responden a decisiones gubernamentales y, por tanto, la política entró claramente en la reivindicación.

Núria Riu

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Òliver Márquez, Josep Maria Rovira, Ignasi Sayol y Joan Vila, durante el acto. Foto: Alfredo González

Òliver Márquez, Josep Maria Rovira, Ignasi Sayol y Joan Vila, durante el acto. Foto: Alfredo González

Viene de: Clamor unánime en Tarragona por el déficit de infraestructuras

Que ocho agentes socioeconómicos se pongan de acuerdo en este territorio es un hecho remarcable e histórico. Y si la Universitat Rovira i Virgili (URV) como agente generador de conocimiento de los diferentes sectores productivos está detrás es toda una garantía de valor. Y ayer se dieron ambas circunstancias para que lo que tenía que ser el primer acto reivindicativo unitario fuera un punto y aparte en esta nueva manera de hacer, que desde algunas organizaciones quiere conseguirse.

Los sindicatos y patronales se han puesto en la delantera. Y, mientras tanto, ayer los representantes políticos tan solo tuvieron el papel de meros espectadores. Los había de todos los colores: Jordi Roca, del Partido Popular; Joan Ruiz, Josep Anton Burgasé, Carles Castillo, Rosa Maria Ibarra, FrancescRoca y Begoña Floría, por parte de los socialistas; mientras que, En Comú Podem, CDC y ERC estaban representados por Fèlix Alonso, Albert Abelló, Pau Ricomà y Jordi Salvador, respectivamente.

Sin embargo, no todo el mundo se sintió cómodo. Y es que hablar de infraestructuras y de política energética es hacerlo de decisiones gubernamentales. Y, ante de un territorio que se está quejando de unos déficits que le han maltratado durante años, implica que las decisiones no han sido las más acertadas.

El peso central del acto fue una mesa redonda en la que, desde el punto de vista logístico, del Corredor del Mediterrani y energético, se pusieron de manifiesto los agravios. Ignasi Sayol, presidente de la Fundació ICIL, habló alto y claro: «Tenemos un déficit histórico en falta de inversiones sin criterio y eficiencia que lo arrastramos desde hace 15 ó 20 años». Las comarcas del sur de Catalunya están licenciadas en este aspecto. El proyecto del Coll de Lilla o el estado de la N-340, son dos de los ejemplos más flagrantes, a los que ahora hay que sumar el tercer carril. Y sobre el ferrocarril habló largo y tendido el secretario general de Ferrmed, Josep Maria Rovira. El representante de este lobby lamentó que la instalación de este tercer hilo tan solo es una vía «totalmente insuficiente». «Estamos hablando de una capacidad de doce trenes al día, cuando tan solo la terminal de Basf está pensada para ocho. ¿Qué hacemos con los de València?».

Sin embargo, la tercera ponencia, sobre energía, fue la que indignó más a los asistentes. Quizás porque cuando a uno le tocan el bolsillo es cuando abre más los ojos. Pero a medida que Joan Vila habló del incremento espectacular de la factura energética en los últimos años, crecieron los comentarios entre el público. ¿Qué hacemos?, preguntaba el presentador en el último momento. Y Joan Vila fue muy claro y conciso: «Nos vamos». Una respuesta que despertó fuertes aplausos entre una parte del público, simpatizantes de la ANC, y que en cierto modo fue instigadora del acto, mientras el que se iba de la sala era el diputado Jordi Roca.

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