Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

Noticias Política

Sánchez sondea a Casado sobre acuerdos de Estado

El presidente y el líder del PP se reúnen por primera vez desde la investidura con Catalunya, la economía y la renovación de los órganos institucionales sobre la mesa

MARÍA EUGENIA ALONSO

Whatsapp
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y sus vicepresidentes escuchandoa Pablo Casado (de espaldas), en el Congreso. FOTO: EFE

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y sus vicepresidentes escuchandoa Pablo Casado (de espaldas), en el Congreso. FOTO: EFE

Dos meses después de su último encuentro en privado, Pedro Sánchez y Pablo Casado volverán a reunirse mañana en la Moncloa. Entonces, el resultado fue la imagen de un desencuentro que duró apenas cuarenta minutos y del que salieron más distanciados que nunca. El líder del PSOE sondeó con el presidente del PP una posible alternativa para que su investidura saliese adelante si finalmente el apoyo de Esquerra se malograba. Casado acudió con el ‘no’ por delante y con el mensaje claro de que respaldar la fórmula de coalición con Podemos sería un «suicidio» para su partido, además de «letal» para España.

Conformado el Ejecutivo y con la legislatura en marcha, Sánchez se ha fijado como objetivo tender la mano al líder de los populares e instarle a hacer una oposición de Estado. En lo práctico, porque el Gobierno no dispone de mayoría absoluta y necesita el beneplácito del PP para aprobar reformas imprescindibles. Y de fondo, porque en el Ejecutivo ha arraigado la sensación de que tienen que neutralizar la imagen de radicalidad que le reprochan las fuerzas políticas de la derecha por su pacto con Pablo Iglesias y el apoyo de los independentistas en el Congreso.

El presidente pedirá a Casado que abandone el «bloqueo» y se avenga a negociar temas fundamentales como la reforma del sistema de pensiones, un nuevo modelo de financiación autonómica y la renovación de órganos constitucionales, que exigen el consenso entre PSOE y PP para su desbloqueo en las Cámaras. «Haga usted una oposición de Estado, no sea el eco de la ultraderecha», le instó el miércoles en la primera sesión de control al Gobierno.

En el Ejecutivo dudan de que el partido conservador pueda mantener durante toda la legislatura esta estrategia de oponerse a todo lo que haga Sánchez y creen que, más tarde o más temprano, los populares se abrirán a alcanzar algún tipo de acuerdo. La posibilidad de hacerlo no sólo permitiría renovaciones pendientes como la del Poder Judicial, en funciones desde diciembre de 2018, sino que mejoraría la imagen del jefe del Ejecutivo después de su reunión con el presidente de la Generalitat, Quim Torra, tras la pérdida de su escaño y de episodios sin aclarar como el encuentro de José Luis Ábalos, con la vicepresidenta de Venezuela en el aeropuerto de Madrid.

Operación diálogo

Casado, que ya avanzó su intención de acudir a cualquier convocatoria del presidente, aprovechará la cita para mostrarle a Sánchez su «preocupación» por lo que considera una «degradación institucional» tras la formación del Gobierno de coalición, así como para hablar de la situación económica y de la cuestión catalana, sobre la que el PP ha abierto un frente judicial al denunciar a Torra por supuesta «usurpación de funciones», una querella a la que la Fiscalía ya se ha opuesto.

Sin fecha todavía para la primera reunión de la mesa sobre Cataluña, pactada por los socialistas con Esquerra en el acuerdo de investidura, es muy probable que éste sea uno de los asuntos principales del encuentro y uno de los que generará más diferencias entre ambos líderes.

Sánchez cuenta con el aval del PSOE para emprender el difícil camino del diálogo con Catalunya, para buscar «una solución compartida y viable», como deslizó el sábado ante sus barones regionales, que aspira a refrendar con un amplísimo acuerdo. Un diálogo al que el jefe del Ejecutivo invita a sumarse al PP pero que los populares declinan. Los socialistas son conscientes de que cualquier salida a medio y largo plazo para el conflicto catalán ha de contar con el consenso del principal partido de la oposición.

Temas

Comentarios

Lea También