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Los jubilados cobran una pensión un 28% superior a lo que cotizaron

Aparte de no ser financieramente sostenibles, su rentabilidad es demasiado elevada en relación al crecimiento de la economía, según un informe

Agencias

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La Seguridad Social arrastra un déficit de unos 18.000 millones. EFE

La Seguridad Social arrastra un déficit de unos 18.000 millones. EFE

Las pensiones son un problema. En realidad, son «varios problemas». Así lo asegura el Instituto de Actuarios Españoles (los profesionaled que analizan situaciones a partir de datos, para crear modelos matemáticos y ofrecer propuestas financieras) en un reciente informe en el que analiza las perspectivas de la Seguridad Social. Y son un problema «porque no son ni financiera ni actuarialmente sostenibles», apuntan. La falta de sostenibilidad proviene de que no ingresamos lo suficiente para lo que gastamos, y por eso desde el año 2012 la Seguridad Social arrastra un déficit de unos 18.000 millones y una deuda que ya supera los 55.000 millones. 


Otro gran problema del sistema es que carece de equidad actuarial. Para que se dé, el pensionista tendría que recibir como pensión aquello que cotizó como trabajador, más una rentabilidad derivada del crecimiento económico. 


En la actualidad cada euro de pensión de jubilación tiene un coste de un euro con 28 céntimos; es decir, que un jubilado recibe 28 céntimos más por cada euro cotizado, o lo que es lo mismo, cobra una pensión un 28% superior a la que debería. Ello genera un desequilibrio equivalente al 44% del PIB, según el informe, que considera que se trata del «verdadero agujero de las pensiones». El desfase seguirá en aumento si, tal y como parece, las prestaciones se revalorizan de nuevo en función del IPC y no el 0,25% que establecía la reforma de 2013.
Otra forma en la que demuestran esa inequidad es tratando las pensiones como si fueran un producto financiero para comprobar la rentabilidad que tienen.

En el caso de España, teniendo en cuenta que esta rentabilidad debería alinearse con el crecimiento estructural de la economía, se situaría en torno al 3%. Sin embargo, la rentabilidad de las pensiones más comunes (es decir, las del Régimen General) se sitúa en torno al 4,4%, lo que significa que es un 46% más elevada de lo que debería ser. Por tanto, «un 46% de la generosidad del sistema de pensiones no está justificado por la capacidad estructural que la economía tiene de financiarlas», estiman los actuarios.

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