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May gana las elecciones pero no alcanza la mayoría absoluta

El Partido Conservador del Reino Unido se han impuesto en las elecciones parlamentarias del jueves, pero no podrá conseguir la mayoría en el Parlamento

EFE

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Theresa May, ganadora de las elecciones

Theresa May, ganadora de las elecciones

Según las informaciones recogidas por la cadena de televisión británica BBC, los conservadores tienen en este momento 316 escaños, a 10 de los necesarios para confirmar su mayoría parlamentaria. Esta cifra supone además 14 escaños menos de los que tenía antes de los comicios. Por detrás figuran el Partido Laborista, con 261 escaños (32 más).

En cuanto al número de votos, los conservadores se han hecho con el 42,4 por ciento de las papeletas, por 40,2 por ciento de los conservadores, el 7,1 por ciento de los Liberal Demócratas y el 3,1 por ciento del SNP . De esta forma, la apuesta de la primera ministra, Theresa May, por el adelanto electoral ha resultado fallida porque su objetivo era ampliar la hegemonía de 17 asientos que tenía en Westminster.

"El país necesita un período de estabilidad, y, sean cuales sean los resultados, los conservadores garantizarán esta estabilidad para que podamos estar unidos como país"

La propia May ha resaltado este viernes que el país "necesita un periodo de estabilidad", y que siempre ha actuado teniendo en cuenta los intereses de la nación. "El país necesita un período de estabilidad, y, sean cuales sean los resultados, los conservadores garantizarán esta estabilidad para que podamos estar unidos como país", ha dicho. Así, ha indicado que, si su partido se impone en las elecciones, "dependerá de los conservadores tener esta estabilidad, y eso es lo que se hará", según informó la cadena de televisión británica BBC.

May ha hecho estas declaraciones después de conseguir mantener su escaño por Maidenhead, reiterando que una de sus prioridades será trabajar para lograr una aplicación correcta del Brexit. Poco antes, el líder del Partido Laborista, Jeremy Corbyn, había reclamado a May que anuncie su dimisión, apuntando a su "pérdida de apoyos" en las elecciones parlamentarias. "La primera ministra convocó las elecciones porque quería un mandato. El mandato que ha conseguido es que los conservadores han perdido escaños, votos, apoyo y confianza", dijo. "Creo que esto es suficiente para que se vaya", añadió.

La ministra principal de Escocia, Nicola Sturgeon, afirmó que las elecciones han sido "un desastre" para la primera ministra británica. El reto para May era ampliar su mayoría parlamentaria, ayudada por la división en un laborismo que no acababa de aceptar el liderazgo de Corbyn (hasta su ascenso, un veterano raso más preocupado por la coherencia ideológica que por la disciplina interna).

La participación era clave para la suerte de los dos grandes partidos

La notable ventaja de que gozaba en las encuestas fue el detonante que May se animara a un adelanto electoral a que era poco inclinada, pero los más de 20 puntos se fueron reduciendo a medida que avanzaba la campaña. La participación era clave para la suerte de los dos grandes partidos, pero es una variable que el Reino Unido no se sabe con precisión hasta que el escrutinio queda prácticamente completado, bien avanzada la jornada posterior a la votación.

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