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Por qué conformarte con jugar si puedes crear un videojuego desde casa

Existen herramientas que se pueden licenciar, a un precio asequible, o incluso gratuitas para uso personal que permiten desarrollar un título, ya sea como hobby o con el propósito de venderlo

Sílvia Fornós

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En la actualidad, existen muchas herramientas de desarrollo de videojuegos. FOTO: GETTY IMAGES

En la actualidad, existen muchas herramientas de desarrollo de videojuegos. FOTO: GETTY IMAGES

Por qué conformarse con jugar cuando puedes crear. El desarrollo de videojuegos y las herramientas para conseguirlo están a nuestro alcance desde casa. Si bien, «en los inicios del desarrollo de videojuegos no existían herramientas comerciales, tal como las conoceríamos ahora, salvo aquellas pequeñas ayudas que los propios desarrolladores creaban por su cuenta, rehusadas entre juegos», recuerda Joan Arnedo, profesor de los Estudios de Informática, Multimedia y Telecomunicación y director del Máster universitario de Diseño y Programación de Videojuegos de la UOC.

En este sentido, él mismo apunta que hay que tener en cuenta que «eran sistemas muy limitados en memoria, por ejemplo 32K y 64K –unas 100.000 veces menos que ahora– y todo espacio dedicado a tener cargada una herramienta era memoria que no podías dedicar al videojuego en sí».

Dicha limitación desaparece poco a poco con la evolución de los ordenadores y a medida que se hacen cada vez más potentes. «Ya no debes de elegir entre cargar el juego o una herramienta», afirma el profesor. También, a medida que los juegos se van haciendo complicados, explica el experto, «tiene sentido empezar a crear herramientas genéricas que permitan agilizar el proceso de desarrollo de distintos juegos, sin tener que volver a empezar desde cero cada vez. Primero como utilidad interna, como el viejo SCUMM que LucasArts usaba para crear sus aventuras gráficas, pero luego ya como un modelo de negocio, licenciándola a otros desarrolladores». El profesor destaca el ejemplo de Epic Games que «tiene su Unreal Engine, que usa para sus juegos, entre ellos el archifamoso Fortnite, pero también está disponible para terceros». Y en el mismo contexto conviven empresas que «solo se especializan en hacer herramientas, y no juegos, como es el caso de Unity, una de las compañías más populares», reconoce Joan Arnedo.

Programar

¿Para crear un videojuego hay que saber programar? La contestación del experto es que «si pensamos en alguien que quiere crear un videojuego completo, la respuesta corta es sí, hay que saber». En cambio, Joan Arnedo apunta que «la respuesta larga es que, estrictamente, existen herramientas que pueden simplificar un tanto el proceso mediante metáforas o sistemas asistidos gráficos, sobre todo si el juego a crear es muy sencillo, como por ejemplo Gamemaker, Unity Playground o Choicescript para crear libros de ‘elige tu propia aventura’». Asimismo, para el profesor de la UOC «un mínimo de pensamiento computacional para crear la lógica del juego es imprescindible, por simple que sea, y aun si empiezas con estas ayudas, al final sale más a cuenta empezar por aprender a programar. Existen, desde hace años, incluso herramientas pensadas para niños, como Scratch».

Sobre qué es lo más difícil de crear un videojuego va a depender de la complejidad del juego y su objetivo. «Aunque siempre pensamos en el programador, hay que reivindicar muchos otros roles implicados hoy en día, sobre todo artísticos. Puedes ser partícipe de la creación de un videojuego sin saber programar, como parte de un equipo. Pero el caso es que si no eres un buen dibujante o músico, por ejemplo, no vas a saber crear un resultado original de calidad», explica Joan Arnedo y confiesa que «para mí, hacer esto es imposible, y por lo tanto lo que me resultaría lo más complicado».

De todos modos, para el profesor de la UOC «un juego con malos gráficos o música es feo, pero uno mal programado directamente no funciona. Pero en bastantes juegos sin la visión artística tampoco conseguimos el objetivo deseado» y añade que «desde el punto de vista técnico, un juego ha de ser robusto y que no tenga errores que lo hagan injugable, los dichosos bugs, pero también tener una visión artística adecuada que sumerja al jugador».

Existen muchas herramientas que el público general puede licenciar, a un precio muy asequible, o incluso gratuitas para uso personal, y no demasiado complicadas de aprender si uno está dispuesto a hacer el esfuerzo. En este sentido, Joan Arnedo afirma que «quizá uno de los estandartes es Unity, con la que se han creado juegos comerciales de gran calidad para distintas plataformas» y añade que «esto ha rebajado increíblemente la barrera de acceso a cualquier persona que quiera crear un videojuego desde su casa, ya sea como hobby o con el propósito de venderlo».

Por último, señala que «la complejidad está en aprender la herramienta, no en saber exactamente cómo funciona un ordenador por dentro, como hace 35 años».

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