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¿Ha mirado un crédito público?

No todo son bancos o crowdfunding. La financiación pública también existe. Éstas son las empresas y organismos que prestan (con interés puro y duro) dinero público a pymes y emprendedores

Rafael Servent

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¿Ha mirado un crédito público?

¿Ha mirado un crédito público?

Arranca el año y, con él, empiezan a abrirse nuevas líneas de financiación pública para emprendedores. A menudo desconocida por numerosos emprendedores noveles y microempresas, la oferta pública de créditos es amplia. En ocasiones, son los propios organismos públicos –como el Institut Català de Finances (ICF)– quienes gestionan el grueso de las solicitudes y conceden los préstamos. En otros casos, como el Instituto de Crédito Oficial (ICO), son una serie de entidades financieras colaboradoras las que canalizan esas líneas de crédito, analizando la viabilidad y el riesgo de las operaciones, exigiendo las garantías (si se tercia) y asumiendo el riesgo de la operación.

Hay organismos públicos mucho más enfocados a determinados perfiles y sectores. Otros, más transversales. En todos los casos, sin embargo, cuentan con fondos públicos para prestar. Hay crédito, pero ni todo está en los bancos, ni el único ‘plan B’ es la tan de moda Financiación Alternativa (conocida también como Complementaria), en la que campan a sus anchas los business angels, el crowdfunding o el crowdlending. Entidades de crédito públicas ofrecen también préstamos (ni subvenciones, ni ayudas: préstamos puros y duros como los de los bancos, con su tipo de interés y sus garantías), tanto para jóvenes emprendedores que necesitan 25.000 euros para arrancar como para pymes familiares de tercera generación que buscan dos millones para ampliar la fábrica. Aquí están los principales actores.

ICF

El Institut Català de Finances (ICF) es un organismo público dependiente de la Generalitat de Catalunya que ofrece apoyo a la financiación para emprendedores, autónomos, microempresas, pymes y grandes empresas con sede en Catalunya.

Cuenta con múltiples líneas de crédito, además de avales e instrumentos de capital riesgo. En el área de créditos, su oferta está diversificada. A las tres grandes líneas transversales que tiene hoy vigentes –Inversión, Circulante y Capitalización– hay que añadir una extensa oferta orientada a tipos de empresas y sectores específicos.

Entre las líneas específicas vigentes en este arranque de 2017 se encuentra ICF Industrial, dedicada a financiar proyectos de inversión en empresas industriales y de servicios industriales, además de proyectos de I+D+i en el ámbito industrial.

También sectores como la Economía Social y Cooperativa cuentan con una línea de préstamos específica en el ICF, con créditos que se rigen por las condiciones de las líneas transversales (Inversión, Circulante, Capitalización) pero que cuentan además en este caso con la asunción del 80% del riesgo crediticio por parte del Departament de Treball, Afers Socials i Famílies.

Algo similar sucede con la línea Cultura, que ofrece créditos de entre 20.000 y 1 millón de euros (para inversiones) o de entre 20.000 y 600.000 euros (para circulante) con la asunción de un 80% del riesgo de la operación por parte del Departament de Cultura.

Préstamos para empresas agrarias, agroalimentarias, forestales y del sector de la pesca y la acuicultura tienen en la línea Agrocrédito (con parte del riesgo asumido también por el Departament d’Agricultura) una fuente para financiar inversiones, necesidades de circulante y capitalización.

‘Pymes sector primario’ o ‘Comunidades de regantes’ son otras de las líneas específicas vigentes hoy en el ICF. En breve debería renovarse la línea ‘Reactivación Industrial’, y no son pocos quienes ansían una reedición del exitoso ‘Préstec Emprèn’, una línea de crédito con importes de entre 10.000 y 100.000 euros que contaba con un aval de hasta el 70% del riesgo por parte de la Generalitat de Catalunya.

Ésta era la única línea de crédito que el ICF llevaba a cabo en colaboración con entidades financieras, que asumían el análisis y la viabilidad de la operación. En el resto de casos, las solicitudes de préstamos se llevan a cabo directamente con el ICF, a través de su página web www.icf.cat.

ICO

El Instituto de Crédito Oficial (ICO) es un banco público español –adscrito al Ministerio de Economía, Industria y Competitividad– que ofrece financiación a empresas españolas a través de diversas líneas de crédito, conocidas como Líneas ICO.

A diferencia de otros organismos, el ICO gestiona la mayoría de esos créditos a través de una extensa red de entidades de crédito colaboradoras, que son quienes se encargan de recibir y analizar las solicitudes, evaluar los riesgos, solicitar garantías y, en última instancia, asumir el riesgo de la operación, que se financia con fondos públicos.

En otras palabras: mientras el ICO diseña las condiciones del crédito, su tipo de interés y los beneficiarios que pueden acogerse a él, son los bancos los que acaban firmando el préstamo con las empresas y dictando las garantías adicionales. La decisión final de conceder o no ese préstamo no es del ICO, sino del banco.

ENISA

La Empresa Nacional de Innovación SA (ENISA) es una sociedad mercantil dependiente del gobierno español que se distingue por financiar proyectos empresariales innovadores en fases iniciales. Startups y pymes pueden acceder mediante esta empresa pública a préstamos de pequeño importe (desde 25.000 euros) para poner en marcha proyectos con modelos de negocio innovadores o novedosos.

En todos los casos se trata de préstamos con solicitud directa (sin pasar por ninguna entidad financiera, directamente en el portal de ENISA en Internet, al que se accede desde su página web www.enisa.es). Además, ENISA no exige garantías para sus préstamos, de acuerdo con lo que contemplan los Préstamos Participativos (ver información anexa).

Del análisis y la concesión de estos préstamos se encarga la propia ENISA, que en ocasiones gestiona recursos procedentes del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (Feder) de la Unión Europea.

Actualmente, las líneas de crédito de ENISA se encuentran pendientes de asignación presupuestaria, con lo que las solicitudes de préstamo (que sí se pueden presentar) no pueden resolverse todavía.

CDTI

El Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI) es una entidad pública dependiente del Ministerio de Economía, Industria y Competitividad creada para promover la innovación y el desarrollo tecnológico de las empresas españolas. Desde esta entidad se canalizan solicitudes de financiación y apoyo a los proyectos de I+D+i de empresas españolas en los ámbitos estatal e internacional, a través de líneas de financiación específicas.

Cuenta con tres grandes programas (’Financiación de proyectos de I+D+i’, ‘Financiación de empresas innovadoras y de base tecnológica’ e ‘Internacionalización de la I+D+i’) que a su vez se subdividen en múltiples líneas de ayudas, subvenciones y créditos.

Entre ellas destaca la Línea Directa de Innovación, dirigida a pymes españolas de cualquier tamaño que quieran financiar proyectos de innovación tecnológica con un presupuesto mínimo financiable de 175.000 euros (hasta un 75% del presupuesto financiable con fondos CDTI y hasta un 85% si está cofinanciado con fondos Feder), y donde se incluyen, entre otras inversiones financiables, la adquisición de activos fijos nuevos o los costes de personal.

COFIDES

La Compañía Española de Financiación del Desarrollo (COFIDES) es una sociedad mercantil estatal creada para facilitar financiación, a medio y largo plazo, a proyectos privados de inversión en el exterior en los que existan intereses españoles. La empresa, participada en su capital social, además de por el Estado español, por organismos y entidades como ICEX, ICO, ENISA, BBVA, Banco Santander, Banc Sabadell, Banco Popular y CAF-Banco de desarrollo de América Latina, aporta financiación para inversión en el extranjero con importes de entre 75.000 euros y 30 millones de euros por proyecto.

Entre su oferta de productos financieros hay préstamos participativos (ver información anexa con detalles sobre su funcionamiento), instrumentos de inversión con participaciones minoritarias en el capital de la empresa que se cree en el país de destino de la inversión y préstamos ordinarios.

En esta última área se encuentra la línea de préstamos a medio y largo plazo (entre 3 y 10 años) para la empresa que se crea en el país receptor, así como préstamos a medio y largo plazo al inversor español y préstamos multiproyecto para acometer inversiones en países distintos.

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