Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

«La gente pasaba miedo cada vez que cruzaba el viaducto»

Italia busca respuestas al hundimiento de un puente en Génova, que deja más de 35 muertos. Los vecinos lo consideran una «tragedia anunciada». Estaba en obras cuando se desplomó

Darío Menor

Whatsapp
El puente fue construido en la década de los 60 y actualmente había obras en el lugar. FOTO: EFE

El puente fue construido en la década de los 60 y actualmente había obras en el lugar. FOTO: EFE

Conductores que ayer transitaban por la A-10, ya en la entrada a la ciudad de Génova, volvieron a nacer cuando sus vehículos quedaron a pocos metros del gigantesco precipicio que provocó el derrumbe de unos 260 metros de longitud en ambos sentidos del puente Morandi, el viaducto con el que la autopista cruza el torrente Polcevera, situado en la zona occidental de la capital de la región italiana de Liguria. 

La imagen de un camión con su remolque verde y la cabina azul al borde del abismo era el emblema del desastre, en el que perdieron la vida al menos 35 personas, entre ellas un niño de 9 años.

Cuatro edificios de apartamentos ubicados bajo el puente se salvaron de ser aplastados al detenerse el desplome pocos metros antes. El derrumbe afectó a una treintena de coches y tres camiones. FOTO: EFE

Hubo además 13 heridos, varios de ellos de gravedad, que tuvieron que ser sacados de los escombros por los miembros de los equipos de rescate. Unas 1.000 personas entre bomberos, policías y sanitarios se afanaban anoche en el lugar de la tragedia para encontrar más supervivientes mientras varias familias buscaban indicios del destino de una decena de personas de las que aún no se tienen noticias.

Según Protección Civil, en el momento en el que el viaducto se vino abajo, poco antes del mediodía, circulaban por la zona afectada tres camiones y entre 30 y 35 coches, que acabaron desplomándose desde una altura de unos 45 metros.

Varias viviendas, almacenes y fábricas situadas bajo la estructura del puente se vieron afectadas por el derrumbe, que provocó enormes dificultades en la circulación en Génova y en toda Liguria, ya que el viaducto conecta la autovía que proviene de Francia con la que lleva a Milán. 

Desde una casa cercana, un hombre pudo grabar con su móvil el momento en el que la estructura se derrumbaba mientras gritaba desencajado: «¡Oh, Dios! ¡Dios mío! ¡’Porca puttana’!». 

Los bomberos rescatan a una persona. Algunos vehículos quedaron ocultos entre los escombros y otros, los de mayor tonelaje, terminaron en un riachuelo que pasa justo por debajo del puente. FOTO: EFE

La tragedia pudo haber sido mayor. Una de las fábricas afectadas por el accidente fue la Ansaldo Energía, una de las principales plantas de producción de energía eléctrica de Italia. Aunque los mayores daños se registraron en el aparcamiento, ayer no había trabajadores en los pabellones por la celebración hoy de una fiesta nacional. Además el derrumbe se frenó justo antes de varios edificios de apartamentos.

No están de momento claras las causas del desastre del puente Morandi. Un vecino, Pietro M., declaró que poco después de las 11.30 «la estructura fue golpeada por un rayo y a continuación se vino abajo». Otros habitantes de la zona entrevistados por medios locales aseguraron lo mismo. 

Según las primeras hipótesis de los bomberos y Protección Civil, el derrumbe podría haberse producido porque cedió parte de la estructura. En Génova lleva lloviendo copiosamente desde el lunes, por lo que se declaró alerta naranja por el riesgo de inundaciones y corrimientos de tierra.

Autostrade per l’Italia, la empresa encargada de la gestión y el mantenimiento de la A-10, informó de que se estaban realizando trabajos de reforma en el viaducto. Hace sólo tres meses anunció la inversión de 20 millones de euros para reforzar la infraestructura, cuya demolición fue planteada en 2009 por sus problemas estructurales y alto coste de mantenimiento. El viaducto será derruido en su totalidad tras el desastre.

No fue una sorpresa

Para los genoveses no fue ninguna sorpresa que se produjera una tragedia en el puente Morandi, que ha estado acompañado de polémica desde su inauguración en 1967. «Esta era una tragedia anunciada desde hace mucho tiempo», explicó un vecino en ‘La Repubblica’. «La gente pasaba miedo cuando tenía que atravesar el viaducto. Yo lo cruzaba cuatro veces al día, pero hoy estaba de descanso y me salvé».

El puente tenía una longitud de 1.200 metros y se desplomó un tramo de unos 260 metros. Los vehículos cayeron al vacío desde una altura de 45 metros, equivalente a un edificio de quince plantas. FOTO: EFE

Las críticas de los vecinos, que se quejaban de que la infraestructura era un continuo «sube y baja», contaban con el apoyo de los expertos.
El fiscal jefe de Génova, Francesco Cozzi, anunció que abrirá una investigación por «homicidio múltiple y desastre culposo» para determinar los culpables de la tragedia.

«Es uno de los tramos más caros de Italia. Si alguien ha sacado beneficio y no ha realizado el debido mantenimiento, deberá responder», advirtió el polémico ministro del Interior, Matteo Salvini.

Temas

  • mundo
  • sucesos
  • italia
  • genova

Comentarios

Lea También