Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

Obama: 'España será un aliado sólido, sea cual sea el Gobierno'

El presidente estadounidense da un 'espaldarazo' a la política económica de Mariano Rajoy aunque le recuerda que 'la desigualdad alimenta los populismos'

Agencias

Whatsapp
El presidente estadounidense, Barack Obama, en su reunión con Mariano Rajoy. Foto: EFE

El presidente estadounidense, Barack Obama, en su reunión con Mariano Rajoy. Foto: EFE

La fugaz visita de Barack Obama a España ha supuesto un doble triunfo para Mariano Rajoy. En el terreno diplomático, el Gobierno ha visto al fin satisfecho su anhelo de recibir al líder de la primera potencia mundial. Hacía 15 años que un mandatario estadounidense no pisaba suelo español y Rajoy lo ha conseguido de nuevo, aunque haya sido ejerciendo como presidente en funciones y cuando Obama está a punto de abandonar la Casa Blanca tras cumplir su segunda mandato.

Más importante aún para el Ejecutivo ha sido el mensaje político lanzado por el líder norteamericano. Su reconocimiento explícito a las reformas aprobadas durante los últimos cuatro años son un espaldarazo para un Rajoy que, en estos momentos, trata de tejer una mayoría parlamentaria para ser investido de nuevo presidente.

Obama llegó a Moncloa procedente del Palacio Real a las 14.00 horas. Ambos presidentes departieron por espacio de una hora. Durante ese tiempo departieron sobre las relaciones bilaterales, la situación política y económica de España, la crisis de los refugiados, Venezuela o la Unión Europea y el ‘Brexit’.

Tras la reunión privada, llegó el momento de una comparecencia conjunta en la que el presidente español vivió sus momentos de gloria. «Felicito al primer ministro Rajoy y al pueblo español por los avances económicos que han hecho. Ha sido un periodo complicado, pero muchos de los cambios que se han tomado están empezando a dar fruto»», afirmó Obama respecto a las reformas acometidas a lo largo de los últimos cuatro años. A continuación, destacó la necesidad de que se mantenga el esfuerzo realizado hasta ahora. Este es un requisito, dijo, para seguir mejorando en aspectos como el desempleo juvenil, precisamente uno de los males que con más fuerza aquejan a España. Eso sí Obama también lanzó una advertencia sobre las políticas de austeridad: «la desigualdad alimenta los populismos».

Rajoy no desperdició la oportunidad de darse por aludido ante las buenas palabras de su invitado. Según señaló el jefe del Ejecutivo, «la economía española puede mirar el futuro con optimismo, siempre y cuando mantengamos una política económica de control de las cuentas públicas». Esta política que reclama Rajoy no es otra que la del Partido Popular, le faltó decir.

Como manda la diplomacia Obama evitó inmiscuirse en la política española, más aún en la visita a un país con un Ejecutivo en funciones y tras una obligada repetición de las elecciones. A lo más, el presidente reconoció que para Estados Unidos es muy importante que haya «un Gobierno español estable y que funcione bien». No obstante, añadió que la relación entre ambos países es tan estrecha que Washington seguirá colaborando con Madrid independientemente de quién ocupe el poder. «Tengo mucha confianza -señaló- en que sea el Gobierno que sea mantendremos una buena relación».

En su turno de palabra Rajoy recogió el guante lanzado por su homólogo estadounidense y, él ya sí, entró de lleno en la política nacional. Primero afirmó que trabaja para ser investido presidente cuanto antes para a continuación insistir en que la única salida al bloqueó institucional pasa por que el resto de fuerzas le permitan gobernar. El jefe del Ejecutivo lamentó que España lleve mucho tiempo con un Gobierno en funciones. Esta interinidad no ha afectado a la economía por ahora, pero supone «jugar con fuego», explicó Rajoy antes de zanjar que «unas terceras elecciones serían un broma de mal gusto que afectaría a la economía nacional y al crédito de España dentro y fuera».

Tanto Obama como Rajoy no escatimaron elogios al actual momento de las relaciones bilaterales. Tras el encontronazo entre George W. Bush y José Luis Rodríguez Zapatero a cuenta de la retirada de las tropas españolas, la llegada de Obama a la Casa Blanca permitió retomar los contactos al más alto nivel. El Ejecutivo español asegura ahora que la visita de Obama viene a demostrar que, tras cuatro años de intenso trabajo, las relaciones se han «normalizado».

Temas

  • NACIONAL

Comentarios

Lea También