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Pujol hijo admite que Lluís Badia le sugirió entrar en Puerto Rosario

El expresidente del Port le aseguró que 'era un buen negocio' invertir en la terminal que habían impulsado empresas de Tarragona
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Jordi Pujol Ferrusola aseguró que sólo estuvo tres veces en Andorra con su examante, Victoria Álvarez, y que en ninguna ocasión llevó dinero. Foto: Andreu Dalmau/EFE

Jordi Pujol Ferrusola aseguró que sólo estuvo tres veces en Andorra con su examante, Victoria Álvarez, y que en ninguna ocasión llevó dinero. Foto: Andreu Dalmau/EFE

Jordi Pujol Ferrusola, primogénito del expresident de la Generalitat, Jordi Pujol, y su esposa, Marta Ferrusola, desveló ayer, en su comparecencia en el Parlament en la comisión de investigación sobre el fraude fiscal que el expresidente del Port de Tarragona Lluís Badia le aconsejó invertir en la terminal de Puerto Rosario (Argentina), una operación que resultó un fiasco para las empresas tarraconenses que se implicaron.

En 2002, el puerto argentino ofreció la concesión de su terminal fluvial. La condición era que un grupo con experiencia en logística asumiese el 30% de la inversión. Según Pujol Ferrusola, el consorcio de ocho empresas tarraconenses –entre ellas Cementos Goliat, Fruport, Silos de Tarragona y Tarragona Port Service– se llevó el concurso gracias al hermanamiento que habían realizado el Port de Tarragona, que entonces encabezaba Lluís Badia, y el de Puerto Rosario.

Para lograr ese hermanamiento y ganar el concurso, la influencia de Badia fue decisiva, según dijo ayer Pujol jr: «Luís (al que Pujol jr. conocía como Luigi) se coló y logró arrebatar el negocio al Port de Barcelona», sostuvo.

‘Esperó a que se fueran’

Según Pujol Ferrusola, «Luis (Badia), que es muy amigo mío, me dijo: ‘Puerto Rosario es un buen negocio y hay unos empresarios tarraconenses del sector’. Yo fui a ver el puerto, pero ya estaban los tarraconenses. No pude invertir hasta que se fueron».

Badia admitió ayer haber aconsejado la inversión, «como lo hice con mucha otra gente», y resaltó que cuando lo hizo ya no estaba al frente del Port.

Cuando el proyecto estaba en marcha –la terminal fue inaugurada en 2003 por el entonces conseller en cap, Artur Mas–, comenzaron las dificultades con los socios argentinos. En 2005, los empresarios tarraconenses llevaron a los tribunales a los socios mayoritarios argentinos, liderados por Guillermo Salazar.

A través de Guillermo Salazar –al que las empresas de Tarragona acusaron de haberlas ‘acosado’ y hacerles la vida imposible–, Pujol jr. les compró el 30% mencionado del accionariado. Por ese 30%, Pujol junior pagó 400.000 dólares. Pujol hijo pudo invertir en 2007 cuando su socio ‘hartó’ con su actitud a los empresarios tarraconenses.

Pujol hijo mantuvo su inversión en TPR (Terminal Puerto Rosario) a través de Inter Rosario Port Services, hasta 2012. Ante los problemas jurídicos y económicos de la terminal, la aceitera Vicentín compró el 70% y buscó una alternativa al 30% que poseía Pujol junior porque éste carecía de experiencia como operador portuario.

Pujol junior tuvo que hacer una ampliación de capital de 1.700.000 euros. Para ello buscó la ayuda de un inversor que logró el dinero a su vez de clientes suizos. Finalmente Pujol junior dejó Puerto Rosario y su participación se la quedó la empresa Ultramar.

Un millón de beneficios

El primogénito de los Pujol también relató su inversión en el vertedero de Tivissa. Reconoció haber invertido 800.000 euros, conseguir unos permisos y luego revender la instalación a Fomento de Construcciones y Contratas (FCC) por tres millones de euros. La inversión total fue de dos millones de euros. Vendió el vertedero por tres millones de euros un año después. Cuando el diputado de ERC, Oriol Amoròs, le preguntó si un beneficio de un millón de euros en sólo un año no era excesivo, Pujol Ferrusola respondió que «el que corrí el riesgo fui yo, no Fomento».

Pujol jr. –que se definió como «dinamizador empresarial»– explicó que había asesorado a la constructora Copisa –«cuando entró el tripartito, que iba a ser un problema grave»– para que pudiera asumir el mantenimiento de la central nuclear de Ascó y de diversas empresas de la petroquímica de Tarragona.

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