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Junqueras sitúa la independencia en 2016 y Unió aparca el debate interno

El president mantiene que el proceso no se enfriará sino que se 'intensificará' tras el pacto. No descarta la entrada de ERC en el Govern, aunque por el momento no está prevista
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Foto: ACN

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El president Artur Mas estudiará si ERC se incorpora en el Govern, aunque su voluntad es que hasta las elecciones catalanas del 27 de septiembre su equipo sea «prácticamente» el mismo. «Lo estudiaremos, pero no a base de desmontar un Govern que cumple su función», respondió Mas al ser preguntado por una eventual entrada de ERC al Govern en TV3.

«Básicamente, al Govern le quedan siete meses operativos, y cuando tienes sólo siete meses por delante, no puedes desmontar todos los equipos», argumentó Mas el día después de cerrar un acuerdo con el líder de los republicanos, Oriol Junqueras, para celebrar elecciones plebiscitarias.

En estos siete meses, el president descartó que el proceso soberanista pueda «enfriarse». Al contrario, auguró que «se intensificará». Destacó además que si hay unas elecciones y no una consulta es porque no había otra opción ante la actitud del Estado, por lo que se preguntó: «¿Quién fracasa? ¿Quien pone las elecciones porque no tiene otro camino, o quien impide hacerlo?».

Tanto CiU como ERC se apresuraron ayer a dar contenido al pacto que busca la independencia. El que fue más lejos y pisó el acelerador desde el principio fue el presidente de los republicanos, que situó en 2016 el año en que los catalanes deberían estar «ejerciendo la independencia».

Junqueras, que se ofreció para entrar en el Govern de Mas, reveló una parte de la hoja de ruta que ambas formaciones deben consensuar.

Consulta definitiva

«Hoy estamos más cerca de la independencia de Catalunya», afirmó el líder republicano. Quedan, no obstante, muchas cosas aún por aclarar. Por ejemplo, si habrá o no declaración unilateral de independencia inmediata, como pide ERC, o si será una proclamación solemne de que Catalunya tiene intención de abrir un proceso negociado hacia la independencia, como defiende Convergència.

De momento, ayer el president afirmó que el 27-S no será la «consulta definitiva», dando a entender que en su hoja de ruta está previsto un referéndum posterior sobre la independencia.

Falta por ver también cómo será el futuro gobierno de concentración postelectoral. CiU, que proclama que ambas fuerzas tiene muy claro qué pasos van a dar a partir de las elecciones, trata de ser más discreta en este punto porque aún tiene que tomar algunas decisiones internas. Entre otras, si se presenta coaligada con Unió.

Hasta después de mayo

El número dos de CDC, Josep Rull, lanzó ayer jueves una oferta a los democristianos para que se suban al carro independentista. La formación liderada por Josep Antoni Duran Lleida, que lleva semanas de debate interno y de fuerte división, replicó que hasta después de las municipales no tomarán una determinación. Unió no apoyó el doble ‘sí’ en la consulta del 9-N y decidió dar libertad de voto a sus militantes. Mantuvo la ambigüedad, que en esta ocasión le costará defender, pues, como afirman sus socios de Convergència, el «27 de septiembre los catalanes votarán sobre la independencia de Catalunya en unas elecciones de carácter plebiscitario». «Comienza la fase final del proceso hacia la secesión, esto va en serio», resumió Rull.

El secretario general de Unió, Ramon Espadaler, valoró positivamente en una comparecencia el pacto con ERC, porque permite seguir con la acción del Govern hasta el 27 de septiembre, y señaló que dejarán para después de las municipales de mayo el debate interno sobre si abrazan la independencia al igual que CDC. Caber recordar que Unió abogaba por agotar la legislatura hasta 2016.

Cómodos

Espadaler afirmó que en Unió se sienten «cómodos» con el acuerdo entre Mas y Junqueras para trazar una hoja de ruta del que dijo que están informados aunque no forman «parte activa» de los trabajos.

Espadaler reafirmó que la voluntad de su partido es «continuar en el marco de CiU», que ha dado «réditos extraordinariamente positivos», y trabajar así con CDC en los aspectos programáticos. «Asumiendo compromisos a los que podamos dar cumplimiento», precisó.

Ramon Espadaler fijó públicamente la posición de su partido en el mismo momento en el que el líder de los democristianos, Josep Antoni Duran Lleida, publicaba mensajes en su cuenta Twitter sobre política italiana, agradeciendo a Giorgio Napolitano su labor como presidente de la República de Italia.

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