Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

Noticias Política

Pedro Sánchez llega a la última prórroga con mayoría sólida

El presidente del Gobierno consolida el bloque que apoyó su investidura e incorpora a Cs. ERC y Junts per Cat vuelven a enfrentarse por la abstención de Esquerra al estado de alarma

RAMÓN GORRIARÁN/EFE

Whatsapp
La ministra de Igualdad, Irene Montero (Unidas Podemos). FOTO: EFE

La ministra de Igualdad, Irene Montero (Unidas Podemos). FOTO: EFE

Esta vez no habrá nervios ni carreras a última hora para aprobar la prórroga del estado de alarma, Pedro Sánchez se ha asegurado el respaldo de la mayoría que apoyó su investidura y tiene casi garantizada la incorporación a ese bloque de Ciudadanos. La que parecía que iba a ser la votación más peliaguda puede ser la más plácida del último mes. Un cambio que en la Moncloa achacan a la dura ofensiva de la oposición y a la escalada de la crispación.

Una tranquilidad que llevó a Sánchez a afirmar en la reunión de la comisión ejecutiva del PSOE celebrada ayer que el Gobierno tiene por delante «un proyecto político y una agenda para cuatro años». Un calendario que ha llegado a estar en el alambre por la debilidad parlamentaria del Gobierno, constatada en las dos últimas votaciones de la ampliación del estado de alarma. Una fragilidad consecuencia del distanciamiento de algunos aliados, Esquerra y Compromís; las dudas de otros, el PNV; las fricciones en la coalición gubernamental; y la intensa oposición del PP y Vox.

Para los socialistas, esas dificultades son agua pasada ante la buena evolución del combate a la pandemia y la recomposición de los vínculos entre los socios de la investidura, votada hace solo seis meses. También se cumplen ahora dos años de la moción de censura que desalojó a Mariano Rajoy de la Moncloa, y el Gobierno dice sentirse más fuerte que entonces mientras el proyecto de Pablo Casado al frente del PP, a su entender, no acaba despegar.

El Gobierno está enfrascado ahora en mantener el apoyo de Ciudadanos para la votación del miércoles en el Congreso. Desde el punto de vista numérico, su respaldo no es imprescindible porque la abstención de Esquerra garantiza la aprobación, pero en términos políticos su voto favorable reviste importancia porque, por un lado, evidencia la soledad del PP con Vox, y, por otro, abre el abanico ideológico de los apoyos al Gobierno e incorpora la posibilidad de contar con los liberales para otros proyectos legislativos.

Este escenario, afirman en la Moncloa, debería hacer reflexionar al PP, que de nuevo estará uncido a Vox en la negativa a la prórroga y a las posiciones más extremas del independentismo catalán expresadas por JxCat y la CUP. Pero los populares ratificaron hoy mismo que por «coherencia» volverán a votar en contra, y reprocharon a Ciudadanos que colabore con el Gobierno. «Otros tendrán que explicar de qué ha servido su voto», afirmó su vicesecretario de Participación, Jaime de Olano.

En el mundo independentista, continuó la división. El líder de Esquerra Republicana en el Congreso de los Diputados, Gabriel Rufián, atribuyó al «eje ideológico» las críticas que han dirigido desde JxCat a los republicanos por haber pactado su abstención en la última prórroga del estado de alarma.

En declaraciones a la Cadena SER, Rufián afirmó que es «lógico» que «a la derecha catalana o al espacio convergente, se llame como se llame, no le guste un Gobierno progresista».

Rufián advirtió de que la alternativa al bloque que posibilitó la investidura del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, es «una extrema derecha absolutamente envalentonada».

El expresidente de la Generalitat y eurodiputado de JxCat Carles Puigdemont advirtió ayer, en una clara alusión a ERC, que si el independentismo «no se reconoce capaz de ir juntos, tendremos que explicar a la gente que no seremos independientes».

«Quien quiera la independencia y haga un ejercicio de honestidad intelectual y política, tiene que explicar cómo lo piensa hacer sin unidad. Hay muchas maneras de ir juntos, y hoy no vamos», añadió Puigdemont.

«Quizás deberíamos dejar de atacarnos a nosotros mismos y deberíamos atacar a los que no quieren que sobrevivamos como nación», concluyó.

Temas

Comentarios

Lea También