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Sergi De Lamo: 'Hay que establecer canales de venta conjuntos'

Entrevista al director general de Vitec

Núria Riu

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Sergi de Lamo, director general de Vitec. foto: DT

Sergi de Lamo, director general de Vitec. foto: DT

¿Qué retos tiene el sector vitivinícola para consolidar el reconocimiento que ha obtenido en los últimos años?

A grandes rasgos podemos decir que el sector ha recuperado la alegría de los primeros años de la crisis.Han aumentado las ventas y estamos en un entorno favorable para que las bodegas prueben cosas nuevas. Estoy hablando de vinos naturales, de acuerdo como se elaboraban antiguamente, con menos contenido alcohólico o sin levaduras. Son vinos que tienen su mercado, pero no es fácil. Obliga a trabajar mucho y mejor.

¿El denominador común sería ir hacia un producto más natural?

A nivel mundial se produce más vino del que se consume. Hay un excedente que obliga a diferenciarte. El 90% del producto comparte unos rasgos similares, por lo que hay que encontrar vías de diferenciación ya sea reduciendo los sulfitos o recuperando variedades tradicionales.

¿Se está haciendo bien?

En líneas generales sí. Somos potencia mundial con productos que cubren toda la gama de mercado. Desde el cava a los espumosos, pasando por los Priorat o la revolución que se está viviendo con la garnatxa blanca en la Terra Alta. Tenemos un mercado que se está posicionando a nivel mundial.

La DOQ Priorat marcó un camino en cuanto al reconocimiento de sus vinos, ¿quién está siguiendo sus pasos?

Dentro del Priorat, el posicionamiento que está haciendo la DO Montsant de una gama de vinos media-alta, es muy interesante. Sin olvidarnos de la recuperación de variedades autóctonas, como la garnatxa blanca en la Terra Alta, y el trepat en la Conca. Son dos regiones con un potencial de crecimiento muy grande, con un vino de calidad que debe permitir que sus productores puedan ganarse mejor la vida.

¿Les ve un largo recorrido por delante?

Tanto la Terra Alta como la Conca de Barberà pueden posicionarse muy bien. Están haciendo un muy buen trabajo mejorando la calidad de unas variedades tradicionales que les identifican.

 

Cada vez más el pequeño productor quiere tener su propia marca. Sin embargo, se trata de ediciones tan pequeñas que dificultan su comercialización, sobre todo si pensamos en el mercado internacional.

Salir a vender vino en pequeñas cantidades es muy, pero que muy complicado. Por ello es muy importante potenciar la región. Si produces un Priorat, me ayuda que la marca Priorat esté presente. Es muy importante mejorar el posicionamiento de las denominaciones de origen, primero a nivel local y después internacional. Y, a partir de ahí, mejorar el sistema de comercialización.No sé si el sistema es el de cooperativa, pero hay que establecer canales de venta conjuntos.

¿Cómo se mejora el posicionamiento de las denominaciones de origen?

Participar en ferias supone ganar prescriptores y una forma muy interesante de dar a conocer una gama de producto. Hay que seguir trabajando en la dirección en la que se está haciendo.

¿La investigación ha entrado en las bodegas?

Más que de investigación hablamos de innovación. El acceso a la investigación desgraciadamente es caro y son unos pocos productores los que se lo pueden permitir.Se están haciendo proyectos para nuevas gamas de productos, pero hablamos de cinco a diez años vista. No obstante, echo en falta poder trabajar con los pequeños productores.

¿Cómo?

Con líneas de ayudas dirigidas a microempresas específicas para la investigación.

¿Hay cooperación?

Sí, a nivel de investigación existe una cooperación, pero el problema es que incluso uniéndose no llegan a los criterios que se establecen para acceder a las ayudas.Debe producirse un cambio de mentalidad que beneficie a la microempresa o los centros de transferencia del conocimiento perderemos posiciones.

Después del ‘boom’ del Priorat, ¿hay posibilidades para seguir creciendo?

Sí. Los vinos de calidad media que se elaboran ahora no tienen nada que ver con los de hace 5-10 años, lo que nos obliga a trabajar muy bien. Debemos aprovecharnos del reconocimiento mundial logrado, porque en este segmento de gama alta no puede jugar mucha gente.

¿Aquí es donde entran los vinos de finca y de vila?

Es el camino que otras regiones con más tradición han seguido y les está funcionando. Hay un segmento de público premium que lo que busca es esta diferenciación. Deberemos esperar para ver si han mejorado las ventas, pero a priori deberían hacerlo porque de dirige a unos clientes que posiblemente son los que consumen esta gama de vinos de alta calidad.

¿La comercialización sigue siendo la asignatura pendiente de las empresas del sector?

Sí, hay que hacer un esfuerzo en el sector compartir estructuras de comercialización. Estamos hablando de que la mayoría de los productores son microempresas a las que les resulta muy difícil poder plantearse tener una estructura de distribución muy amplia. Esto implica la necesidad de generar una estructura que permita compartir y potenciar los territorios.

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