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Nueva York, en estado de emergencia por una intensa tormenta de nieve

El aeropuerto JFK suspendió sus operaciones y canceló casi 500 vuelos con origen y destino en la ciudad

EFE

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Peatones caminan bajo la intensa nevada, ayer en Nueva York. FOTO: EFE

Peatones caminan bajo la intensa nevada, ayer en Nueva York. FOTO: EFE

La ciudad de Nueva York y sus alrededores sufrieron la tormenta de nieve más intensa de la temporada, con vastas áreas del estado en situación de emergencia y los aeropuertos JFK y LaGuardia con sus operaciones suspendidas.

«Esta es una tormenta muy muy severa, con fuertes vientos y bajas temperaturas», afirmó el alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, al proporcionar en una rueda de prensa un primer balance del impacto del temporal.

La tormenta comenzó a castigar la pasada madrugada a zonas de Long Island, situada a lo largo de la costa del Atlántico, y se fue desplazando hasta el interior del estado.

La nieve empezó a caer con intensidad en Manhattan a partir de las 7.30 hora local, cuando muchos neoyorquinos comenzaban el desplazamiento hacia sus lugares de trabajo.

El gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, declaró el estado de emergencia en varias zonas del estado, incluida la ciudad de Nueva York, poco después de que el temporal comenzara a castigar a la región. Esa medida permite a las autoridades del estado adoptar decisiones que se antepongan a las de las administraciones locales, así como disponer de poderes especiales para luchar contra el temporal sin necesidad de aprobación legislativa.

«No es una tormenta de nieve normal, es una tormenta de nieve más vientos de gran velocidad, que crean una situación grave», afirmó Cuomo en una rueda de prensa.

Hoy se espera que en las zonas más afectadas caiga hasta casi medio metro de nieve, según los pronósticos meteorológicos actualizados, aunque la nevada irá cediendo a lo largo del día.

Pero coincidirá con fuertes vientos y rachas que llegarán hasta los 100 kilómetros por hora, lo que representa un problema grave para los equipos que están trabajando en las calles y en las rutas para quitar la nieve.

«Es casi imposible limpiar las carreteras cuando tienes esas rachas de viento, que vuelven a traer nieve sobre las rutas», afirmó Cuomo.

Aunque vaya cediendo la tormenta este viernes y el sábado se espera una brusca caída de las temperaturas, lo que han destacado tanto Cuomo como De Blasio para resaltar los riesgos adicionales.

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