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Eloi Noya: 'El inversor debe decidir él mismo'

Entrevista al director de Análisis de Créditos y Riesgos de LoanBook Capital
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Eloi Noya, en la Cambra de Comerç de Tarragona, durante una jornada de financiación alternativa organizada por ACCIÓ. Foto: Lluís Milián

Eloi Noya, en la Cambra de Comerç de Tarragona, durante una jornada de financiación alternativa organizada por ACCIÓ. Foto: Lluís Milián

- ¿Qué novedades legales llegan en el mundo de la inversión alternativa?

- Como seguramente conoce usted, hubo un anteproyecto de ley, el 28 de febrero del año pasado, que tuvo muy mala acogida en el sector. A partir de ahí se crearon dos grupos de trabajo con el ministerio de Economía, que dieron sus frutos el pasado verano con una nueva versión de la ley de Fomento de la Financiación Empresarial. Ahora ha vuelto al Congreso con enmiendas, y se espera que entre en vigor en las próximas semanas.

 

- ¿Y qué dice esta ley?

- En esencia, distingue entre inversores acreditados y no acreditados. Al inversor minorista le limitan su inversión a un máximo de 10.000 euros al año. Si el inversor tiene unos ingresos mínimos anuales por valor de 50.000 euros y un patrimonio líquido de al menos 100.000 euros, se le considera inversor acreditado.

 

- Ustedes tienen una plataforma de crowdlending. Es decir, de préstamos colaborativos para empresas. Estas nuevas limitaciones, ¿no rompen con un principio de su sector, el de democratizar la financiación?

- No lo creo. En LoanBook, la aportación mínima por proyecto es de 100 euros. No hay que ser un inversor demasiado potente para invertir en nuestra plataforma.

 

- Pero invertir en un solo proyecto tiene mucho riesgo, ¿no? ¿En cuántos proyectos recomiendan diversificar ustedes una inversión?

- Es cierto. El inversor corre el riesgo. En caso de que el proyecto no funcione, ha de asumir la pérdida. Por eso, para reducir ese riesgo, nosotros recomendamos llevar a cabo un mínimo de 30 préstamos.

 

- A un mínimo de 100 euros, treinta préstamos ya son 3.000 euros. ¿Esto del crowdfunding, no iba de sumar aportaciones de cinco o diez euros?

- Hay un tema de costes. Si pudiésemos montar préstamos de 500 euros financiados con aportaciones de cinco o diez euros, lo haríamos. Pero no es así. Y aunque se pueden invertir 100 euros, nuestro perfil de inversor mayoritario tiene un patrimonio líquido de al menos 300.000 euros, de los que dedica una parte a invertir en pymes.

 

- ¿Qué empresas vienen a por préstamos en su plataforma? ¿Los que ya no tienen nada que hacer con los bancos?

- De ninguna manera. Nosotros estamos yendo a buscar pymes. En ocasiones vienen a través de intermediarios. Son pymes que simplemente quieren diversificar sus fuentes de financiación.

 

- Hasta ahora, o pedías dinero al banco o se lo pedías a un prestamista, con todas las connotaciones que trae asociado. Ustedes no son un banco. ¿Qué son?

- Nosotros queremos huir de todo esto que usted comenta. Por eso todo se basa en la máxima transparencia. Aquí no hay nada oculto, y es un sector que funciona muy bien. Nos queremos alejar al máximo de los prestamistas y, por eso, con la nueva ley que va a entrar en vigor en breve tendremos una doble supervisión: la del Banco de España y la de la Comisión Nacional del Mercado de Valores. Eso da confianza al inversor, pero también a la pyme.

 

- ¿Qué pasa si alguien no cobra?

- Incluso en el proceso de recobro el Banco de España supervisará a este sector. En todo esto ha ayudado mucho Bruselas, que recomienda facilitar la financiación no bancaria.

 

- ¿Por qué seguimos tan bancarizados en España, frente a otros estados de la UE?

- Es un tema de cultura financiera. En otros países, los inversores quieren decidir por sí mismos sus inversiones. Aquí confiamos en la banca. Esto ha de cambiar. Ya surgen figuras de asesores financieros para que la gente pueda decidir en qué invierte. Ir a la sucursal a comprar productos se va perdiendo cada vez más.

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