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Los jóvenes buscan comodidad antes que felicidad en el trabajo

Las nuevas generaciones priorizan la estabilidad económica y no sus sueños a la hora de buscar empleo. Un 70% de ellos comparte esta visión, según Adecco
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Buscar trabajo en un comercio local no es lo mismo que hacerlo en una gran multinacional. Si te cogen, la experiencia marcará tu trayectoria profesional y vital. También, tu currículum se encaminará hacia un lado y no hacia otro y tu círculo de amistades se adaptará a ello.

Saber dar el salto al mundo laboral es un punto clave en la carrera profesional de las nuevas generaciones ya que de ello depende su futuro. Pero hoy no es una tarea fácil para prácticamente nadie. Los jóvenes se enfrentan a unas condiciones mucho peores que las de sus padres. Si lo consiguen, firman contratos temporales y al cabo de unos meses se ven abocados otra vez a la intemperie. Nada nuevo en lo que llevamos de crisis.

Quizás esta precarización explica que los jóvenes prefieran conseguir un trabajo que les permita llegar a final de mes antes que luchar por el empleo de su vida.

Y esta visión conformista del trabajo es compartida por gran parte de los jóvenes del país. Cerca de un 70% apuesta por un empleo que proporcione estabilidad económica mientras que el resto, un 30%, pone por delante conseguir sus metas, según un estudio que la empresa de trabajo temporal Adecco realizó a más de 1.000 personas nacidas a partir de 1985 en España.

Pero, por otra parte, el estudio revela que la crisis ha creado un efecto adverso en las nuevas generaciones. Los más jóvenes, los que pertanecen a la generación Z (que nacieron a partir de 1995) están más preocupados «por ser felices en su trabajo» que los nacidos la década anterior, los Millenials. Concretamente, el 32% de los ‘Z’ están «muy preocupados para lograr su meta profesional» mientras que sólo el 24% de los nacidos entre 1981 y 1995 (los Millenials) lo están.

«Este año he acabado los estudios en la universidad y, aunque tenga ofertas en grandes consultorías o auditorías, quiero dedicarme a algo más estimulante; ahora empezaré a colaborar con un grupo de investigación de la universidad donde he estudiado», comenta Anna Via, graduada este año en Matemáticas por la Universitat Politècnica de Catalunya.

Pero sea como sea el trabajo que quieren encontrar, el informe de Adecco revela que los jóvenes no se sienten seguros con lo asimilado en su centro de estudios.De hecho, sólo un 32% está satisfecho con sus años de aprendizaje. Al preguntarles por posibles soluciones la mayoría propone que el temario de los estudios se adapte a la realidad laboral. Una manera de lograrlo, dicen, sería incrementando las clases prácticas y las estancias en la empresa así como las ayudas a la hora de elaborar un buen curriculum o de preparar entrevistas de trabajo.

En este sentido, Maria Anglès, jefa de Recursos Humanos de la química Basfen Tarragona, apunta que aunque las universidades estén aumentando las horas obligatorias de prácticas en las empresas, todavía quede mucho camino por recorrer. «Los estudiantes de último curso llegan ‘peces’ en aspectos muy básicos», comenta.

Por su parte, Joan Eduard, jefe de recursos humanos de Oca, una empresa de prevención de riesgos laborales, apunta que las prácticas curriculares son, además, la mejor ocasión para que el estudiante muestre su actitud y conocimientos al mismo tiempo que la empresa le introduce en su funcionamiento. De hecho, Eduard comenta que Oca acaba de cerrar un contrato indefinido a un estudiante en prácticas porque «estaban muy satisfechos con su trabajo e integración».

Pero si las prácticas se han quedado en prácticas y nada más, llega el momento probablemente más temido para muchos: buscar trabajo. Y, como no podía ser de otro modo, Internet ha revolucionado la manera de hacerlo. De hecho, un 31% de los estudiantes encuestados utiliza ya la red como primera herramienta.

«Cada vez las redes sociales y las bolsas de trabajo online van ganando más peso a la hora de poner en contacto la oferta y la demanda», comenta Maria Anglès. «Nosotros empleamos elFacebook corporativo y, más recientemente, el portal LinkedIn; nos fijamos en los perfiles que nos interesan y concertamos una entrevista con ellos». Por otro lado, Anglès pone de manifiesto que las bolsas de trabajo de la universidad siguen siendo una herramienta muy usada a la hora de incorporar estudiantes en prácticasa la empresa.

Eduard también coincide con esta visión. En su caso, la compañía utiliza además una bolsa de trabajo online, Infojobs, que permite encontrar candidatos con un perfil menos técnico o especializado que LinkedIn.

La coordinadora de RRHH de Basftambién comenta que las entrevistas de trabajo han evolucionado con el tiempo. Ahora, las habilidades personales y comunicativas tienen un peso mayor en el momento de valorar el candidato. «Antes cogíamos al candidato con más estudios y experiencia, sin importar nada más. Pero hoy, la actitud, el saberse comunicar y trabajar en grupos son los elementos que hacen decantar la balanza; los conocimientos técnicos y los idiomas se dan por hechos», comenta Anglès. De hecho, para el 57% de los encuestados sus habilidades personales son el aspecto que más destacan cuando realizan una entrevista de trabajo.

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