Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

Los espacios 'coworking' del territorio suman sinergias

La Magrana, Vapor Lab, El Taller y La Caravana constituyen la XECC, una experiencia pionera que suma a más de sesenta profesionales
Whatsapp
Laia Benaiges, Anna Ollé, Núria Fenoll y Jordi Jiménez en el coworking de La Caravana. Foto: Lluís Milián

Laia Benaiges, Anna Ollé, Núria Fenoll y Jordi Jiménez en el coworking de La Caravana. Foto: Lluís Milián

Cuatro centros y más de sesenta profesionales de los ámbitos más diversos constituyen la Xarxa d’Espais Coworking del Camp (XECC), una iniciativa que se ponía en funcionamiento el año pasado y que puede calificarse de pionera. Los centros adscritos son La Magrana, de Valls; Vapor Lab, de Reus; El Taller, de La Selva del Camp y La Caravana, de Tarragona. Éste último se ha sumado recientemente, ya que hace tan solo unos meses desde su constitución.

El objetivo de la creación de esta red pasa por establecer sinergias entre los centros y los usuarios. De esta forma, la comunidad de coworkers puede mantener contactos con una ratio mucho más amplia de profesionales. «Cuando entras en uno de los espacios, significa que directamente lo haces también en los otros», describe la vallense Laia Benaiges.

La idea surgió a partir de una jornada que se organizó en Barcelona. En la Capital Comtal constataron que, a diferencia de aquí, los coworkers son más itinerantes, quedándose en una misma oficina solo para unos meses. «Aquí no. Estamos hablando de puestos de trabajo más fijos, mientras que lo que buscamos con la XECC es que se establezca esta itinerancia, que permite entrar en contacto con otros profesionales», describe Benaiges.

Precisamente estas relaciones representan la base para establecer futuras colaboraciones laborales, lo que en parte explica el éxito de esta modalidad de trabajo, que en los últimos años ha entrado con fuerza en las comarcas del sur de Catalunya.

 

Centros privados

El conjunto de los espacios comparte que son centros impulsados desde la iniciativa privada. Y, a pesar de que forman parte de una misma red, mantienen su propia política de precios y servicios.

Además los usuarios y profesionales freelance, indistintamente de si trabajan desde un espacio de coworking o no pueden hacerse socios del Club. Pagando una cuota de entre cinco y quince euros obtienen repercusión en las redes sociales. También pueden participar en las diferentes actividades que se realizan y formar parte de la base de profesionales. Un aspecto, este último, que gana interés a partir del éxito que están teniendo los espacios coworking como centros de trabajo en los que fluye la creatividad y el aire fresco. «Simultáneamente eres clientes y proveedor de esta red», describe Anna Ollé, de La Selva del Camp.

Una base de datos que puede convertirse también en una puerta de entrada más de nuevos encargos de trabajo. «En Barcelona es muy si una empresa, por ejemplo, necesita a un diseñador llama a un coworking», manifiesta el tarraconense Jordi Jiménez.

 

Amplia comunidad

La cartera de perfiles que puede cubrirse es variopinta. Desde diseñadores a arquitectos, pasando por empresas de servicios administrativos o una sociedad que realiza castings forman parte de esta comunidad de coworkers del Camp de Tarragona. Aunque el abanico es mucho más amplio, e incluso profesionales, como abogados o psicólogos, que habitualmente se asocian a un estilo de trabajo más convencional, están apostando por esta nueva modalidad.

La vallense Laia Benaiges constata también como las grandes sociedades buscan los beneficios del ambiente laboral que rodea a estos espacios. «Hay incluso alguna empresa con algún trabajador en un coworking para no perderse el hecho este de estar en contacto permanente con otra gente», describe.

Los impulsores de la XECC no descartan la entrada de nuevos espacios en la red. De hecho, ya han establecido contacto con algunas de las propuestas existentes o que están punto de abrir sus puertas. La alianza está abierta también a centros impulsados desde la administración, con el objetivo de empezar a trabajar de la mano.

La XECC quiere crecer en cuanto a centros y también en usuarios. Por ello estará presente con un estand en la feria de La Selva del Camp y de Reus. «Queremos potenciar la comunidad de usuarios, por ello este espacio será también un espacio para los coworkers», describe Anna Ollé.

Temas

  • ECONOMÍA

Comentarios

Lea También