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Se vende chalet de lujo... con 'okupas' dentro

Pueden parecer, a priori, una ganga, una oportunidad única de acceder a una joyita inmobiliaria a precio de saldo
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Pueden parecer, a priori, una ganga, una oportunidad única de acceder a una joyita inmobiliaria a precio de saldo. Un ejemplo está en Coma-ruga, donde se vende una casa de 241 metros cuadrados (cuatro habitaciones, dos baños) por 182.000 euros. La cocina y el baño están en buen estado y la sala es amplia y confortable. Sería una proposición atractiva... si no fuera porque, en la letra pequeña, se incluye un mensaje que puede trastocar los planes del eventual comprador: el inmueble está ‘okupado’. Por lo tanto, será el que adquiera el activo quien tenga que asumir el respectivo proceso de desahucio. En Calafell, otro ejemplo: una casa de 210 metros por 242.000 euros –acaba de bajar de precio un 7%– con piscina, con el inconveniente de que está habitada también ilegalmente. Esa característica tan peculiar no se oculta en el anuncio del portal inmobiliario ni tampoco por parte de la empresa comercializadora que oferta este inmueble propiedad de una entidad financiera.

Son sólo dos muestras de hasta dónde llegan los bancos en su ánimo desmedido de vender sus activos a toda costa, sometidos a descuentos que alcanzan hasta el 70% después de sucesivas rebajas. «Dentro de la legalidad, dado el volumen de propiedades que tienen, cualquier método es bueno para dar salida. Ellos no ocultan esa información», admite David Herencia, director comercial de Idealista. «Es cierto que los bancos tienen un hándicap importante, y es que la gente ocupa las viviendas con una gran libertad, y se acaba entrando en una situación de bloqueo. En casos así, el cliente puede acabar comprando, siempre que sea consciente de que existe ese problema, del que se tendrá que encargar», cuenta Diego Reyes, presidente de la asociación de promotores del Tarragonès.

La comercialización de propiedades ilegalmente ocupadas por terceros comenzó en la provincia hace poco más de un año, centrándose fundamentalmente en pisos de la periferia de las ciudades pero llegando ahora a adosados, casas unifamiliares y chalets de alto standing emplazados en zonas costeras de caché.

 

La pared que impide entrar

Entidades como Bankia o Banc Sabadell también llegan a ofertar inmuebles en otra situación muy especial: con el acceso tapiado. «Es algo que sucede en algunas promociones. Alo mejor compras un lote de 20 pisos con una gran rebaja y hay algunos que están en esa situación. A veces son ofertas destinadas sobre todo a inversores», admite Manel Sosa, secretario de la Cambra de la Propietat Urbana de Tarragona.

El mapa provincial de produtos en situaciones más o menos inverosímiles es diverso. En el centro de Valls, es posible adquirir un inmueble de unos 54 metros cuadrados por 23.000 euros, aunque habría que hacerse cargo de derribar la pared que impide el acceso. Tampoco es posible ver el interior de una vivienda en Reus que el banco oferta por 20.000 euros y que consta de tres habitaciones, cocina y baño.

Una casa tapiada está a la venta en Tortosa. Cuenta con 184 metros cuadrados distribuidos en dos plantas, cuatro dormitorios, dos baños y un patio. El precio sube a 45.000 euros. También en la capital del Baix Ebre se publicita un edificio con la entrada vetada por un muro y que necesita una reforma a fondo, algo habitual entre parte de la cartera que aglutinan las entidades bancarias. En La Canonja, hay en venta un apartamento con dos dormitorios, un baño y una puerta tapiada por 39.000 euros. Aunque aislados, en Tarragona capital es posible encontrar varios ejemplos, tanto en el centro como en los barrios del extrarradio.

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