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La enfermera española con Crimea-Congo sigue grave pero está consciente

La paciente, enfermera en el hospital Infanta Leonor de Madrid, se contagió durante el tratamiento al varón fallecido a causa de la enfermedad

Agencias

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La enfermera española con Crimea-Congo sigue grave pero está consciente

La enfermera española con Crimea-Congo sigue grave pero está consciente

El estado de salud de la enfermera ingresada tras contagiarse del virus Crimea-Congo apenas ha cambiado, según informó la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid. Ayer aún estaba grave, pero también despierta, lo que le permitía colaborar con el equipo encargado de su tratamiento. Sus analíticas, informaron las autoridades, se mantienen en valores similares a días anteriores. Sin información sobre qué día se infectó ni de cuándo mostró sus primeros síntomas, no es posible determinar en qué estadio se encuentra.

La afectada, cuya identidad no se ha hecho pública, permanece ingresada en la zona de aislamiento del hospital Carlos III de Madrid, la misma en la que se trató en 2014 a los pacientes de ébola, desde su traslado la noche de miércoles. Aunque el virus Crimea-Congo no es tan letal ni tan infeccioso como este último, está clasificado en la máxima categoría de bioseguridad y exige medidas extremas de protección para la manipulación de los pacientes.

El virus en ciervos

La paciente, enfermera en el hospital Infanta Leonor de Madrid, se contagió durante el tratamiento al varón fallecido a causa de la enfermedad. Su caso es el primero documentado que se produce en Europa occidental. Según los expertos, la posibilidad de que ocurriera ya se había documentado, porque la presencia de estos ácaros es habitual en toda España, y porque ya en 2012 se habían identificado muestras infectadas por el virus en un grupo de ciervos de la provincia de Cáceres, casi en la frontera con Portugal-.

Ayer trascendieron por primera vez datos de este primer paciente. Se llamaba Raúl y fue enterrado en San Juan del Molinillo (Avila). En este mismo núcleo residen una tía y una prima de la víctima a la que se les ha recomendado que se tomen la temperatura «una o dos veces al día» como medida de precaución y para descartar cualquier contagio, explicó el alcalde del municipio, Ángel Herranz.Lo mismo sucede con una de sus dos hijas, que vive en la cercana localidad de Navarredondilla, y con la otra hija del fallecido, actualmente embarazada, que se someterá a unas pruebas como medida de precaución.

Ninguna de las casi doscientas personas en seguimiento por haber tenido contactos de riesgo con los afectados mostró ningún síntoma de infección. Cuando la enfermedad que provoca el Crimea-Congo se manifiesta, uno de sus primeros síntomas es un aumento brusco de la fiebre, a la que acompañan rigidez muscular, espasmos y malestar general. A esto le sigue una fase prehemorrágica de unos pocos días que concluye con el periodo hemorrágico, que suele afectar a multitud de órganos. En ese momento es cuando el paciente es más proclive a infectar a otros.

Por lo excepcional del caso, ayer se reunió el recién creado Comité de Expertos en Crimea-Congo, que conforman especialistas en enfermedades infecciosas de la Consejería de Sanidad de Madrid y del Ministerio de Sanidad junto a catedráticos de Salud Pública. Hicieron un seguimiento de la situación tanto de la enfermera como de los contactos de riesgo.

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