Sánchez encarrila las Cuentas gracias al acuerdo con ERC que se suma al PNV y Bildu

El Gobierno confía en reunir el respaldo de 190 diputados aunque el voto a favor de Ciudadanos se aleja día a día

Ramón Gorriarán (Colpisa)

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El Gobierno confía en reunir el respaldo de 190 diputados aunque el voto a favor de Ciudadanos se aleja día a día. Foto: EFE

El Gobierno confía en reunir el respaldo de 190 diputados aunque el voto a favor de Ciudadanos se aleja día a día. Foto: EFE

Pedro Sánchez tiene garantizada la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado del próximo año y se asegura la continuidad de la legislatura. El PNV dio hoy su respaldo definitivo, Esquerra Republicana anunció un "preacuerdo", y Bildu solo está a falta de la formalidad del visto bueno de sus militantes al apoyo acordado por la dirección. Son 179 votos, ampliables hasta los 190 si, como se espera, los diputados del PDeCat, Más País, Compromís, Partido Regionalista de Cantabria y Teruel Existe se suman a la mayoría.

La hora de la verdad será el 3 de diciembre, cuando el pleno del Congreso vote el proyecto con las enmiendas aceptadas en comisión, pero nada hace prever que surjan sorpresas. Sánchez ha fraguado un bloque más sólido que el de su investidura -en enero reunió 167 votos a favor por 165 en contra- gracias a que Esquerra y Bildu han pasado de la abstención de entonces al 'sí'. Y aunque se trata de una legislatura diferente, el respaldo a las Cuentas puede ser mayor que el de la moción de censura de 2018, cuando 180 diputados respaldaron a Sánchez y tumbaron a Rajoy.            

Pero la dicha en la Moncloa no es completa porque Ciudadanos, aunque se resiste a ceder, cada día está más lejos de votar a favor y aportar el tinte transversal que buscaba Sánchez para la mayoría. Si esa baja se confirma, Pablo Iglesias, con el concurso de Esquerra y Bildu, habrá alcanzado su objetivo de echar a la cuneta a los liberales. Aunque su portavoz en el Congreso, Edmundo Bal, se resistió hoy a tirar la toalla, se jactó de que sus enmiendas "más relevantes" han sido aceptadas, y no descartó respaldar los Presupuestos a pesar de que suponga compartir mayoría con los republicanos y la izquierda abertzale. "Negociaremos hasta el final", repitió Bal una vez más. Y Sánchez, empeñado en tener el mayor respaldo de las ultimas legislaturas, tampoco tira la toalla.                  

Flecos solventados                    

El primero en anunciar hoy un acuerdo fue el PNV. Aitor Esteban no hizo más que confirmar algo que se daba por descontado desde el pasado viernes, cuando dejó el respaldo de su partido pendiente de unos flecos. Unos detalles solventados tras el compromiso del Gobierno de ceder al Ayuntamiento de San Sebastián las instalaciones militares de Loyola. Una reinvidicación con tres décadas de historia y que siempre topó con la negativa gubermanental, desde Felipe González a Mariano Rajoy. "Nos consideramos satisfechos", concluyó el portavoz del PNV.            

Rufián limitó el pacto a un "preacuerdo" que alcanzará su plenitud en "las próximas horas". Esquerra llegó a un entendimiento con los socialistas para acabar con el "el 155 financiero", es decir eliminar el control de Hacienda sobre el gasto de la Generalitat instaurado durante el Gobierno de Rajoy. También acordó encarar un reforma tributaria para terminar con "el paraíso fiscal" de Madrid y una moratoria al pago de cotizaciones de autónomos hasta marzo de 2021. Rufián destacó además que había sido "importantísimo" para el llegar hasta aquí el compromiso del Gobierno para extender el periodo de prohibición de los desahucios, aunque la fórmula juridica no sea la enmienda a los Presupuestos que presentó su partido con Podemos y Bildu.            

El portavoz de Esquerra subrayó que el pacto "no está cerrado" porque, además de los asuntos pendientes, tiene que ser ratificado por la dirección de su partido. Un mero trámite, como la anuencia de la militancia de la alianza EH Bildu a la decisión de sus mandos mediante una asamblea telemática que se celebrará el jueves.          

En el Gobierno de puertas afuera no quisieron echar las campanas al vuelo. "Tenemos que ser prudentes -comentó la ministra portavoz- pero las negociaciones van por buen camino y las cosas van en una dirección muy razonable".            

La Moncloa espera que en las próximas horas otros socios menores sigan el mismo camino que ERC, PNV y Bildu. Las conversaciones con Más País, PDeCat, Compromís, los regionalistas y Teruel Existe, afirman fuentes gubernamentales, están también muy avanzadas.            

Pero de puertas adentro la satisfacción era inocultable. El Gobierno mantiene el objetivo de recabar tantos votos a favor como los que se reflejaron en el marcador del Congreso para rechazar las enmiendas a la totalidad, 198. Aunque retener el apoyo de Ciudadanos parece cada vez más complicado porque sus condiciones de incluir el castellano como lengua vehicular en la recién aprobada ley Celaá y su incompatibilidad con ERC y Bildu no son asumibles para Sánchez.

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