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La pancarta de quita y pon

El gobierno volvió a colgar la lona de ‘Llibertat presos polítics’, después de que un grupo unionista la arrancara durante la madrugada

CARLA POMEROL

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El grupo unionista colgó la foto con la pancarta en su cuenta de Twitter. Escondían el rostro. FOTO: CEDIDA

El grupo unionista colgó la foto con la pancarta en su cuenta de Twitter. Escondían el rostro. FOTO: CEDIDA

Ayer, una servidora auguraba en un artículo que la pancarta a favor de los políticos catalanes encarcelados estaría colgada en el balcón del Ayuntamiento de Tarragona hasta finales de septiembre. Pero no acerté. Dieciocho horas exactas bastaron para que un grupo de personas –autodenominado Resistencia Alta Tabarnia– se organizara de noche para descolgarla. Pero más rápido fue el equipo de gobierno. Nueve horas más tarde, la pancarta ya volvía a lucir en el palacio municipal.

Eran las 4.45 horas de la madrugada, cuando un guardia de seguridad del Ayuntamiento de Tarragona fue alertado del incidente. Según pudo saber el Diari, los responsables de la acción, tres hombres armados con una percha, se acercaron a la fachada con el objetivo de retirar la pancarta. Cuando el guardia de seguridad llegó al lugar de los hechos, los miembros del colectivo unionista ya habían completado la acción y se habían marchado del lugar.

Los autores de la gesta fueron los integrantes del grupo Resistencia Alta Tabarnia, que ellos mismos se definen como «catalanes libres de nacionalismos que liberan espacios públicos de símbolos separatistas». Se esconden detrás de una cuenta de Twitter, que utilizaron como plataforma para reivindicar la acción. Lo hicieron colgando en redes sociales una imagen de los integrantes con la pancarta. La fotografía iba acompañada de un texto: «El Ayuntamiento de Tarragona despierta más neutro, para que todos sus vecinos lo sientan como suyo». No es la primera acción que este colectivo reivindica. Hace tan solo diez días, en Riudecanyes, arrancaron seis estelades y una pancarta pidiendo la libertad de los políticos que están en la cárcel.

Nueve horas después...

Pero el equipo de gobierno reaccionó rápidamente. Cuando pasaban pocos minutos de las dos del mediodía, los ordenanzas repetían la acción del día anterior. Abrieron las puertas del balcón para colgar la nueva pancarta. Según aseguran fuentes municipales, el gobierno liderado por el republicano Pau Ricomà encargó el cartel de 8 metros de largo a primera hora de la mañana. Al cierre de esta edición, la pancarta aún estaba colgada. Lo más sorprendente de la jornada es que ningún partido político reaccionó ante las acciones de ayer. Ni de un lado ni de otro. Silencio, incluso desde el equipo de gobierno. La pregunta ahora es si esta noche de viernes –la pasada para el lector–, habrá un nuevo intento de descolgarla o si el Ayuntamiento reforzará la vigilancia de la plaza con efectivos de la Guàrdia Urbana. Cada pancarta vale alrededor de 350 euros.

Una decisión polémica

La pancarta colgada este jueves fue puesta tras la decisión que tomó el pleno el pasado viernes día 19 de julio. El debate sobre la propuesta, presentada por ERC, la CUP y Junts per Tarragona, fue un tanto duro. La ausencia del concejal socialista Berni Álvarez y la abstención del grupo municipal En Comú Podem permitieron que Ricomà hiciera uso de su voto de calidad como alcalde para decantar la balanza de la votación. Los partidos unionistas –PSC, PP y Ciutadans– presentarán una moción para el próximo pleno, previsto para finales de septiembre, en la que pedirán la retirada de la pancarta. Por su parte, Laura Castel, como representante del gobierno municipal, aseguró el jueves que acataría la decisión del pleno.

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