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La Química se reivindica como verde

La cuarta edición del Fòrum Smart se centró en las ´Tendencias Innovadoras de la Investigación Química´. El catedrático Luis Oro protagonizó la lección magistral ayer en la Cambra de Tarragona.

Núria Riu

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El catedrático en Química, Luis Oro, durante su intervención en la Cambra de Tarragona. Foto: alfredo gonzález

El catedrático en Química, Luis Oro, durante su intervención en la Cambra de Tarragona. Foto: alfredo gonzález

En los laboratorios del Institut Català d’Investigacions Químiques (ICIQ) ocho de los diecinueve grupos de investigación trabajan alrededor de la energía y la sostenibilidad. El centro tarraconense no quiere quedarse atrás en la carrera para hacer del hidrógeno el combustible del futuro y tiene hasta cuatro equipos especializados en esta tecnología.

La paredes del ICIQ prácticamente se tocan con las de la Facultat de Química de la URV. En su interior, el equipo que lidera Francisco Andrade ha estudiado cómo incorporar sensores extremadamente ligeros en prendas de ropa. A partir de ahí han desarrollado unos pañales para gente mayor que informan a la persona que está al cuidado de cuando deben cambiarse. Una tecnología que quieren utilizar ahora también para bebés, reduciendo el uso diario.

El Centre Tecnològic de la Química (CTQ) es el tercer componente de este conglomerado del conocimiento. En este centro, ubicado delante de uno de los edificios laterales de la universidad, Carmen Claver y su equipo buscan cómo diversificar las materias primas a partir del desarrollo de biorrefinerías.

El futuro de la química se está definiendo desde el Campus Sescelades. Y ayer representantes de estos organismos fueron los protagonistas de la cuarta edición del Fòrum Smart, centrada en la Química Inteligente. La jornada, que tuvo lugar en la sede de la Cambra de Comerç de Tarragona, estuvo marcada por la clase magistral del catedrático en Ciencias Químicas, Luis Oro.

Oro, que en marzo de 2015 fue investido doctor Honoris Causa por la URV, es un erudito que siente y transmite la química en cada una de sus palabras. Para Luis Oro la química es vocacional. Una ciencia «creativa» que en su aplicación productiva «merece apoyo explícito y no a nivel local sino europeo».

Retos de futuro

La energía, el agua, los alimentos y el medio ambiente constituyen los principales retos a los que deberá enfrentarse este sector. Y en este sentido fue convincente cuando afirmó que, sin ésta, «no podríamos comer ni vestir, porque no hay suficientes fibras naturales para que los más de 7.000 millones de personas en el mundo puedan vestirse».

Defendió que para abordar estos retos el sector necesita conocimiento. «Si en el año 1900 le hubiéramos dicho al alcalde de Nueva York que 116 años después, esa ciudad tendría más de 8,5 millones de habitantes, seguro que el principal problema habrían sido las boñigas de caballo. Es que no sabemos lo que vendrá», argumentó.

A los críticos con esa actividad Luis Oro les decía que «debemos ser conscientes de los beneficios que nos aporta».Mientras que también defendió a su industria. «Que las fábricas polucionan es un mensaje que ha quedado, pero es matizable. El transporte es más responsable, lo que pasa que aquí todos tenemos coche privado», argumentó.

Industria para años

Este catedrático defendió que las empresas están cambiando «de forma muy importante» hacia una industria verde que apuesta por reemplazar los materiales, la reducción y el reciclaje. «La primera molécula de Ibuprofeno tenía un 60% de residuos», explicó durante la conferencia.

Y con estos importantes retos por delante, Luis Oro lanzó un mensaje de tranquilidad. Delante de un auditorio formado básicamente por responsables de las empresas del polígono petroquímico y del ámbito de la universidad, el ponente afirmó que «la industria química no se va con facilidad». Una afirmación que el sector necesita escuchar después de las noticias negativas que ha recibido en los últimos meses. En este sentido, presentó que el crecimiento previsto en Europa para 2030 es del orden del 4,5%. «La apuesta por una industria química es una decisión inteligente», concluyó.

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