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La 'prueba del algodón' de la responsabilidad social

La consultora ISR Consulting diseña un modelo para cuantificar de forma precisa el comportamiento responsable de las empresas que cada vez se exige más
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Irene Samper es la creadora del programa para cuantificar la responsabilidad social.  Foto: DT

Irene Samper es la creadora del programa para cuantificar la responsabilidad social. Foto: DT

Irene Samper, de la consultora ISR Consulting, vinculada a El Vendrell, ha encontrado la fórmula que cada vez más consumidores, pero también organismos, instituciones y las propias empresas, buscan desde hace años. ¿Cómo demostrar de forma creíble el comportamiento ético de las empresas en sus sistemas productivos y de venta?

Samper lo define como «integrar los balances fiscales y económicos con un balance real del comportamiento ético». Pero de una manera que pueda cuantificarse para ir más allá de la literatura que las propias empresas explican para intentar convencer a sus clientes y a la sociedad de lo justas y sostenibles que son.

 

Cinco años de trabajos

Tras cinco años de trabajo ISC Consulting ha logrado que la responsabilidad social corporativa pueda cuantificarse mediante lo que la consultora denomina el Core Balance. El programa informático cuantifica desde criterios de compatibilidad de la vida laboral de los trabajadores a el consumo de agua, sistemas elaboración de sus productos o la forma de venta.

«Se calibran todos los elementos del proceso productivo para determinar si cumplen con los criterios para ser responsables». Una vez seleccionados se comprueba cómo los desarrolla la empresa y se cotejan con la normativa legal, medioambiental, pero también de valores sociales», explica Samper.

 

Demanda social

Responsables de la consultora ISR Consulting, diseñadora del programa, destacan que tras una época de crisis en la que se compite y se compra por precio, incluso sin respeto a comportamientos empresariales justos, el consumidor va a valorar en su decisión de compra la responsabilidad social que acrediten las empresas.

Y no se va a aceptar el maquillaje. El cliente ya no traga con el modelo cup cake en el que asombra el exterior y en cómo se camufla lo que en realidad es una simple magdalena. «Va a exigirse que se demuestre realmente la responsabilidad social corporativa», explica Irene Samper. Una prueba del algodón que ofrecerá resultados cuantificables. Ylas empresas que se atrevan, «y quieran demostrar su responsabilidad social desde la realidad y no desde su departamento de marketing social, que la pasen como certificado de garantía para los clientes más responsables», señala Samper. «Que la pasen como certificado de garantía para los clientes que exigen empresas más responsables».

 

Diferentes campos

El Core Balance diseñado por ISR Consulting, en el que han participado economistas, abogados, expertos en marketing y expertos en otras áreas para detallar la fiabilidad de los procesos responsables, permite incluso diseñar un modelo personalizado a cada empresa en función de su actividad y la legislación que debe cumplir el sector y en sus procesos productivos.

La empresa puede decidir someterse a esa radiografía para comprobar su grado real de responsabilidad social de forma cuantificada. En los puntos donde pueda presentar debilidad, la consultora asesora sobre los pasos a dar para mejorar.

ISR Consulting trabaja también para que los organismos oficiales validen el programa con una oficialidad similar al de las normas ISO que certifiquen la responsabilidad social de las compañías.

 

Acreditación oficial

Samper explica que una empresa con un Core Balance certificado tiene una gran tarjeta de presentación. De hecho, la gestión productiva mundial está encaminada a que las empresas, para poder trabajar con la administración pública, deban acreditar su responsabilidad social.

«Estamos ante un nuevo paradigma y de nuevas exigencias por parte de organismos nacionales e internacionales como la Directiva comunitaria sobre Transparencia y Responsabilidad Social de las grandes compañías». Esta norma exige la divulgación de informes no financieros o la modificación de la ley de sociedades de capital para la mejora de gobierno corporativo de las empresas. «Todo fruto de la necesidad de poder demostrar la gestión transparente y responsable de un nuevo tejido empresarial»

En Estados Unidos grandes consultoras multinacionales trabajan para intentar diseñar un sistema de calibración de responsabilidad que ya ha presentado ISR. Samper reconoce que diversas compañías multinacionales se han interesado por testar el modelo.

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