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Los padres sí creen en las vacunas para sus hijos

Salud. Aunque pueda parecer que los movimientos ‘antivacunas’ están en auge, las cifras demuestran lo contrario: el 95% de los bebés catalanes están vacunados

Joan Morales

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La muerte, el pasado mes de julio, de una adolescente francesa por sarampión, enfermedad contra la que no estaba vacunada por estar inmunodeprimida, ha vuelto a poner sobre la mesa el debate sobre la necesidad de estar vacunados, como medida preventiva para adquirir enfermedades. 

En estos casos, suelen aparecer también las voces de algunos colectivos contrarios a las vacunas, que no las ven como una solución a los problemas sanitarios de la humanidad. Pero en contra de lo que pueda parecer, y según demuestran los datos que maneja el Departament de Salut de la Generalitat de Catalunya, las personas que optan por no vacunar a sus hijos son una minoría. 

Según los últimos datos disponibles, correspondientes al año 2017, el 95% de los bebés catalanes estaban vacunados siguiendo el calendario de vacunaciones sistemáticas. Trasladado a la provincia de Tarragona, la cifras es prácticamente la misma. En este sentido, desde Salut recuerdan que gracias a la sistematización de la vacunación y a la conciencia de la mayoría de la sociedad, actualmente son muy pocas las personas que sufren en Catalunya ciertas enfermedades inmunoprevenibles que durante la infancia era habituales hace algunos años. Así, las vacunas han hecho posible plantearse retos como la erradicación de la poliomelitis y del sarampión. Aunque en los últimos meses se haya producido un repunte de esta última enfermedad en algunos países europeos.

En el mundo, la cobertura vacunal es de un 86% y evita entre dos y tres millones de muertes anuales

No obstante, desde Salut insisten en que es necesario seguir vacunando y aumentando la cobertura de población inmune para conseguir el objetivo de la desaparición de estas enfermedades, con el compromiso de toda la sociedad.

Precisamente, la Organización Mundial de la Salud hizo un llamamiento, el pasado mes de abril, a incrementar las coberturas para el bien común con motivo de la celebración de la Semana Internacional de la Inmunización, que escogió el lema Protegidos colectivamente-#LasVacunasFuncionan#VaccinesWork.

La campaña destacó que las vacunas son la intervención preventiva con una mejor relación de coste-efectividad. También recordó que es importante conseguir coberturas vacunales elevadas para proteger a la comunidad. En el mundo, la cobertura vacunal es de un 86% y evita entre dos y tres millones de muertes anuales. No obstante, si la cobertura mejorase, los casos de muertes evitadas podría incrementarse en un millón y medio más.

Esta misma campaña también insistía en que las coberturas vacunales es una labor de todo el mundo, porque la vacunación es un bien comunitario. Por último, recordaba que todo el mundo debe impulsar el progreso en vacunas, introduciendo nuevas y mejorando las existentes, así como estimulando la investigación.

«La  comunicación  con los pacientes es muy buena»

Lluís Urbitzondo es el jefe del servicio de Medicina Preventiva de Salut Pública, del Departament de Salut de la Generalitat. Como experto en el tema de la vacunación, se muestra satisfecho con los datos que maneja su servicio. «El índice de cobertura del primer año de vida del bebé es del 96% y en el segundo año del 95%. Por ejemplo, de la triple vírica (sarampión, paperas y rubeola), del 95%. Cabe recordar, que cuanto más pequeño es el paciente mejores son las coberturas, aunque con los refuerzos de estas vacunas, hay gente que baja la guardia y se relaja».

Respecto a los movimientos ‘antivacunas’, Urbitzondo recuerda que «estos no son nuevos. Desde que apareció la primera vacuna, antes de 1800 en Inglaterra, ya existe literatura donde se habla de la oposición de algunas personas a vacunarse. Es un tema que nos ha preocupado, pero que va a oleadas».

El jefe de Medicina Preventiva de Salut Pública tiene claro que parte de la culpa de que aún haya gente que crea que las vacunas son perjudiciales la tuvo un bulo que se creó en 1998, por el médico británico Andrew Wakefield, que relacionó la vacuna triple vírica con el autismo. Información que posteriormente se demostró que había sido un bulo.

Tenemos vacunas gratis para toda la población y una gran facilidad de acceso a ellas

Actualmente, la población catalana de niños no vacunados por decisión paterna oscila entre el 3 y el %. Urbitzondo recuerda que de estos hay dos tipos. «Por un lado los padres que están muy concienciados, con los que no gastamos muchos esfuerzos en intentar convencerlos. Pero después están aquellos que tienen dudas, que son muchos, y con los que se puede hacer pedagogía».

Para ello, este experto en medicina preventiva recuerda que «contamos con una gran Atención Primaria, en cuanto a pediatría y enfermería, donde la comunicación e información que se ofrece a los pacientes es muy buena. Además, tenemos vacunas gratis para toda la población y una gran facilidad de acceso a ellas».

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