Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

Gamelab, un congreso para aprender de los mejores

Evento. La feria profesional de ocio interactivo se ha celebrado esta semana y durante tres días ha reunido a los líderes más destacados del sector a nivel mundial

Sílvia Fornós

Whatsapp
Imagen de una de las charlas virtuales durante el Gamelab. FOTO: S. Fornós

Imagen de una de las charlas virtuales durante el Gamelab. FOTO: S. Fornós

«El alma de un juego es el núcleo y la experiencia principal, es decir, como te hace sentir y qué emociones saca de ti como jugador». Es una de las reflexiones que expertos mundiales del sector de los videojuegos, como Tim Willits, manifestaron durante el congreso Gamelab, celebrado hasta ayer en una edición digital y más internacional que nunca.

«El Gamelab fue la primera feria profesional sobre videojuegos en España, centrada en presentaciones y talleres por parte de grandes expertos de la industria a nivel internacional. También tienen un papel destacado las demos de pequeños estudios indie locales. En ese sentido, no se trata de una feria orientada al público general y a los jugadores, como puede ser la NiceOne Barcelona por ejemplo, sino que se focaliza totalmente en aquellos que estamos interesados desde el punto de vista del desarrollo o como medio de expresión», explica Joan Arnedo, profesor de los Estudios de Informática, Multimedia y Telecomunicación y director del Máster universitario de Diseño y Programación de Videojuegos de la UOC, quien destaca que «esta edición ha tenido la particularidad que, por la Covid-19, ha pasado a un formato totalmente online y se ha centrado sobre todo en las charlas de profesionales. Aún a pesar de esta dificultad, y perder un poco el aspecto social de estar allí con tus compañeros, creo que ha estado muy bien».

Por las charlas en directo ‘han desfilado’ algunos de los líderes más influyentes en el sector, reconocidos por sus proyectos de gran impacto en la industria y por haber creado videojuegos que han quedado en la memoria. «Por Gamelab ha pasado gente tan importante como Ian Livingstone (Tomb Raider) o Tim Schafer (Monkey Island), que han repetido en esta edición. Supongo que podríamos decir el nombre del ganador del premio Gamelab este año, Ilkka Paananen, creador de Supercell (Clash of Clans, Clash Royale). Pero realmente debemos también hacer un reconocimiento al fundador del propio Gamelab, Iván Fernández Lobo, por conseguir que 16 años después todo siga en marcha con invitados de lujo», asegura el profesor de la UOC.

Espacio para todos

Uno de los valores añadidos del congreso sobre videojuegos es que abre la puerta a pequeños estudios para que presenten sus proyectos, además de crear un entorno en el que compartir ideas y experiencias. Joan Arnedo también destaca la oportunidad de «poder aprender de los casos de éxito, con la perspectiva de que en su momento también partieron desde cero. En este sentido, tenemos por ejemplo la charla retrospectiva de un gurú como American McGee (Quake), pero también otra que me gustó mucho, la de David León, creador de Aragami y docente en el máster de la UOC. Titulada ‘De estudiante a profesional’, más claro imposible».

En cuanto a las charlas, otra de las destacadas también trató sobre los retos actuales para los desarrolladores de videojuegos. «Un gran reto es el proceso para conseguir que su concepto inicial se convierta en un videojuego real, que la gente realmente quiera jugar. Los ponentes se definieron como un poco ‘obstinados’ para mantener su visión artística, pero poder obtener feedback de jugadores es clave, especialmente en juegos online (pusieron como ejemplo juegos como Counter-Strike o Rust)», afirma Joan Arnedo.

Él mismo expresa que «en un contexto con tanta competencia, ya no es que cueste convencer a gente de que compre tu juego, sino simplemente de que lo juegue para poder obtener este feedback. Aquí hay herramientas como el modelo Early Access, donde vendes el juego cuando no está finalizado, para hacer copartícipe en el proceso de creación a los compradores».

Otra de las conferencias digitales giró alrededor de la ‘Formación y la industria: una llamada a la colaboración’. Sobre esta cuestión, el profesor de la UOC asegura que «es la asignatura pendiente desde siempre, no solo en videojuegos, sino en cualquier campo que se nos ocurra. Uno pierde la cuenta de los foros o sesiones a los que asiste con el propósito de acercar posturas». En el caso del Gamelab, –sigue explicando el experto– «se habló más en la vertiente de diseño de juegos, y no tanto en el desarrollo de tecnologías. En ese sentido, algunos aspectos que me parecieron interesantes pues no son los primeros que uno piensa. Más de la transferencia pura R+D+I, es en que, como formadores y punto de partida de los futuros profesionales, podemos moldear algunos de los ‘malos vicios’ actuales en la industria, incorporando ya ciertos valores éticos cuando formamos en la gestión de proyectos: inclusión, diversidad, respeto a los trabajadores, evitar el crunch time (horas extras no remuneradas), etc.».

Temas

Comentarios

Lea También