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Marketing hasta en gayumbos

Toro Advertising, en L'Hospitalet de l'Infant, compite en el 'top 20' mundial de empresas de marketing de resultados junto a organizaciones que cotizan en el Nasdaq

Rafael Servent

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Los hermanos Javier Chacón (primero por la izquierda) y José María Chacón (primero por la derecha) con parte de su equipo. Foto: Alba Mariné

Los hermanos Javier Chacón (primero por la izquierda) y José María Chacón (primero por la derecha) con parte de su equipo. Foto: Alba Mariné

Javier Chacón (Barberà del Vallès, 31 años) tiene una imagen metida en la cabeza que explica buena parte del éxito de Toro Advertising. Se trata del recuerdo de su hermano José María (Barberà del Vallès, 39 años), sentado detrás de una mesa de oficina, con su camisa bien planchada y un fondo profesional a sus espaldas, hablando por Skype, todo formal, con un cliente de EEUU.

Pero Javier podía ver mucho más de lo que veían al otro lado de la webcam. Ampliando el foco, el decorado de oficina en el que se encontraba José María quedaba enmarcado en una habitación de vivienda llena de cotidianidad doméstica. Debajo de la mesa y la camisa elegante, cuenta Javier, su hermano «iba en gayumbos». Toda la puesta en escena era puro marketing.

Los hermanos Javier y José María Chacón lo sabían entonces, cuando en 2012 empezaron con la aventura de Toro Advertising en una habitación de la vivienda de José María, y lo saben ahora, cuando su empresa emplea a una docena de personas y espera cerrar este año con una facturación de 2 millones de euros: el marketing es una parte sustancial del éxito.

Al marketing digital se dedican en esta empresa ubicada en un vivero tecnológico de L’Hospitalet de l’Infant, y con muy buen marketing se han ganado una posición de referencia en un sector donde la competencia cotiza en el Nasdaq. Su fuerte es el marketing de resultados, una disciplina del marketing digital que consiste en que el anunciante sólo pague por los resultados obtenidos.

Sin resultados no se cobra

En otras palabras: sin resultados no se cobra. Si lo que se pretende con una campaña de marketing online es que haya gente que rellene un formulario, se suscriba a un servicio, compre un producto o se registre en una web, la empresa de marketing de resultados sólo cobrará por las conversiones efectivas. Es decir, por el número de gente que ha terminado haciendo lo que se esperaba que hiciese.

En Toro Advertising son buenos en eso. Y se lo reconocen. A principios de mes, fueron designados como una de las veinte mejores empresas del mundo en marketing de resultados por el ‘Performance Marketing Blue Book’, de referencia entre las empresas que se dedican a este tipo de marketing online. Aunque también estar en estos listados forma parte del negocio. Porque, como bien saben los hermanos Chacón, todo es marketing.

Desde el garaje

No era un garaje, sino una habitación en una casa de Pratdip. De hecho, era la casa entera. Allí se pasaron estos dos hermanos (junto a la pareja de Javier) casi un año y medio «trabajando todos los días de la semana, menos las horas de dormir», recuerda José María. Empezaron con clientes extranjeros. «Nos acoplamos a los horarios asiáticos –recuerda José María–, luego a los de EEUU, a los latinos... el último mercado en el que entramos fue el europeo».

Atender una videoconferencia en ropa interior no era, pues, una excentricidad de niño prodigio de Silicon Valley, sino la pura consecuencia de dormir a salto de mata y levantarse de la cama cada poco para seguir el amanecer de sus clientes por todo el planeta.

Colgar la corbata

El primero en empezar fue José María. Toro Advertising no era precisamente el primer proyecto que montaba este programador informático, que bien podría encajar con el perfil de un emprendedor en serie. Con poco más que una página web y una idea en la cabeza, llamó a su hermano Javier: «Mira Javi lo que he montado», le dijo. Y le pidió a Javier que colgase el traje y la corbata, dejase su empleo de banca de inversión en Sant Cugat del Vallès y se viniese a trabajar con él a la habitación de Pratdip.

Era el año 2012. Un año después, Javier y su pareja (que también andaba metida entre índices bursátiles) se pidieron la excedencia y se instalaron a vivir en la casa de Pratdip. Cuentan que lo que vino a partir de entonces fueron unos meses de locura. Que llegaron a tener hasta a dos personas contratadas, metidas en aquella habitación, trabajando codo con codo junto a José María, Javier y su pareja.

Hasta que decidieron trasladarse a una oficina en L’Hospitalet de l’Infant y, hace un año y medio, al vivero tecnológico de empresas del polígono Les Tàpies, en ese mismo municipio. La entrada en este vivero –al que acudieron atraidos principalmente por su infraestructura de fibra óptica– supuso el abandono definitivo de la fase ‘de garaje’, en la que utilizaban una forma societaria de SCP, para constituirse en SL y empezar a crecer de forma exponencial.

En este último año y medio, Toro Advertising ha pasado a tener 12 trabajadores a tiempo completo y una facturación que a finales de año confían que se situará en los 2 millones de euros (tras cerrar 2015 con 900.000 euros), para pasar el año que viene a los 2,5 millones de euros.

Cuentan que quieren seguir creciendo en L’Hospitalet de l’Infant, contratando, siempre que puedan, a gente del territorio.

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