Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

Orihuela y Redován solicitan ser zona catastrófica

Las áreas más afectadas por la gota fría empiezan a evaluar las cuantiosas pérdidas económicas, mientras se sigue buscando al hombre de 66 años desaparecido en Dolores

EFE

Whatsapp
La comarca alicantina de la Vega Baja continúa anegada. En la imagen, Dolores. FOTO: Manuel Lorenzo/EFE

La comarca alicantina de la Vega Baja continúa anegada. En la imagen, Dolores. FOTO: Manuel Lorenzo/EFE

Los plenos municipales de Orihuela y Redován, dos de las poblaciones más perjudicadas por los efectos de la gota fría, han acordado por unanimidad solicitar formalmente al Gobierno la declaración de zona catastrófica.

Cinco días después de que la DANA (depresión aislada en niveles altos) se cebara en Levante, los afectados seguían achicando agua, sacando fango y barro y haciendo cuentas para evaluar los daños causados, que las distintas administraciones intentarán paliar sin escatimar recursos.

Al menos así lo han prometido los dirigentes políticos, con el presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, a la cabeza, quien insistió en ello desde Níjar (Almería), uno de los municipios que sobrevoló en helicóptero. 

Mientras se sigue buscando al holandés de 66 años que el domingo cayó a una acequia en Dolores (Alicante), la noticia más positiva de ayer fue la localización del conductor del quad que había sido dado por desaparecido en Daya. Se trata también de un ciudadano holandés, que se encuentra ileso a pesar de que fue arrastrado por el agua cuando circulaba entre los municipios de Daya Vieja y Daya Nueva.
Con la mirada aún puesta en la previsión meteorológica, los vecinos siguieron constatando los daños irreversibles de la DANA.

A pesar de que la alerta se ha desactivado, aún quedan explotaciones inundadas e inaccesibles, prosiguen las labores para volver a la normalidad, se hace recuento de las hectáreas afectadas y de los terrenos asegurados, y se piden ayudas ante las evidentes y cuantiosas pérdidas económicas. Algunas organizaciones agrarias, como Asaja, han calculado en unas 300.000 las hectáreas dañadas, con hortalizas –alcachofa, patata, batata, boniato, brócoli, coliflor y zanahoria–, olivar, cítricos y viñas como cultivos más afectadas. A estas pérdidas de cosecha hay que añadir las sufridas por el ganado, además de los daños en infraestructuras como caminos, accesos a fincas, naves, almacenes, vallados, sistemas de regadío y emparrados, como señala Asaja.

Sin un montante global aún de esas pérdidas, algunos cálculos son ya en sí mismos significativos y adelantan lo que finalmente sumará. Porque solo en la horticultura almeriense, esas pérdidas se calculan en 4,5 millones de euros, y en los invernaderos en unos 80 millones de euros.

Temas

Comentarios

Lea También