Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

La natalidad sube en la provincia después de seis años de descensos

Tras bajadas del 10%, los nacimientos crecen un 1,6% contra pronóstico en 2014. La ligera recuperación económica o la imposibilidad de retrasar más la maternidad, causas hipotéticas
Whatsapp
Los nacimientos han subido un 1,6% en 2014. No se registraba un aumento desde 2008.  Foto: LLUÍS MILIÁN

Los nacimientos han subido un 1,6% en 2014. No se registraba un aumento desde 2008. Foto: LLUÍS MILIÁN

La natalidad en Tarragona puede haber sufrido un cambio de tendencia en lo que va de 2014. Por primera vez en seis años, los nacimientos repuntan en la provincia. Es sólo un aumento de un 1,6% en este primer semestre, escaso y con necesidad de ponerlo en perspectiva, aunque sólo el punto de inflexión resulta significativo. De los 3.668 nacimientos registrados en los seis primeros meses del año pasado se ha pasado a los 3.728 de 2014.

Aunque con menor intensidad, ese repunte se reproduce también a nivel de Catalunya (un 1,2%) y de toda España (un 1%), según el balance recientemente publicado por el Instituto Nacional de Estadística (INE). A juzgar por el estudio del Movimiento Natural de la Población, los partos aumentaron en 11 de las 17 comunidades respecto al primer semestre de 2013, con un incremento de más del 4% en lugares como Extremadura y Euskadi.

Lo cierto es que el aumento se ha producido contra pronóstico y, en el caso de Tarragona, después de seis retrocesos. Para ver algo similar hay que rebobinar hasta 2008, cuando se pasó de los 4.404 nacimientos en aquellos primeros seis meses a los 4.770.

 

¿Una tímida recuperación?

Con estos datos recién salidos del horno, la pregunta decisiva es: ¿es de prever que ha comenzado la recuperación, aún muy tímida, de la natalidad? ¿Ya se había tocado fondo y sólo queda empezar a remontar?. Sociólogos y expertos dejan la puerta abierta a esos escenarios pero coinciden en que es demasiado pronto para afirmar algo así y que hay que esperar para extraer conclusiones.

Así lo expresa Àngel Belzunegui, doctor en Sociología y profesor en la URV: «Hay que esperar porque es una cifra coyuntural. Ojalá haya una recuperación, pero aún es pronto para decirlo. Debemos esperar un año y medio o dos para ver la tendencia». El indicador de la natalidad está inevitablemente marcado por la situación económica de los últimos años. A medida que la crisis se ha ido recrudeciendo, ha bajado el número de nacimientos de forma más o menos acentuada, agravándose con los estragos de la gran recesión. Así, entre 2009 y 2011 esos descensos oscilaron alrededor del 3,5%, un porcentaje que subió en 2012 hasta el 4,7% y que en 2013 se disparó hasta el 10%, siempre teniendo en cuenta los registros de natalidad en los seis primeros meses en Tarragona.

Después de esa bajada pronunciada del año pasado, con los nacimientos volviendo, en número, a niveles de 2004 y amenazando el envejecimiento de la sociedad, llega una cifra algo esperanzadora. A la espera de ver si la tendencia se alarga en el futuro, cabe moverse por el momento en el terreno de las hipótesis. «Si hiciéramos una lectura muy rápida, podríamos decir que hay ciertos signos de recuperación económica que pueden hacer que la gente se plantee tener más hijos, aunque es muy precipitado decirlo todavía. Son argumentos poco científicos. Si el año que viene a estas alturas estamos hablando de lo mismo, entonces sí podremos empezar a extraer valoraciones con más solidez», admite Belzunegui.

 

Prudencia en el análisis

Otra explicación puede tener que ver con el hecho de que muchas mujeres hayan retrasado la maternidad esperando una mejora económica. Llegada cierta edad, han decidido quedarse embarazadas, hayan progresado o no. «Puede ser que haya personas que hayan alcanzado una edad en la que no pueden atrasar más ya la maternidad. También habrá que esperar un tiempo para ver si es así o no», sostiene Belzunegui. «Hay que tener en cuenta que las mujeres tienen una ventana de años determinada para tener hijos», apunta en El País Albert Esteve , del Centre d’Estudis Demogràfics de la Universitat Autònoma. De la misma manera, mantiene que habría que valorar los datos de forma más concreta, por franjas de edad. Desde la URV, Belzunegui pronostica, también con mesura: «Estoy convencido de que en los próximos seis o siete años, aunque la recuperación económica sea leve, la natalidad subirá. Quizás estamos ahora en esa etapa inicial».

Sólo con ese cambio de dinámica se retrasará llegar a un escenario inevitable anunciado desde hace tiempo: el crecimiento vegetativo negativo, esto es, la situación demográfica en la que las defunciones superan a los nacimientos. Las muertes también aumentaron en este 2014, en concreto un 4,1%: de los 3.300 fallecimientos en 2013 a los 3.437 de este año. En el primer semestre, hubo 261 nacimientos más que defunciones. El año pasado esa brecha fue de 368, lo que indica que, a pesar del aumento de los nacimientos, los decesos también suben y estrechan la distancia entre ambos indicadores. En 2008 la diferencia era de 1.460 nacimientos más que muertes en Tarragona, cinco veces más que esa cifra actual de 261. El propio INE anunció que, de mantenerse las tendencias actuales, en 2015 habría ya más fallecimientos que nacimientos en global en España.

El saldo vegetativo negativo se registra ya en algunas comunidades y en numerosos municipios. Sin ir más lejos, en más de la mitad de localidades de Tarragona ya muere más gente de la que nace. Una reciente predicción del INEpronostica que en 2017 la provincia de Tarragona registrará ya más muertes que nacimientos. Así, el giro demográfico se producirá de aquí a dos años según el estudio ‘Proyecciones de población 2014-2029’.

Los 6.634 nacimientos previstos se verán superados por los 6.737 traspasos, con un saldo negativo de 103. A partir de ahí, se prevé que se vaya ampliando esa diferencia. Muestra de ello es el panorama dibujado para 2028, el último año contemplado por el INEen su cálculo. Nacerán 5.333 tarraconenses y morirán 7.028, lo que arrojará un balance negativo de 1.695 personas. Sólo si la ligera recuperación apuntada ahora por los primeros datos de 2014 se confirma en el futuro, se podrá aplazar la llegada de ese crecimiento vegetativo negativo y mitigar, en parte, el envejecimiento de la sociedad, otra de las tendencias demográficas actuales.

Temas

  • TEMA DEL DÍA

Comentarios

Lea También